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Datos de encuesta…

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La mayoría rechaza los recortes en la sanidad pública

Incluso los votantes del PP son contrarios al copago y medidas similares

Fernando Garea, Madrid, en El País.

La inmensa mayoría de los ciudadanos está en contra de los recortes en la sanidad pública. Incluso se opone a ellos la mayoría de los votantes del PP.

Así, el 73% de los españoles rechaza la medida principal que prepara el Gobierno: la reducción de las prestaciones que cubre la sanidad pública. Ese porcentaje es del 58% entre los votantes del PP, a pesar de lo cual el Gobierno prepara una lista común de prestaciones para todas las comunidades que excluirá algunas de las que se sí se incluyen ahora, por ejemplo, los tratamientos de fertilidad. El llamado copago lo rechaza también el 76% de los encuestados y se opone la mayoría de los que apoyaron al PP el pasado 20 de noviembre. Con porcentajes similares, los españoles rechazan la creación de algún tipo de impuesto dirigido exclusivamente a financiar la sanidad pública.

No obstante, un 72% de los encuestados considera que se tiende a abusar en la sanidad. Lo que ocurre es que ese abuso es atribuido a los demás, sin que casi nadie admita expresamente que quien lo comete es uno mismo: el 96% se atribuye un uso razonable de las prestaciones.

Hacia las políticas de estímulo económico y creación de empleo, en lugar de la austeridad como receta única… la necesaria ruptura del binomio Merkel-Sarkozy, la recuperación del valor redistributivo de los socialdemócratas...

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¿Cambios en la socialdemocracia francesa y en la española?

Por Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra

nuevatribuna.es

Parece que el descontento de la ciudadanía con los instrumentos políticos que históricamente han sido más receptivos a las demandas de las clases populares -tales como los partidos socialdemócratas- están teniendo un cierto impacto en algunos países, provocando la recuperación de parte del ideario político que se había abandonado cuando gobernaban. Uno de los protagonistas del cambio provocado por este descontento popular es el Partido Socialista Francés (PSF). Su candidato François Hollande había sido el candidato “moderado” durante las últimas primarias de tal partido. Su “moderación” había sido la causa de la aprobación y simpatía por parte del establishment mediático en Francia hacia su candidatura, un establishment temeroso de cualquier contagio radical del PSF por parte de las corrientes de izquierda de aquel partido y de fuera de él. Un elemento atractivo del candidato Hollande para tal establishment mediático había sido su abandono de políticas redistributivas. La redistribución no era un concepto con el cual tal político se hubiera encontrado cómodo. Hollande representaba con esta actitud un comportamiento bastante generalizado en gran número de partidos socialdemócratas europeos (ver mi artículo “El abandono de las políticas redistributivas por parte de las izquierdas gobernantes”).

Como parte de este abandono, Hollande había indicado que estaba en contra de elevar sustancialmente los impuestos de los súper ricos, aduciendo los mismos argumentos que han utilizado los políticos conservadores y liberales (en realidad, neoliberales) para rechazar tales políticas fiscales. Hace sólo un año, Hollande afirmó, como ha indicado recientemente el ‘Financial Times’ (28.02.12), que estaba en contra de tales medidas “confiscatorias” (el término que utilizó), pues lo único que tales políticas conseguirían sería que los súper ricos se desplazaran a otros países, argumento que el lector habrá leído miles de veces en los medios (muy influenciados por los ricos). Hollande afirmó que quería que los súper ricos pagaran impuestos en Francia y sólo lo conseguiría evitando impuestos confiscatorios.

Pero, mira por donde, durante la campaña electoral Hollande ha cambiado de posición, e informa a todo el mundo, incluidas las clases populares, que gravará los ingresos de más de un millón de euros, con un 75% de tasa marginal. Ni que decir tiene que los súper ricos han puesto el grito en el cielo, como documenta muy bien el artículo de Hugh Carnegy en el ‘Financial Times’ (28.02.12) que he citado en el párrafo anterior. Este grito ha sido apoyado por el candidato conservador-neoliberal, Sarkozy, el cual ha subrayado que tal política fiscal afectaría negativamente al nuevo ídolo cinematográfico francés Jean Dujardin, reciente ganador del Oscar al mejor actor, insinuando que Francia perdería tal tipo de personalidades carismáticas de la cultura francesa si tales políticas fiscales “confiscatorias” tuvieran lugar, ahuyentando el talento y a los súper ricos de Francia. Parece que tal argumento no está teniendo ningún impacto en la población francesa. Según Carnegy, nada menos que entre el 61% y el 65% de franceses aprueban tal medida fiscal, supuestamente “confiscatoria”, lo cual explica que el candidato Hollande lo esté pidiendo ahora, en periodo electoral. Ahora bien, el problema que tiene Hollande es que la población francesa tiene memoria (y la campaña Sarkozy se lo recuerda citando las declaraciones de Hollande en contra de las medidas que ahora apoya). De ahí su grave problema de credibilidad. Ahí está el problema del Partido Socialista Francés y de gran número de los partidos socialdemócratas europeos. El cambio en los partidos socialdemócratas no debe ser sólo de valores y programas, sino también de equipos y personas. Hollande es un personaje político muy vulnerable, pues hoy apoya medidas a las que ayer se opuso.

Esta observación no tiene por qué desmerecer las medidas que ahora apoya. En realidad, éstas significarían, en caso de aplicarse, un cambio muy sustancial de las políticas públicas existentes hoy en Francia y en la mayoría de los países de la Unión Europea. Por primera vez, un dirigente político, con posibilidades reales de salir elegido presidente de un país, propone cambiar las políticas neoliberales de austeridad que dominan hoy en la Unión Europea, poniendo en su lugar políticas de estímulo económico y creación de empleo. Hollande ha cuestionado el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobierno (TSCG), impuesto por el binomio Merkel-Sarkozy, que está desmontando el Estado del Bienestar en los países de la Unión Europea, forzando recortes de gran magnitud en el gasto público, incluyendo gasto público social.

El objetivo central de la banca, dirigida por el BCE y por el binomio Merkel-Sarkozy, es desmantelar la protección social y debilitar al mundo del trabajo, incluso a costa de crear otra Gran Recesión (las políticas del Gobierno Rajoy están también claramente en este sentido). La llamada “crisis de la deuda pública” (una crisis artificial, creada en parte por la banca y el BCE) cuenta a su servicio con las agencias de valoración de bonos, que juegan un papel determinante en la creación de tal crisis. No es mera casualidad que François Fillon, primer ministro del Gobierno Sarkozy, utilizara como máximo indicador de “la falta de rigor” de las propuestas del candidato Hollande, el hecho de que cualquiera de estas agencias de evaluación de bonos les daría un suspenso mayúsculo (Le Journal Dimanche, 15.01.12). El señor Fillon, por cierto, ha sido uno de los oponentes a establecer agencias de valoración públicas europeas que valoraran objetivamente y rigurosamente los bonos públicos de los Estados de la Unión Europea. La falta de credibilidad de las agencias privadas está bien mostrada, incluso por dirigentes de tales agencias, tales como el vicepresidente de Moody’s, que tras dejar la agencia admitió, frente a la comisión del Congreso de EEUU encargada de analizar las causas de la crisis financiera, que los trabajos de tales agencias están orientadas primordialmente a satisfacer los intereses de sus clientes, en lugar de realizar análisis objetivos de la valía de tales bonos. Más claro es imposible decirlo. Y estas agencias, que son utilizadas por el BCE como su indicador de calidad de los productos financieros, son las que están creando el problema artificial de la deuda pública.

LA IMPORTANCIA DE LA VICTORIA DE HOLLANDE

Es importantísimo para la Unión Europea que el binomio Merkel-Sarkozy deje de dominar tal comunidad. La derrota de Sarkozy podría ser un paso en esta dirección, aunque es frustrante que la socialdemocracia alemana esté todavía estancada en el pensamiento neoliberal heredado del Gobierno Schröder, que el Gobierno Zapatero intentó imitar. Ni que decir tiene que existen distintas opciones dentro del Partido Socialdemócrata alemán. Pero el que probablemente sería el sucesor de Merkel, Peer Steinbrück, en caso de que ganara tal partido, ha ridiculizado las propuestas de Hollande, acusándole de “ingenuo”, añadiendo que es más que probable que cambiaría una vez elegido, lo cual, por cierto, no es nada descartable. Serge Halimi, director de ‘Le Monde Diplomatique’, en un artículo titulado “Sacking Sarkozy won’t be enough” en la revista de izquierdas de EEUU ‘Counterpunch’ (03.04.12), señala como Lionel Jospin, que como candidato había criticado el Pacto de Estabilidad (como ahora Hollande critica el TSCG), acabó aceptándolo tras meros cambios estéticos (añadiendo la palabra crecimiento después de estabilidad, sin proveer los instrumentos para poder estimular la economía). La imagen de Hollande, apoyando ahora medidas que ayer criticó, subraya la vulnerabilidad de su credibilidad. El punto clave, sin embargo, no es tanto lo que ahora Hollande (y otros dirigentes de la socialdemocracia) prometen, aunque es positivo que lo prometan, sino lo que harán cuando salgan elegidos presidentes. Dirigentes de todos los partidos (y los partidos socialdemócratas entre ellos) prometen medidas populares que, frecuentemente, luego no llevan a cabo. Que lo realicen o no, dependerá, no de su palabra, promesa, o programa electoral, sino de dos factores. Uno es la fuerza de los partidos a su izquierda. Sin que estos partidos tengan suficiente poder en Francia para influenciar al PSF, el gobierno Hollande no lo hará. Y el segundo factor, incluso más importante que el primero, es la movilización y presión popular por parte de los movimientos sociales y del movimiento sindical. Sin que ello ocurra, el “talante” moderado del señor Hollande predominará si gana las elecciones, por mucho que haya prometido lo contrario.

¿CAMBIOS EN LA SOCIALDEMOCRACIA ESPAÑOLA?

Una situación todavía más acentuada de vulnerabilidad de su credibilidad es el caso Rubalcaba en el PSOE. ¿Cómo puede hacer propuestas de cambio cuando él, secretario general del partido socialdemócrata, el PSOE, fue el segundo de a bordo del Gobierno Zapatero hasta hace sólo unos meses? Las medidas tomadas por el Gobierno Zapatero en respuesta a la crisis fueron enormemente impopulares y causaron la mayor derrota electoral que el PSOE haya sufrido desde el establecimiento de la democracia en España. Y el Gobierno Zapatero tenía como la persona más poderosa, después del propio Zapatero, a Rubalcaba, que siempre defendió tales medidas. La falta de recambio en la dirección de tal partido le ha hecho un flaco favor al mismo, pues el Gobierno Rajoy puede responderle, como hace responde constantemente, “¿por qué no hizo usted estas políticas públicas que ahora recomienda cuando usted gobernaba?”. Esta vulnerabilidad la utiliza efectivamente el Partido Popular en casi cada ocasión que recibe críticas de Rubalcaba.

La clara necesidad de un cambio dentro de la socialdemocracia en España y en Europa ha originado una serie de respuestas que advierten del supuesto peligro que la socialdemocracia mire a su pasado e intente recuperar sus “esencias”, término peyorativo que se utiliza para definir las políticas públicas de carácter redistributivo que se han basado en un intervencionismo público acentuado. Así, Soledad Gallego Díaz, en un artículo titulado “¿Hay futuro para la social democracia?” en ‘El País’ (25.03.12), desanima a la socialdemocracia a recuperar sus principios, tales como su énfasis en políticas redistributivas, concluyendo que el renacimiento de la socialdemocracia no puede basarse en el abandono de la Tercera Vía o la Neue Mitte de Gerhard Schröder (que sí que abandonaron tales políticas). Un tanto semejante ocurre en el artículo de José María Maravall titulado “los deberes actuales” (27.03.12), donde tal autor, que en su día fue ministro del Gobierno de Felipe González, aplaude también a Tony Blair y Gerhard Schröder por haberse distanciado de lo que llama despectivamente las “esencias” de la socialdemocracia, lo cual les llevó a una larga estancia en el Gobierno, que Maravall atribuye a la popularidad de sus medidas.

Tales expresiones de admiración responden a un gran desconocimiento sobre la inexistente supuesta popularidad de tales Gobiernos. Como varios autores han documentado, el Partido Laborista liderado por Blair fue perdiendo apoyo electoral a partir de su primer mandato, cuando abandonó lo que Soledad Gallego Díaz y José María Maravall llaman despectivamente las “esencias” socialdemócratas. Tal partido había conseguido el 33% del electorado en 1997, la primera vez que fue elegido. En 2001, bajó ya al 25%, más tarde, en 2005 al 22% y en 2010 ya colapsó al 19%. La larga permanencia del Gobierno Blair tuvo poco que ver con la popularidad de sus políticas (en realidad, muy poco populares), y mucho con el sistema bipartidista de Gran Bretaña y la enorme crisis del Partido Conservador. Si Gran Bretaña hubiera tenido un sistema proporcional, el Partido Laborista no podría haber continuado gobernando por tanto tiempo. Un tanto semejante ocurrió con el Partido Socialdemócrata alemán, bajo el liderazgo de Schröder. Éste había conseguido alcanzar el 34% del electorado en 1998, para bajar al 30% en 2002, al 27% en 2005 y al 16% en 2010. Además, perdió casi la mitad de sus miembros. En realidad, la enorme crisis de los partidos socialdemócratas se basa en su abandono de los principios socialdemócratas entre los cuales la redistribución sustancial de los recursos fue uno de sus principios básicos.

Maravall asume, erróneamente, que el abandono del compromiso redistributivo de los Gobiernos socialdemócratas (diluido con el paso del tiempo) se debe a su compromiso con el principio de universalidad, es decir, con su compromiso con la expansión de los derechos de la ciudadanía o universalización de los derechos. No hay contradicción, sin embargo, entre universalidad y redistribución. En realidad, el primero requiere lo segundo. No puede garantizarse el acceso universal a los servicios públicos del Estado del Bienestar sin medidas redistributivas. La universalización de los derechos sociales, garantizando que todo ciudadano tenga igual acceso a la sanidad, por ejemplo, requiere una redistribución de los recursos. No es por casualidad que los países más desiguales, como EEUU, sean también los que tienen menos universalidad en su acceso a los derechos sociales. El principio básico (que el término “esencia” intenta ridiculizar) de que “cada uno reciba los servicios y recursos según su necesidad –basado en el principio de que cada uno tenga acceso a poder resolver su necesidad-, y ‘de cada uno según su capacidad’ (y los recursos que tenga)”, era tan válido cuando se estableció el socialismo en democracia –la socialdemocracia- como lo es ahora.

Algo parecido ocurre con los derechos políticos. En los países que se consideran democráticos, la universalidad de los derechos políticos está claramente mermada por la existencia de grandes desigualdades. EEUU es un ejemplo de ello. Las enormes concentraciones de la riqueza y su dominio del proceso político violan el proceso democrático.

Basado en estos datos, que son robustos e incuestionables, aconsejaría a aquellos partidos que “recuperaran sus esencias”, abandonadas desde hace tiempo, causando su enorme crisis. Renovar los planteamientos, necesarios para adaptarlos a los tiempos que vivimos, no puede hacerse a base de abandonar lo que la socialdemocracia fue y debería continuar siendo. Es relativamente fácil ver por qué la socialdemocracia está en profunda crisis, como también es relativamente fácil ver qué es lo que debería haber hecho cuando gobernaba y no se hizo. El abandono de sus esencias y su adaptación al neoliberalismo creó una enorme concentración de poder financiero y económico que ha dominado la vida política y mediática de los países, incluyendo España. Es imposible recuperar la democracia sin eliminar tal concentración de poder económico, financiero y mediático existente hoy en España. La realidad de este hecho es evidente. Lo que ocurre es que la socialdemocracia no se atreve a enfrentarse con los poderes fácticos, pues actualmente existe un maridaje entre sus profesionales del poder y estos grupos. Pero esto es materia para otro artículo.

El retrato robot del evasor amnistiado

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La ’clase media’ de los ricos será la que más se acoja la regularización fiscal

 Foto: El Gobierno prevé recaudar 2.500 millones con la amnistía fiscal. / CORDON PRESS

El País. Miguel Angel García Vega

La niebla se va disolviendo y poco a poco deja perfiles y contornos. Comienza a esbozarse el rostro de quienes son responsables de un fraude de 42.000 millones de euros, según los cálculos de los técnicos de Hacienda (Gestha). Más del 70% de todo el que se genera. A la vez, ellos son los grandes beneficiados de una amnistía fiscal que está teniendo una contestación tremenda en la sociedad. “Atenta contra la razón ética y técnica. Si quieres recaudar más, duplica la inspección”, critica Javier Díaz-Giménez, profesor de Economía del IESE. Pero, ¿quiénes se ocultan detrás de ese pronombre de la tercera persona del plural, de ese insolidario “ellos”? ¿Cuál es el aspecto que tiene el fraude al que el Gobierno del PP acaba de dejar casi impune?

El retrato robot del evasor amnistiado

Entonces en el Consejo Interterritorial, nuestro Consejero…¿qué dirá y sobre todo en nombre de quien?

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El Gobierno regional insiste en su silencio sobre el recorte en sanidad: «Estamos a lo que estamos»

Navia-Osorio reconoce ajustes en las ayudas a las asociaciones de enfermos y prioriza a las que dan rehabilitación

Gijón / Oviedo / Madrid, P. T. / P. Á. / Agencias, en La Nueva España

El consejero de Sanidad del Principado, José María Navia-Osorio, prolongó ayer su mutismo ante el intenso debate de ámbito nacional acerca del recorte de 7.000 millones de euros que el Gobierno de Mariano Rajoy quiere aplicar al gasto en sanidad y, como derivada, a la posibilidad de establecer una mayor aportación de los usuarios al coste de los medicamentos.

«Estamos a lo que estamos. Hay un consejo territorial el próximo miércoles en el que se van a tratar todos estos asuntos y creo que todas estas declaraciones imprudentes que se están haciendo antes del consejo no tienen mucho sentido. Hay que discutirlo allí. Está hablando mucha gente, con más o menos autoridad moral, y no es el momento», explicó Navia-Osorio a los medios de comunicación momentos antes de su intervención en las jornadas del «Día mundial del Parkinson», organizadas en Gijón por la Asociación Parkinson Jovellanos.

En relación al recorte de las ayudas otorgadas a asociaciones de afectados por enfermedades, el Consejero admitió que «hay un problema fundamental, que es que son asociaciones que reciben subvenciones de diferentes organismos, entre ellos de la Consejería de Sanidad, y que nosotros también sufrimos un recorte, y eso se traduce en una disminución del tamaño de la subvención que damos a estas asociaciones».

El titular de Sanidad agregó que «desde la Consejería lo que queremos es, en la medida de lo posible, preservar las de sociedades que hacen labores de rehabilitación, un poco en detrimento de otras que hacen actividades menos de contacto físico con el paciente». «Lógicamente van a verse en cierto modo dañadas, aunque esperemos que lo menos posible», apostilló Navia-Osorio.

De otro lado, el PSOE planteó ayer al Gobierno, en el Congreso de los Diputados, un pacto de Estado para garantizar la financiación de la sanidad y la educación públicas. La propuesta figura en una moción, consecuencia de la interpelación urgente que se debatió esta semana en Pleno, sobre el modelo de bienestar social a la vista del proyecto de Presupuestos del Estado para 2012.

La iniciativa, diseñada por el secretario general del Grupo Socialista, Eduardo Madina, será debatida dentro de dos o tres semanas. Su objetivo consiste en promover un pacto político orientado a preservar, ante las necesidades de consolidación fiscal y reducción del déficit, los actuales niveles de financiación y prestación de los servicios públicos. En particular, pide el mantenimiento del Sistema Nacional de Salud (SNS) «equitativo, cohesionado, sostenible, descentralizado y eficiente, universal en su cobertura, gratuito y sin copago por el uso de servicios», con la «máxima calidad asistencial» y cuya oferta mantenga las prestaciones sanitarias e incorpore los avances biomédicos.

Luisa toma café y es trabajadora pública

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 La Voz de Asturias, 15/04/2012 00:00

 Es una de tantas funcionarias del sistema público asturiano que toma café, en casa y en sus horas libres en la administración, y que además, para los gestores estatales, tiene la rareza de que es una buena empleada. Cumple de forma escrupulosa con su jornada laboral, incluso emplea algo más de tiempo cada día para cerrar algunos flecos de su actividad ordinaria, no se siente especialmente bien pagada porque apenas supera los 1.000 euros mensuales pero está contenta porque el hecho de estar activa es un valor impagable.

 

Esta semana se ha cabreado mucho cuando escuchó el comentario del secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta. El alto cargo espetó sin rubor alguno que nada será como antes y que los funcionarios tienen que olvidarse del cafelito y de leer el periódico como si Luisa no cumpliera con su tarea o como si todos fuesen miembros de una élite laboral y salarial al servicio de sus deseos más caprichosos.

 

Esta trabajadora es una de las miles que estos días se sienten ofendidas porque las insinuaciones de Beteta les coloca en el disparadero. El mito de lo público se está rompiendo desde muchos frentes, pero el que nos toca la moral en tiempo de crisis es el más efectivo. Estos privilegiados, piensan, no se merecen otra cosa más que sufrir el castigo de la sociedad amargada por el paro mientras ellos disfrutan de sus ventajas.

 

Nadie dice que su sueldo está congelado o rebajado un 15% o que su productividad se puede medir. Otra cosa es que el propio sistema sea improductivo, que tenga tantas ineficiencias que convenga, entre cafelito y cafelito del secretario de Estado, pararse en serio y revisar los agujeros históricos que no son exclusivamente económicos.

 

La mano de obra claro que tiene mucho que ver en el rendimiento final de la administración, pero no menos que la dirección que se imponga. Pero que paguen todos por los regates de algunos, muchos o pocos, es una discriminación injusta para los que, como Luisa, dedican muchas horas a su trabajo y cada día sufren más las iras de la ciudadanía enfadada y en ocasiones alentada por sus dirigentes. Esta misma semana ya ha tenido que escuchar más de una referencia a sus ‘cafelitos’.

Cariño, he encogido el sueldo de los funcionarios… y además les insulto

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Además de tijeretazos, amortizaciones de puestos, congelaciones de promociones y carreras profesionales, retroceso en asistencia social y otros acosos, por si fuera poco, el Secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, a quien se le supone vicealmirante del buque burocrático en la tormenta de la crisis económica, lanza el topicazo de que “ El funcionario debe olvidarse del cafelito y del periódico”.  Con ello, se sitúa en la lista negra de iluminados con prejuicios, que encabezaba el presidente de la CEOE, Juan Rosell con sus visionarias afirmaciones (“funcionarios prepotentes e incumplidores”) en línea con la tendencia que abrió en en su día el que fuera Consejero de Sanidad en Asturias con aquélla desafortunada arenga al personal (“el personal llegará cada mañana a su puesto de trabajo desayunados, con el periódico leído y cagados, y llorados”).

Vamos a decirlo muy despacito para que nos entienda hasta el Secretario de Estado. Leer Más »

«Prometer, hasta meter»

El concejal del PP Eduardo Junquera, a la izquierda de Fernández Pardo, en un Pleno. A. ÁLVAREZ
 El concejal del PP Eduardo Junquera, a la izquierda de Fernández Pardo, en un Pleno. A. ÁLVAREZ

 

 

 

 

 Noticia relacionada

http://www.lavozdeasturias.es/asturias/gijon/Feministas-repudian-palabras-concejal-PP_0_682731756.html

 

14/04/2012 00:00 /

El edil del PP, Eduardo Junquera ataca soezmente a una edil y luego se disculpa

Eduardo Junquera es miembro de la Junta de Personal del Area III por la coalicción CEMSATSE.

Una pregunta formulada en el Pleno por el PP al equipo de gobierno -que de primera mano parecía un trámite ordinario- se convirtió ayer en una lluvia de acusaciones “machistas y sexistas” por parte del concejal popular Eduardo Junquera, a la responsable de Bienestar Social, Eva Illán.

El edil del PP interrogó sobre el plazo para la puesta en marcha del SUMGI (Servicio de Urgencias Municipales) ideado por los populares, y que condicionó su voto a los presupuestos para 2012 de Foro.

Al realizar la pregunta, Eduardo Junquera aseguró que su propuesta se había convertido en “humo” para el equipo de gobierno, a lo que Illán respondió que “el humo no nos gusta ni para hacer señales y si adquirimos un compromiso vamos a cumplirlo”.

Fue durante la segunda intervención del popular, cuando las cosas se pusieron más tensas. Tras la respuesta de la concejala, Junquera le espetó: “Ustedes necesitaron el voto del PP, así que no nos toquen las narices”, y añadió -en referencia a Illán, a quien calificó de “lenta”- que “uno no puede tener un hijo en un mes, aunque se acueste con nueve mujeres”. Su intervención concluyó diciendo que “prometer hasta meter y una vez metido se olvida de lo prometido”, haciendo alusión al voto de los populares a Foro para sacar adelante el presupuesto.

Visiblemente molesta por las palabras de Junquera, la responsable de Bienestar Social le contestó que “el placer de tocarle las narices se lo reservo para su otorrino” y calificó su intervención como “esperpento”. “No convirtamos el Pleno en un circo”, añadió.

Tras este cruce de palabras, al que la alcaldesa permaneció impasible (pese a tener las competencias en materia de Igualdad), la concejala de Izquierda Unida, Libertad González, anunció -una vez terminado el Pleno- que su grupo municipal presentará una queja municipal ante la alcaldesa por las “expresiones sexistas” que se vertieron sobre la edil del equipo de gobierno Eva Illán. Asimismo, González aseguró que Junquera había “minusvalorado” a la concejala, sin que su actitud fuera reprobada por la alcaldesa.

En este sentido, denunció las críticas del popular que hicieron referencia a la “capacidad intelectual de la edil, y a las mujeres”. Además, indicó que la alcaldesa lo debería haber expulsado del Pleno.

«Poco afortundado» Tras la polvareda levantada por la queja que presentará IU, el concejal popular emitió un comunicado en el que se disculpó por su intervención durante el Pleno y aseguró que “en ningún momento era mi intención expresar manifestaciones peyorativas hacia las mujeres, como afirma la concejala Libertad González”. Asimismo, pidió perdón a las mujeres que se hubieran sentido ofendidas y reconoció que algunas de sus expresiones “no han sido afortunadas”. Además, añadió que “en mi afán de hacer más ilustrativo mi mensaje, utilicé dos expresiones que pueden haber sido malinterpretadas, pero que en ningún momento pretendían ser ofensivas”.

Tras esta primera respuesta, el PP emitió un segundo comunicado en el que negó que hubiera utilizado la expresión “prometer hasta meter” y aseguró que sus declaraciones textuales fueron: “Ustedes sólo se acuerdan del PP cuando necesitan nuestros votos. Después nos aplican con todo rigor prometer y después olvidar lo prometido. Ese dicho verde que parece haber sido la inspiración de su programa electoral”.

La vacuna universal contra el cáncer, ¿más cerca?

  La vacuna universal contra el cáncer, ¿más cerca?
Un científico trabaja en el laboratorio. /Archivo
14.04.12 - 08:43 -

 

 

 

Esta semana, un anuncio generaba expectación y reservas a partes iguales en la comunidad médica. Según avanzaba el diario The Telegraph, científicos israelíes habrían finalizado con éxito el primer ensayo clínico de una vacuna terapéutica capaz de actuar contra la inmensa mayoría de los cánceres y que podría ser comercializada en seis años. El ensayo clínico aún no ha finalizado, pero los primeros resultados abren una ventana a la esperanza. De hecho, de tener éxito, constituiría la noticia más importante de los últimos años y modificaría sustancialmente la esperanza de vida del ser humano.
La investigación la llevan a cabo un equipo de científicos de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, y la compañía farmacéutiva Vaxil Bio Therapeutics. El grupo de investigación ha desarrollado la vacuna ImMucin que, según afirman, es eficaz en el 90% de los cánceres, incluidos algunos de los más letales, como el de pecho o el de próstata. El equipo, según ha explicado la compañía farmacéutica, ha probado por primera vez en humanos un inyección que es capaz de detectar una molécula llamada MUC1, presente entre el 80 y el 90% de los cánceres, así como reforzar al sistema inmune para que ataque al tumor y lo destruya.
Los resultados han sido realmente alentadores. En el ensayo participaron diez pacientes afectados de mieloma múltiple, una forma agresiva de cáncer que afecta a la sangre y que también presenta una importante cantidad de la molécula MUC1. Todos los pacientes habían padecido cáncer y experimentado un nuevo brote tras un periodo de remisión. En el ensayo, los pacientes recibieron cada dos semanas una inyección de la vacuna a lo largo de entre tres y seis meses. Según los investigadores, a partir de la segunda o tercera dosis, el sistema inmunitario de los pacientes ya mostraba cambios.
La molécula MC1
Pero, ¿por qué es tan importante la molécula MC1? En los últimos años, las investigaciones se han centrado en hallar un factor común entre los diversos tipos de cáncer para poder desarrollar investigaciones dirigidas a la creación de la cura universal contra la enfermedad. La molécula MUC1 se caracteriza por estar presente en los tumores de origen glandular (ovario, próstata, intestino, páncreas, mamas y también en el mieloma múltiple, un tipo agresivo de cáncer en la sangre). Estos tipos constituyen más del 80% de los cánceres que afectan a la población y son los más letales.
Esta molécula, denominada MUC1, es una glicoproteína formada por una parte proteica y otra de azúcar. En general, esta molécula está presente en la superficie de las células de los tejidos glandulares cumpliendo un rol de defensa e impidiendo que ciertos patógenos penetren en las células, aunque sin formar parte del sistema inmune. Cuando existe un tumor cancerígeno, esta molécula aumenta en gran cantidad y el sistema inmune no es capaz de detectar la presencia de cáncer.
La inyección del antígeno MUC1, es decir, la nueva vacuna, mezcla la parte proteica de la glicoproteína con aceleradores de la respuesta inmune, lo que provoca que las células T (linfocitos) puedan detectar mejor el crecimiento anormal de la MUC1 y originar una respuesta inmune que ataque los tumores.
En resumen, ante una enfermedad como el cáncer, cuyo desarrollo se basa en evadir la vigilancia del cuerpo, la vacuna proporcionaría al sistema inmune un objetivo alternativo en la lucha contra las células cancerosas. De esta manera, la terapia prepararía al sistema inmunológico para detectar y destruir células cancerosas que contengan dicha molécula, presente en nueve de cada diez tumores.