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Avilés se incorpora a las protestas

 
Avilés se incorpora a las protestas
Avilés se incorpora a las protestas  

Avilés se sumó ayer a las protestas ciudadanas y unas 450 personas, según los convocantes, se concentraron en la plaza de España -en la foto- para reclamar un cambio en el modelo democrático. Decenas de personas de un amplio abanico de edad intervinieron para exponer sus quejas sobre los políticos. Posteriormente, un grupo más reducido se quedó con la intención de pasar la noche.

1.200 ictus en los tres últimos años

 

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El 63% de los pacientes atendidos en la unidad del Hospital de Cabueñes logra quedar libre de secuelas incapacitantes

Foto: Ignacio Casado y Begoña Calleja, antes de la charla. :: P. CITOULA

El Comercio. 20.05.11 -LAURA FONSECA | GIJÓN.

1.200 ictus en tres años en los que un 63% de los afectados logró abandonar el hospital sin secuelas incapacitantes. Este es el balance alcanzado por la unidad para la atención temprana de infartos cerebrales que puso en marcha Cabueñes en octubre de 2008. Los datos de actividad fueron presentados ayer por los responsables del servicio en el marco de las sesiones clínicas que cada jueves celebra el hospital gijonés. Begoña Calleja,

supervisora, e Ignacio Casado, coordinador, fueron los encargados de desglosar los tres años de andadura de esta unidad que fue pionera en la sanidad asturiana y de la que sólo existen dos en el Principado, una en Cabueñes y otra en el HUCA. Existe una tercera en el Hospital Monte Naranco, pero se centra más en la rehabilitación de quienes han sufrido un derrame cerebral.

El ictus es una de las patologías más graves. Es la tercera causa de muerte en España y la que más incapacidad provoca entre los adultos. Además, su incidencia irá a más, ya que se trata de un trastorno muy vinculado con la edad. Cuanto mayor es el porcentaje de población envejecida, más casos tendrá que abordar la sanidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dibuja un panorama complejo de abordar en Europa, donde el ictus genera ya más invalidez que los accidentes de tráfico. Se estima que 1,2 millones de españoles habrá sobrevivido a una embolia en 2025. De ellos, la mitad quedará con secuelas.

Aunque el ictus está estrechamente relacionado con la edad (el mayor porcentaje de afectados tienen entre 70 y 80 años), hay también enfermos jóvenes. Así lo advirtió el neurólogo Ignacio Casado: «No es una enfermedad exclusiva de gente mayor. Aunque en menor medida, hemos tenido personas de 20 y 30 años».

30% en menos de tres horas

Al igual que ocurre con los infartos de corazón, el tiempo resulta crucial a la hora de abordar un ictus. Cuanto menos minutos transcurran desde que se produce el derrame, menor será el daño que pueda provocar. De ahí que resulte primordial detectar los síntomas de forma temprana y recibir atención médica especializada cuanto antes. La puesta en marcha del ’código ictus’ por parte del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) en febrero de 2009 ha permitido mejorar los tiempos de atención de esta enfermedad. Un tercio de los afectados fue atendido en las tres primeras horas de evolución. «Tiempo es cerebro», apuntó la supervisora de la unidad del ictus de Cabueñes. Begoña Calleja indicó que un tercio de las personas que han sufrido un trastorno de este tipo «son capaces de reconocer la gravedad de esta dolencia». Eso es producto, cree, de una importante labor de divulgación sobre esta enfermedad que puede dejar la mitad de un cuerpo inerte o provocar parálisis facial.

Los datos que maneja Cabueñes son alentadores. Seis de cada diez enfermos lograron volver a su propio domicilio tras sufrir un ictus. El 63% quedó libre de secuelas incapacitantes, precisó el neurólogo Ignacio Casado. La tasa de mortalidad se sitúo en el 4%. La unidad de ictus se ubica en la octava planta del hospital. Comparte espacio con Neurología. Cuenta con tres habitaciones y con un total de seis plazas. El nivel de ocupación en estos tres años fue del 52%.

Sentencia del TSJA sobre Jove

En otro orden de cosas, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha dado carácter de firmeza a la decisión del Juzgado de lo Social número 3, de Gijón, que echó por tierra los recortes que el Hospital de Jove había puesto en marcha en el verano de 2010 como alternativa a los ajustes del Servicio de Salud del Principado (Sespa). El fallo del TSJA, con fecha del 6 de mayo, da la razón al comité de empresa del centro sanitario y rechaza el recurso que presentó en su día el hospital en contra de la primera decisión judicial.

Jove tuvo que restituir los 24 puestos de trabajo de los que había prescindido para hacer frente a la merma presupuestaria del Sespa.

La Junta prohíbe las concentraciones del fin de semana

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El Comercio. 20.05.11 -- ALFONSO TORICES / IKER CORTÉS | MADRID

El órgano, fracturado en dos mitades, consideró ilegales las movilizaciones y ordenó dar traslado de su resolución a las delegaciones del Gobierno

El colectivo de ‘indignados’ anunció antes de conocer la decisión que mantendría su acampada y sus concentraciones diarias hasta el día de las elecciones

Rubalcaba y los sindicatos policiales aseguran que haber disuelto la concentración habría "sido un disparate" (leer más)

La caída del gasto en medicamentos se agudiza y alcanza el 20 por ciento en abril

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La reducción de la factura regional registrada el mes pasado duplica la más alta lograda antes

En lo que va de año el ahorro asciende a 14 millones

L a Nueva España. Oviedo, Pablo ÁLVAREZ

El gasto público en medicamentos disminuyó en Asturias, el pasado mes de abril, un 20 por ciento con relación al mismo mes de 2010. En términos reales, este porcentaje se traduce en algo más de 6,5 millones de euros. Esta caída duplica la más alta de las registradas hasta el momento en la región, que se había producido el pasado mes de marzo. Puede ser explicada, en parte, por la reducción del 7,7 por ciento en el número de recetas facturadas, pero también ha influido la caída de un 13,3 por ciento en el importe medio por receta, que se aproxima a los 13 euros.

 

Las sucesivas bajadas de precios de las medicinas están surtiendo un efecto muy acusado en la factura que mes a mes debe afrontar la sanidad pública asturiana. En los cuatro primeros meses de 2011, el ahorro del Principado en fármacos con relación al mismo período de 2010 se sitúa en un 12,7 por ciento y asciende a cerca de 14 millones de euros: la factura de 121,4 millones contabilizada el año pasado baja a 107,6 en el presente.

 

Si lo que se analiza es el gasto regional de los últimos doce meses (de mayo de 2010 a abril de 2011), se observa que se sitúa en 330 millones de euros, casi 26 millones menos de los computados en los 12 meses anteriores (de mayo de 2009 a abril de 2010). Esta reducción significa un 7,2 por ciento en términos relativos. Es algo inferior al 7,6 por ciento registrado en el conjunto del país, donde la caída interanual se aproxima a los mil millones (de 12.650 a 11.681 millones de euros).

 

Las citadas cifras suponen una drástica intensificación de una tendencia que comenzó a mediados de 2010. La causa principal de la reducción de la factura hay que buscarla en la política de recorte de precios impulsada por el Ministerio de Sanidad. Las medidas más contundentes comenzaron a aplicarse en junio del año pasado y, desde entonces, Asturias ha cerrado todos los meses con facturas inferiores a las de los meses equivalentes del año precedente. El pasado 1 de marzo entró en vigor un nuevo sistema de cálculo de los precios de referencia.

 

En un comunicado difundido ayer, el Ministerio de Sanidad subraya que la acusada reducción del gasto se está llevando a cabo «a la vez que se garantiza la prestación (tanto en cantidad como en calidad) y la introducción en la misma de aquellas innovaciones que aporten ventajas sustanciales en el tratamiento de las enfermedades y en la calidad de vida de los ciudadanos».

 

Como es natural, todo ahorro en medicamentos con receta significa una caída de la facturación de las farmacias. José Villazón, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Asturias, subrayó ayer que las boticas de la región no están en condiciones de hacer frente a nuevas medidas restrictivas. «Si se quiere hacer algún ajuste más, tendrán que buscar en otros sectores, porque en el nuestro ya está completado y con un nivel de transparencia que no existe en otros ámbitos».

 

En cómputo interanual, las comunidades autónomas que presentan mayores reducciones del gasto son, por este orden, Aragón, Canarias y Cantabria, todas ellas por encima del 10 por ciento.

http://www.elcomercio.es/v/20110520/asturias/gasto-farmacia-bajo-abril-20110520.html

Para leer despacio y si aún se es capaz… ¡¡reflexionar!!

 

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Del 1 de Mayo al 15-M

Antonio Bernal – ATTAC Andalucía

Las sociedades industriales de la modernidad han sido sociedades de clases. Resultaba fácil representarlas como una pirámide vertical: en la base, los marginados y los trabajadores de poca cualificación; en las capas medias los trabajadores cualificados, los sectores profesionales y los pequeños y medianos propietarios; y en la cúspide la minoría de grandes empresarios, banqueros y rentistas. Este es un esquema que se puede matizar cuanto se quiera. Pero sin variaciones sustanciales ni en cuanto al modelo de representación, que seguirá siendo predominantemente vertical, ni en cuanto a criterios de diferenciación social, de entre los que siempre serán determinantes los niveles de renta y las posiciones en la estructura ocupacional.

En cambio las sociedades de la llamada postmodernidad, las que están configurándose bajo el impacto de la globalización, son más complejas. Se mantiene la escala vertical, aunque los escalones se han hecho más altos y numerosos, porque la desigualdad y la segmentación social van en aumento. Pero sobre todo aparecen nuevas líneas de fractura que ya no están fundadas en los viejos criterios de diferenciación en clases, sino en nuevos y múltiples elementos que configuran nuevas identidades colectivas. De hecho este es precisamente uno de los fenómenos más característicos de las sociedades contemporáneas: la proliferación de nexos de articulación social, que se superponen a las viejas relaciones de clase.

Muchas de esas nuevas identidades no son más que prolongaciones de la capacidad de interacción social del individuo a partir de sus propias cualidades personales, de su profesión, estudios, creencias, gustos o aficiones. Por esa vía, y con la infraestructura que proporcionan las nuevas redes sociales en Internet, se produce una suerte de movimiento expansivo de la esfera privada, que bien puede extremarse hasta el límite del exhibicionismo, pero que no deja de ser esfera privada.

Pero ahora lo que nos interesa es poner el foco en esos otros movimientos surgidos en torno a cuestiones de indiscutible interés público.

Los primeros comenzaron a fraguar hace decenios. Las organizaciones feministas, ecologistas y pacifistas, la lucha por los derechos civiles de minorías raciales o la defensa de consumidores y usuarios, comenzaron a expandirse visiblemente en los países capitalistas avanzados en la década de los setenta del pasado siglo. Justo cuando, tras la primera crisis del petróleo de 1973, empezaban a quebrarse las bases de la pujante sociedad industrial construida tras la segunda guerra mundial. Pero el proceso sigue abierto, impulsado por una dinámica de cambio social acelerado que hace aflorar nuevos retos para la organización de la convivencia, y por una ciudadanía con más formación y fácil acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, en cuyo seno se multiplican los liderazgos sociales y de opinión.

Los nuevos movimientos surgen con frecuencia por fragmentación o especialización de los preexistentes. Del crisol del ecologismo han surgido las organizaciones contra el maltrato animal y la lucha por una agricultura ecológica o contra la comercialización de organismos genéticamente modificados, causas estas dos últimas que han creado especialidades en el seno de organizaciones de agricultores o de consumidores. En el espacio de éstas se forman ahora las agrupaciones de afectados por los abusivos contratos hipotecarios. Los movimientos de gays y lesbianas se nutrieron en gran parte del discurso del feminismo, que también ha incubado las asociaciones contra la violencia de género. La lucha contra el racismo se ramifica en nuevas lecturas del derecho a la identidad cultural a cargo de organizaciones de inmigrantes, con frecuencia agrupadas según nacionalidades de origen. Y en el espacio del sindicalismo tradicional emergen plataformas de parados o de jóvenes y estudiantes sin futuro.

Se les imputa con frecuencia a estos movimientos un carácter esencialmente interclasista. En efecto, y por citar sólo pocos ejemplos, la lucha por la igualdad de género no enfrenta a ricos y pobres sino que reclama los derechos de las mujeres frente a los hombres. Y ecologistas y asociaciones de consumidores se enfrentan frecuente y simultáneamente a los intereses de empresarios y trabajadores de fábricas contaminantes y corporaciones sin escrúpulos.

De este argumento, entre otros, se nutren quienes afirman que ya no tiene sentido hablar de derechas e izquierdas, categorías analíticas y políticas que estarían caducando junto a la vieja sociedad de clases en que surgieron. Sin embargo estos movimientos comparten rasgos que autorizan a establecer un parentesco directo con lo que tradicionalmente ha sido el pensamiento de izquierdas. Son nuevas versiones del discurso de la emancipación, de la igualdad, de la suprema y eterna aspiración a la libertad, la dignidad y la felicidad del ser humano, surgidas en una sociedad que se ha vuelto sensible ante situaciones de opresión que antes toleraba o que no se habían puesto suficientemente de manifiesto. Con ello el espacio ideológico y político de la izquierda experimenta simultáneamente un doble proceso: de ampliación por la emergencia de nuevas causas y de fragmentación en redes especializadas en su defensa.

Ante este fenómeno las organizaciones políticas y sindicales que han polarizado la izquierda tradicional no han adoptado todavía una estrategia convincente. Portadoras de un discurso más omnicomprensivo e integrador que el de los nuevos movimientos, pero fundado en presupuestos éticos similares, no encuentran grandes dificultades para incorporar a su acervo ideológico las nuevas propuestas, pero conscientes de que son de producción ajena y con poco o ningún entusiasmo a la hora de traducirlas en políticas concretas. Por otra parte no pueden aspirar a encauzar ese nuevo caudal de energía en refuerzo de sus propias posiciones, a pesar de su creciente retroceso. En primer lugar por la simple evidencia de que no representan a ese extenso mosaico social que opera lejos de su órbita. Obra en su contra, además, la espiral de descrédito que producen los reiterados escándalos ante la conducta pública y privada de tantos dirigentes. Pero incluso aunque lograran hacerse perdonar sus fallos éticos, saben que no es fácil pedir aliento para su pesado ejercicio de continuo pragmatismo, que con harta frecuencia las pone bajo sospecha a ojos de los nuevos movimientos.

Se encuentran, unos y otros, ante el dilema de la competencia o la colaboración. Pueden hallar puntos de encuentro, puntuales o estratégicos, que se traducen en avances políticos y morales indiscutibles, tal como muestran en nuestro país el reconocimiento de nuevos derechos civiles a los homosexuales y en casi todo el mundo los avances en legislación medioambiental o contra la desigualdad de género. Pero también pueden hacerse patentes los desencuentros, tal como acaba de mostrar la sucesión, en el breve plazo de dos semanas, de las manifestaciones del 1 y del 15 de mayo. Las dos han exteriorizado reivindicaciones comunes, pero envueltas en discursos diferentes. Los sindicatos, fieles a su misión, nos han propuesto una acción decidida pero defensiva, de refuerzo a sus negociaciones con gobierno y patronal, guiada por la finalidad de minimizar los daños con que nos amenaza la crisis. Las organizaciones y personas de la plataforma Democracia Real Ya también han aireado reivindicaciones y medidas parciales, pero más que insinúan la necesidad de todo un proyecto de refundación del sistema político y económico. Cuando los medios de comunicación recordaban el primer año cumplido desde el radical giro social y económico impuesto a y por el gobierno, el pasado 1 de mayo ha sido uno de los que menos gente ha echado a la calle en los últimos lustros. En cambio el 15 de mayo, estridentemente silenciado hasta después de su celebración, salvo por quienes han seguido sus consignas en Internet, ha hecho cuajar la sensación compartida de que se ha producido un punto de inflexión, un antes y un después.

Sin duda es pronto para evaluar su alcance futuro. Pero que miles de personas, jóvenes en su mayoría, hayan prestado tan desigual atención a ambas convocatorias da que pensar. Sobre todo a quienes nos sentimos de izquierdas y hemos entregado una parte importante de nuestra existencia en la militancia en partidos políticos y sindicatos. Ahora sabemos no sólo que no somos mejores, ni más listos, ni más eficientes. Ni siquiera somos más, aunque el censo de afiliados a nuestras organizaciones pretenda afirmar lo contrario.

Por eso deberíamos hacer una profunda cura de humildad. Empezando por un trato con esas nuevas organizaciones sin pretensiones de que nos respeten canas ni cicatrices, de igual a igual, sabiendo que nos mueve un propósito que sólo tendrá visos de materializarse con su energía y quizás con nuestra experiencia.

Para ello, además, hay que estar dispuesto a bajar del pedestal tradiciones organizativas y culturas políticas que ya no son de este siglo. Partidos y sindicatos siguen viéndose a sí mismos como la encarnación colectiva de los intereses de masas y clases. Pero esas masas y clases han sido enterradas por individuos y grupos con identidades fuertes, que contribuyen más que nadie a que nuestras sociedades no terminen enteramente hundidas en un magma de indolencia y de cinismo. Si nuestros dirigentes (políticos sobre todo, pero también sindicales) pretenden mantener su aspiración a la erre de representación, deben asumir con todas las consecuencias la erre de responsabilidad, no ante sus propias organizaciones y burocracias, sino ante el vasto y plural universo de personas cuya confianza reclaman.

Por su parte, los nuevos movimientos deberían ser persistentes en una idea que, hasta el momento, se deduce de las declaraciones de unos jóvenes portavoces que ofrecen envidiables muestras de cordura. La idea de que la democracia, y con ella las organizaciones políticas y sindicales, son siempre perfeccionables pero imprescindibles. Es lógico que cunda en su seno la desconfianza y el desprecio hacia lo que perciben como un aparato institucional insensible a nada que no sea su propia autorreproducción. Pero hay que evitar que esa desconfianza se disuelva en una nueva e inoperante muestra de desafección, que a largo plazo sólo puede beneficiar a esa emergente ultraderecha europea que vuelve por sus fueros.

La democracia y sus instituciones no son un artificio dado para siempre y concebido para dulcificar la opresión. Son un proyecto en permanente construcción, que apela siempre a nuestra creatividad para incrementar su calidad, para hacerla más habitable, sostenible y resistente ante las amenazas que se ciernen sobre su estabilidad, sin perder de vista que sus únicos e inmutables cimientos son ese cuadro de valores, la libertad, la justicia social y la igual dignidad de todos los seres humanos, que hace más de dos siglos quedaron labrados en el frontispicio de un periodo excepcional en la historia de la humanidad. Que podamos prolongarlo en beneficio de generaciones venideras dependerá en gran parte de nuestra capacidad de construir grandes acuerdos en el seno de esa vieja y renovada izquierda plural.

SÓLO ESTÁN IMPLANTADOS EN OCHO CCAA......Programas de detección precoz del cáncer colorrectal permitirían salvar más de 3.600 vidas al año en España

Permiten detectar lesiones y tumores en fases precoces, de los cuales más del 70 por ciento se podría curar

   MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

   Cada año fallecen en España cerca de 14.000 personas con cáncer colorrectal, si bien esta mortalidad se podría reducir mediante la implantación de programas de cribado para su detección precoz, que permitirían salvar más de 3.600 vidas al tiempo que también se ahorrarían recursos sanitarios.

http://www.europapress.es/salud/asistencia-00670/noticia-programas-deteccion-precoz-cancer-colorrectal-permitirian-salvar-mas-3600-vidas-ano-espana-20110518141322.html

No hay prohibición que pare a los indignados

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Público. PEDRO ÁGUEDA / ÁNGELES VÁZQUEZ

Lleno total en la Puerta del Sol pese a que la Junta Electoral no autorizó la concentración. Miles de personas siguen concentradas en la plaza madrileña pese a la lluvia. Los ’indignados’ también han acampado en Barcelona. Habrá manifestación en la jornada de reflexión.

Están indignados, se han conjurado para seguir adelante y no renunciarán a sus métodos pacíficos. Esta combinación de factores puso ayer a prueba a los poderes públicos, que tuvieron que afinar su respuesta para cumplir con la resolución de la Junta Electoral, que prohibió la concentración en la Puerta del Sol, sin poner en peligro la integridad de los manifestantes y el escaso crédito que estos les conceden.

 

Aguirre teme las intenciones de la izquierda

Diez respuestas ’indignadas’

La militancia del PSOE les da la razón

La izquierda se muestra cómplice  (leer más)

“No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”…

 
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MILES DE PERSONAS PIDEN QUE SE LLEVE LA 'REVOLUCIÓN' A TODAS LAS PLAZAS

La Puerta del Sol, llena, pese a la prohibición

QUE NO TE LO CUENTEN… ESTO ES EL DIRECTO TAL CUAL