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SALUD LABORAL

Los segundos análisis en AZSA arrojan mayores índices de mercurio

Los segundos análisis en AZSA arrojan mayores índices de mercurio
 
CC OO desvela que revelan concentraciones más altas de metales pesados y pide la intervención pública

14.02.13 - 00:30 -

 

«Una gestión desastrosa de las personas expuestas a mercurio y metales pesados». De esta forma se resume desde el área de Salud Laboral de la Federación de Industria de Comisiones Obreras lo que sucede en Asturiana de Zinc (AZSA) con los trabajadores que han superado los quince microgramos de mercurio por litro en la sangre.
Y es que, según aseguran desde el sindicato, «sabemos que en la repetición de los análisis de los trabajadores se ha producido un incremento de sus niveles de mercurio, por lo que se mantiene una exposición». Con esta situación, desde el sindicato se considera necesaria «la intervención pública para asegurar la salud de los trabajadores afectados ya que aún no se ha identificado el foco de mercurio».
Comisiones expresó su inquietud porque «los trabajadores con índices altos de mercurio no se encuentran de baja. Unos siguen trabajando en el mismo sitio; a otros se les prohibe acceder a algunos lugares y también hay afectados apartados, recibiendo formación y aislados en cuartos. Y, sin embargo, se les incrementa el nivel de mercurio», señala el sindicato.
También se recuerda que deberían estar de baja, al tiempo que el área de Salud Laboral de Comisiones apunta que «el nivel de 15 microgramos se encuentra fijado en ambientes de trabajo donde hay exposición al mercurio, lo que no está reconocido en muchos de los afectados de Asturiana de Zinc, por lo que se debería revisar el criterio».
Retirada de casetas
Mientras tanto, la actividad de Asturiana de Zinc mantiene su apariencia de normalidad, ya que la mayoría de los trabajadores no oculta su preocupación por las intoxicaciones de mercurio.
La dirección sigue aplicando medidas higiénicas y un mayor control, como ya avanzó en su día este diario. Se han instalado cepillos para limpiar el calzado de obra antes de acceder a vestuarios y zonas limpias.
También se están retirando todas las casetas de las subcontratas que no cumplen las nuevas medidas higiénicas, como espacio para separación entre zonas limpias y sucias. 
Por otra parte, la Consejería de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente confirmó ayer que el equipo para medir la presencia de vapores de mercurio instalado en la estación de Las Arobias comenzó a operar con normalidad. El medidor trabajará durante un mes, realizando un análisis constante del aire. De esta manera, la administración regional sabrá si se han producido emisiones de metales pesados fuera del perímetro de AZSA.

 

 

La alarma por el potencial contaminante de Azsa se extiende a empresas del entorno

La alarma por el potencial contaminante de Azsa se extiende a empresas del entorno

 

 

 

El comité de Cristalería pide que se hagan analíticas a los empleados y en Chemastur sopesan verificar si el ácido que utilizan contiene mercurio

 

06.02.2013 | 02:21

Francisco L. JIMÉNEZ

 

El episodio de intoxicación masiva de trabajadores por mercurio registrado el pasado 2 de diciembre en Azsa saltó definitivamente ayer las verjas de la planta de cinc para convertirse en una preocupación generalizada en las localidades del entorno (San Juan de Nieva, La Maruca, El Reblinco, Jardín de Cantos...) y en industrias próximas a la fábrica donde se produjo el incidente. En este sentido, el comité de empresa de Saint-Gobain, alarmado por el conocimiento de que una presunta trabajadora de la factoría de vidrio presenta un índice de mercurio en su organismo superior al nivel que aconseja la ley (15 microgramos por litro de sangre), solicitó formalmente a la dirección de la compañía la realización de pruebas analíticas a los trabajadores, muy especialmente a los que tienen en puesto de trabajo cerca de las instalaciones de Azsa (área de producción de vidrio glass y horno float).

 

 

Así mismo, en medios sindicales consultados por este diario comentaron que el comité de Chemastur, la fábrica de fertilizantes ubicada en terreno portuario y que consume como materia prima ácido sulfúrico procedente de Azsa, sopesa requerir a la empresa que encargue un análisis químicos del ácido para descartar que contenga trazas de mercurio que puedan volatilizarse en el proceso productivo y, o bien llegar a la atmósfera o acabar formando parte del producto acabado.

 

 

En medios vecinales, no es menor la preocupación por el riesgo de exposición al mercurio. A la ya conocida indignación de los vecinos de San Juan de Nieva por la negativa de la Consejería de Sanidad a realizar analíticas de metales pesados a la población que lo demande, se sumó ayer el malestar de Antonio Cabrera, presidente de la federación comarcal de vecinos «La Unión» y máximo responsable de la asociación vecinal de Jardín de Cantos, el barrio donde, según apuntan varias fuentes, reside la mujer ajena a Azsa que dio positivo en mercurio.

 

 

Cabrera acusa a los responsables regionales de Salud de ser los principales generadores de alarma social con su decisión de vetar la realización de analíticas de metales pesados: «Decir que son pruebas que no están en la cartera de servicios sanitarios es una pobre excusa; ¿acaso no se han dado cuenta todavía de que estamos ante una situación excepcional y que la gente está preocupada por su salud?» Según Cabrera, «el "bicho" ya saltó la valla de Azsa y la única forma de dar tranquilidad a la población es consentir la realización de pruebas analíticas, así fuera con carácter selectivo; las palabras, en este caso, no son suficientes para calmar los ánimos».

 

 

La Alcaldesa de Castrillón, Ángela Vallina, en cuyo término territorial está ubicada Azsa, también pide explicaciones más allá de las «buenas palabras» que recibió anteayer por teléfono del consejero de Sanidad, Faustino Blanco. Es por eso que el próximo lunes tiene previsto reunirse con el director general de Salud Pública, Julio Bruno Bárcena, al objeto de recibir documentación que supuestamente prueba que no hay motivos para la alarma y que la intoxicación masiva por mercurio dentro de Azsa es un asunto que está «controlado», como le dijeron el pasado lunes por teléfono.

 

 

Mientras, sigue el goteo de intoxicados. Según reveló ayer la sección sindical de CC OO en Azsa, un nuevo trabajador de la empresa dio positivo en mercurio por encima del índice que la ley fija como máximo tolerable. Con este ya son 12 los empleados de Azsa intoxicados (ninguno de baja médica), a los que se suman los 49 trabajadores de la subcontrata IMSA (los primeros a los que se les diagnosticó el problema) y la vecina cuya existencia desveló el diputado de IU Gaspar Llamazares. En total, 62 personas.

 

 

Con esta noticia como preámbulo, el comité de empresa de Azsa, donde la central independiente Sitaz tiene mayoría absoluta, celebró ayer una reunión que terminó como las anteriores: con los sindicatos minoritarios indignados por la opacidad informativa y mosqueados por la falta de avances en la investigación abierta para esclarecer la intoxicación masiva por mercurio y con los responsables de Sitaz asegurando que las cosas «van por buen camino».

 

 

CC OO hizo público un comunicado donde tilda de «impresentable» la gestión que están haciendo Azsa y las autoridades regionales del accidente del mercurio, además de denunciar la «complicidad del sindicato amarillo Sitaz en la estrategia de ocultación». CC OO también insta al Principado a poner todos los medios a su alcance para evaluar el efecto que puede haber tenido el mercurio fuera de los límites de la fábrica de San Juan. El responsable de Sitaz Roberto Suárez negó la mayor y recalcó que Sitaz «no juega con el pan ni con la salud de los trabajadores», además de indicar que «se está dando toda la información disponible».

 

Denuncia vecinal ante la negativa del centro de salud a hacerles análisis

La intoxicación por mercurio afecta ya a una vecina de San Juan
 
«Si viene alguien con un cuadro que lo aconseje, se le hace la analítica», replica de Sanidad

05.02.13 - 00:36 -

 

La detección de niveles de mercurio en sangre superiores al límite legal en la población próxima a las instalaciones de AZSA, tal y como desveló ayer el diputado de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, se produce en el marco de crecientes dudas en torno al foco y alcance de la intoxicación detectada a comienzos del pasado mes de diciembre.
Desde diversos colectivos se viene reclamando que se extiendan los análisis a todos los trabajadores del complejo industrial de la filial asturiana de Xstrata, así como a la población próxima habida cuenta del creciente goteo de casos. «Este fin de semana hemos tenido constancia de otros dos compañeros intoxicados», afirmaba ayer un delegado de Unión Sindical Obrera en AZSA, lo que elevaría al menos a 63 los casos de trabajadores de la empresa y la subcontrata IMSA afectados por la intoxicación.
Desde la asociación de vecinos de San Juan de Nieva, por su parte, se señalaba ayer la alarma que se está generando en la población anexa al complejo industrial, lo que ha llevado a varios vecinos a reclamar sin éxito que les sea analizada la presencia de mercurio en sangre. Sin embargo, «en al menos dos casos se les ha dicho en el centro de salud de Raíces que hay orden de no realizarles esas analíticas», indicó su presidente, Juan Requena. «No se trata de eso, sino de que ese tipo de análisis no está en la cartera de servicios», indicaron ayer al respecto desde la consejería de Sanidad del Gobierno asturiano. «Otra cosa es que hubiera una indicación clínica, que llegue alguien con un cuadro que aconseje realizar el análisis, que entonces por supuesto que se hace», añaden las mismas fuentes. Lo que las autoridades sanitarias autonómicas entienden es que, al menos por el momento, «no parece necesario que se haga análisis a la población» con carácter general. 
Sin embargo, la alcaldesa de Castrillón, Ángela Vallina, considera necesaria una mayor claridad de lo que está ocurriendo y de los procedimientos a seguir desde los distintos estamentos implicados en el accidente. «Nos llegan informaciones de todas partes menos de donde tienen que llegar», indicó la primer edil, quien espera reunirse esta mañana con responsables sanitarios del Principado.

 

 

Para el ámbito de la Salud Laboral…

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Cuatro médicos de urgencias causan baja por infartos vinculados al estrés laboral

El personal de cuatro centros de Atención Primaria ha sufrido diferentes episodios cardiovasculares el último mes debido a la presión asistencial

C. JIMÉNEZ, Gijón, en La Nueva España

«Nos tienen abandonados». Los trabajadores de urgencias de atención primaria, una entidad que engloba a médicos y enfermeros, suman a la falta de medios y el trabajo en precario que acusan en los últimos años un aumento de las bajas en su plantilla por episodios cardiovasculares. Sólo en el ultimo mes, de los treinta trabajadores de los centros del área V con este servicio (El Parque-Somió, El Llano, Puerta la Villa, La Calzada y Villaviciosa), cuatro de ellos han sufrido infartos de miocardio o anginas de pecho «debido a la presión asistencial» que soportan, advierten. Así, cerca del 14% de la plantilla se encuentra de baja médica por haber sufrido anginas inestables, las que más se relacionan con el estrés. «Y ninguno de los trabajadores recibió ninguna llamada de la dirección o institucional para interesarse por su estado de salud», lamenta Óscar López, médico de urgencias durante los últimos 33 años, especialista en medicina interna, criminólogo y estudiante de Derecho, que habla en nombre de sus compañeros del servicio.

Los datos del último mes representan ya de por sí «una alerta» pues no hay precedente en una situación semejante. Los trabajadores -médicos y enfermeros- atribuyen esta situación a lo «insostenible» del funcionamiento de los servicios de atención Primaria en Asturias desde hace varios años. «El estrés aumenta la tensión arterial y la frecuencia cardiaca», avisan los compañeros de los facultativos que se han visto obligados a coger la baja laboral tras haber sufrido diferentes episodios cardiovasculares. «En menos de un mes, desde las fiestas navideñas, no es normal esa situación. Todos presentan la misma patología», continúan los médicos.

El doctor Óscar López realizó en 2008 un estudio sobre el impacto del trabajo nocturno sobre los trabajadores de los servicios de urgencias de atención primaria. En este trabajo se incidía en la misma idea sobre la que ahora alertan los médicos y que tiene que ver con la penosidad laboral de desarrollar gran parte de su trabajo en jornada predominantemente nocturna, de las 22.00 a las 08.00 horas. A ello se añade otro factor estresante que es el que obliga a todo el personal a permanecer en constante estado de alerta, afrontando «diagnóstico intuitivos» y decisiones terapéuticas «en segundos», señala el estudio.

El hecho de que en los cuatro últimos años se haya visto incrementada la presión asistencial, situándose en más del triple de lo que estaba hace cinco años, representa otro motivo de estrés crónico en el trabajo, el denominado «burn out», que adquiere calificación de alarmante superando más del 75% del personal de urgencias en Atención Primaria. En su estudio, el doctor López apunta a la necesidad de afrontar cambios como la reducción de jornada, aumentar descansos, cambios de horarios y aplicar un coeficiente reductor para la jubilación anticipada. De lo contrario, concluye, la evolución de la salud de estos trabajadores se verá sumamente deteriorada en pocos años.

La Calzada pasa de 30 pacientes de media por fin de semana a más de 400 en la actualidad

C. J., en La Nueva España

El trabajo nocturno desencadena más patología y provoca el doble de agotamiento emocional que el trabajo diurno o el rotatorio, recoge el estudio elaborado por el doctor Óscar López Suárez y Laura López Roldán que se presentó en el congreso «Justicia, Sanidad y Comunicación», celebrado en Gijón en 2009.

El incremento de la presión asistencial de los últimos años intensifica las alteraciones en la salud de los trabajadores. López explica que centros de salud como La Calzada han pasado de atender a una media de 30 personas por fin de semana a más de 400, «con el mismo número de médicos».

El estudio apunta que los trabajadores de los servicios de urgencias que cumplen con estos turnos pueden desarrollar trastornos urológicos, menstruales, intestinales, disfunciones sexuales, alteraciones del sueño, problemas visuales, patologías osteoarticulares así como una «alta incidencia de eventos cardiovasculares» como se observa el último mes.

Fallece un trabajador tras caerle encima un cuadro eléctrico en un polígono de Los Campos

Fallece un trabajador tras caerle encima un cuadro eléctrico en un polígono de Los Campos

 

F. M. F., de 56 años y vecino de Salamanca, instalaba la pieza, de casi 200 kilos de peso, en el interior de un contenedor

 

12.06.12 - 00:15 - J. F. G

 

Formaba parte de una cuadrilla de trabajadores salmantinos desplazados a Corvera para una instalaciónF. M. F., vecino de Salamanca de 56 de edad, soltero, falleció ayer víctima de un accidente laboral mientras trabajaba en el interior de una nave del polígono industrial Sánchez Cima, situado en la localidad corverana de La Rozona, en la carretera de Trubia, a unos 900 metros del cruce de Los Campos. Le cayó encima un cuadro eléctrico de cerca de 200 kilos de peso, y aunque en un primer momento sobrevivió al impacto, falleció poco tiempo después como consecuencia de las graves heridas sufridas.

Los compañeros lograron sacarle con vida del contenedor, pero los esfuerzos del personal sanitario, que rápidamente se desplazó al lugar del accidente en una ambulancia, resultaron estériles. F. M. F. falleció en el interior de la nave mientras estaba siendo atendido por el Servicio de Atención Médica Urgente, que no pudo hacer nada por salvar su vida.

El mortal accidente se produjo en torno al mediodía. La víctima trabajaba en el interior de un contenedor que estaba siendo equipado para convertirlo en un centro de transformación para parques solares. «No sabemos qué paso, debió resbalar, y le cayó encima», manifestó uno de sus compañeros, completamente abatidos ante el trágico suceso. Todos son de Salamanca, y pertenecen a la empresa Meins Consulting. La cuadrilla ha sido contratada para instalar los cuadros eléctricos en el interior del contenedor, un paso más en el proceso necesario para convertirlo en un centro de transformación. Integrada por unas diez personas, apenas llevaba unos días trabajando en Corvera. Uno de sus componentes se había incorporado ayer.

La Guardia Civil del puesto de Cancienes se hizo cargo de la investigación. Poco después llegaban un inspector de trabajo, un médico legal y el juez, que en torno a las dos de la tarde ordenó el levantamiento del cadáver.

F. M. F. es la octava persona que pierde la vida en lo que va de año en Asturias víctima de un accidente laboral. Tres horas después, otro trabajador fallecía en la Fábrica de Armas de Trubia, a apenas veinte kilómetros del polígono de Sánchez Cima. En esta ocasión se trata de un camionero, A. A. G. L., también de 56 años, que falleció aplastado por la munición que transportaba.

Los sindicatos UGT, CC OO y USO han convocado para las 12.30 horas de hoy en Oviedo una nueva concentración en memoria de los fallecidos y para reivindicar que se adopten las medidas necesarias para reducir la elevada siniestralidad laboral. Se realizará en la confluencia de las calles Santa Teresa, Cervantes y Avenida de Galicia, y a su término se guardarán cinco minutos de silencio en memoria de las dos personas fallecidas ayer mientras hacían su trabajo.

Fallece un obrero en la fábrica de Trubia al caerle encima la carga

http://www.elcomercio.es/v/20120612/oviedo/fallece-obrero-fabrica-trubia-20120612.html

Muere un trabajador de 27 años al volcar el brazo articulado que le tenía izado a 20 metros

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Gonzalo Fuente López, vecino de Villa (Corvera), pintaba unas pletinas cuando se precipitó al vacío después de que las ruedas de la máquina pisaran terreno blando y se hundieran

Lne.es » Avilés Francisco L. JIMÉNEZ

 Los sindicatos denuncian que las empresas ahorran «a costa de la prevención»

 CC OO, UGT y USO convocan una concentración en Oviedo

 Muere un trabajador de 27 años al volcar el brazo articulado que le tenía izado a 20 metros 

Un hombre de 27 años, Gonzalo Fuente López, trabajador de la constructora Toyinorte perdió la vida ayer sobre las once y cuarto de la mañana al caer de una altura aproximada de veinte metros cuando se encontraba pintando unos elementos metálicos en la fachada de un edificio en construcción en la urbanización de La Grandiella (La Magdalena). Se trata del primer siniestro mortal que ocurre este año en el sector asturiano de la construcción, que en 2011 se cobró cinco vidas.

El operario fallecido, natural de Avilés pero en la actualidad vecino de Lloreda, en la parroquia corverana de Villa, estaba montado en el momento del accidente en la jaula de un brazo articulado (una máquina conocidas en la jerga de la construcción como «pio-pio») cuando, por circunstancias que no han sido esclarecidas aún, dos de las cuatro ruedas del artefacto se salieron de la acera por donde rodaba la plataforma elevadora y entraron en un talud de tierra aún en obras para su acondicionamiento como jardín.

El peso del ingenio articulado, que en ese momento tenía abierto en toda su extensión el brazo telescópico, y lo blando que se hallaba el terreno como consecuencia de las lluvias caídas en los últimos días desencadenaron el fatal desenlace: las ruedas que entraron en contacto con la tierra se hundieron y la máquina volcó precipitando el vacío a Gonzalo Fuente López, que quedó tendido inerte al lado de la jaula, convertida en un amasijo de hierros como consecuencia del fuerte golpe. El cubo de pintura que estaba usando el trabajador y su casco eran visibles minutos después del accidente a varios metros del cuerpo, un indicativo de la brutalidad de la caída.

El centro de coordinación de emergencias del 112-Asturias recibió el primer aviso del accidente a las 11.18 horas. De inmediato, el 112 pasó aviso al Servicio de Asistencia Médica Urgente (SAMU) y a los Bomberos con base en Avilés, pero ni unos ni otros pudieron hacer nada por la vida del trabajador. Los sanitarios sólo pudieron certificar la muerte del joven y los bomberos no llegaron ni a intervenir pues, en contra de lo que se había pensado en un primer momento, el cuerpo no estaba atrapado dentro de la jaula.

Como marca el protocolo establecido para estos casos, el 112 comunicó lo sucedido a la Policía Nacional, a la Policía Local y a la autoridad laboral; la Inspección de Trabajo envió durante la mañana de ayer a una técnico al lugar de los hechos para que examinase el lugar y prepare un informe que será parte de la investigación abierta para esclarecer el suceso y dirimir responsabilidades.

 

El accidente se produjo frente a uno de los edificios que Toyinorte tiene casi acabados en la urbanización de La Grandiella, a la altura de la prolongación de la calle Leopoldo Alas de La Magdalena. En medios próximos a la empresa donde trabajaba el difunto calificaron lo ocurrido de «tragedia». Otros profesionales de la construcción que trabajan en los pisos que se están levantando en la zona y los curiosos que suelen pasear por el lugar comentaban consternados la fatalidad que costó la vida a Gonzalo Fuente López y especulaban con lo «absurdo» de un accidente aparentemente causado por un exceso de confianza en la estabilidad del terreno o por un despiste que hizo que la máquina se saliese de la acera. El entierro del joven ha sido fijado para mañana a las 16.00 horas en Villa.

Un joven de 27 años fallece tras caer la grúa en la que trabajaba a 15 metros de altura

Los sindicatos se manifiestan en Oviedo contra la siniestralidad laboral y por un trabajo digno y seguro

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 Cientos de delegados y delegadas de prevención de CCOO, UGT y USO se manifestaron esta mañana en Oviedo, en vísperas del Día Internacional de la Salud y la Seguridad en el Trabajo, que se celebra todos los años el 28 de abril. Los sindicatos volvieron a la calle para "reivindicar frente a las empresas y a los poderes públicos unas condiciones de trabajo dignas, seguras y saludables", tal como recoge el manifiesto conjunto

 

CCOO, UGT y USO destacan que asistimos a un deterioro de las condiciones de trabajo y a una reducción de los recursos dedicados a la prevención de riesgos en las empresas, lo que inevitablemente está suponiendo un quebranto en la salud y en la seguridad de las personas que, en algunas ocasiones, acarrea la pérdida de sus vidas.

 

Esto sucede en el conjunto del Estado, explica el manifiesto, pero, además, en Asturias la falta de actividad del Gobierno de Foro agrava dichos recortes, con un Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales paralizado, con una estrategia asturiana de seguridad y salud que dista mucho de ver la luz, y con un gran vacío en la coordinación de las políticas, entidades y organismos que actúan en este campo.

 

Los sindicatos también denuncian que el "presentismo" al que empuja la reforma laboral está sirviendo para maquillar las cifras de siniestralidad, ofreciendo un paisaje de la prevención de riesgos que no se corresponde con la realidad.

 

CCOO, UGT y USO recuerdan a su vez que hemos sido la Comunidad Autónoma con la peor evolución de la siniestralidad laboral en el último año, y que el dato más relevante sobre las enfermedades profesionales sigue siendo su falta de reconocimiento.

 

Pero esta situación no es irreversible. Las alternativas de los sindicatos en materia de seguridad y salud laboral pasan, entre otras, por reducir la precariedad, cumplir y hacer cumplir con la normativa, el respeto a la labor de los representantes de los trabajadores, e impedir que las bajas sean motivo de despido, así como por elaborar una estrategia asturiana de seguridad y salud en el trabajo, y el establecimiento de un programa para la detección y el reconocimiento del origen laboral de enfermedades y accidentes de trabajo.

 

LA ASAMBLEA

 

Por otra parte, antes de la manifestación, como suele ser habitual en el Día Internacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo, CCOO organizó una asamblea, en la que se debatió sobre la salud laboral en tiempo de reforma laboral, a la que acudieron más de doscientos delegados y delegadas de prevención. Tras la presentación de Antonio Pino y Jesús Alonso, secretario general y responsable de Salud Laboral de CCOO de Asturias, respectivamente, tomaron la palabra Adoración Guamán, profesora titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universitat de Valencia; y Fernando Rodrigo, coordinador del Área de Salud Laboral del Instituto de Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) de CCOO.

 

Para comenzar su intervención, Adoración Guamán tildó la reforma laboral como "un conjunto dirigido a asestar un hachazo al corazón del sindicato", ya que intenta destruir todo su poder normativo. Así, el Gobierno, "al no poder devaluar la moneda, devalúa nuestro trabajo". Con esta medida, "pasamos en los últimos años del derecho al trabajo a la servidumbre". En lo referente a la salud laboral la profesora de Derecho del Trabajo y Seguridad Social advirtió de que "la Organización Intenacional del Trabajo (OIT) señala que cuestiones relativas a la salud no pueden ser motivo de despido".

 

Fernando Rodrigo explicó los efectos que tendrá la reforma laboral sobre los trabajadores: "las amenazas sobre el empleo propician inseguridad, incertidumbre, alteraciones nerviosas…incluso suicidios". Para finalizar, el representante de ISTAS señaló que "se debe perder el miedo a denunciar a las empresas que están utilizando la crisis y supuestas pérdidas para recortar en prevención de riesgos".

Enlace con la noticia

Al parecer La Voz de Asturias efectuó un largo recorrido acompañando al responsable de salud laboral de la F.S.-CC.OO….

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El viejo HUCA no resiste

Un recorrido por el hospital saca a la luz sus deficiencias y problemas de seguridad

Foto: Los pasillos de los talleres acumulan restos inservibles de mobiliario que no se tira.

19/12/2011, SUSANA D. MACHARGO / OVIEDO, en La Voz de Asturias

Adentrarse en las entrañas del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) en El Cristo causa una sensación similar a lo que debería sentir alguien que puede viajar en el tiempo. Las manos de pintura sobre manos de pintura y los paneles de pladur renovados estratégicamente en zonas de paso para pacientes no sirven para maquillar la realidad del viejo complejo, un escenario adecuado para un capítulo de la serie Cuéntame centrado en la transición. Una mole con síndrome de diógenes que acumula en su interior todo tipo de elementos inútiles y desfasados, desde cunas que ya no eran nuevas en los 70, estructuras de somier, sillas, carritos que pierden ruedas, batidoras gigantescas en las cocinas que cuadrarían mejor en la imagen de un basurero. Junto a estos elementos, otros que aún se usan pero que están totalmente inservibles, como los fuegos o las campanas de las cocinas, y otros como cables eléctricos sin proteger o puertas de seguridad cerradas con llave o bloqueadas que no cumplen los mínimos exigidos en un plan de riesgos laborales. Ese el viejo HUCA que Foro Asturias encadena durante casi dos años más a la salud de los pacientes del Principado. El hospital ya estaba obsoleto hace una década, pero el proyecto del nuevo complejo aconsejó no invertir demasiado en mantenimiento para no dilapidar recursos públicos. Hoy arroja imágenes tercermundistas, especialmente, en los espacios reservados a los trabajadores, o en zonas comunes de pacientes.

El equipamiento puramente sanitario, de diagnóstico o terapéutico, se renueva con más periodicidad y hasta ahora seguía los designios de las nuevas tecnologías. Sin embargo, en los últimos meses los médicos, tal y como adelantó LA VOZ, han denunciado una parálisis ya que el objetivo era no instalar más maquinaria en el HUCA sino esperar al nuevo centro. La pregunta que flota en el aire es ¿qué va a pasar ahora que el consejero de Sanidad, José María Navia-Osorio, ha anunciado que el complejo recién construido no se inaugurará hasta el segundo semestre de 2013? Sindicatos como Comisiones Obreras llevan años denunciando las condiciones en las que trabajan gran parte de los casi 5.000 trabajadores que prestan su servicio en el hospital, en ese laberinto de 17 edificios con rampas, pasadizos, sótanos y escaleras de incendios bloqueadas... José Manuel Rodríguez, responsable de Salud Laboral y Comunicación de la Federación de Sanidad de CCOO, afirma que con las reivindicaciones y la presión se han ido consiguiendo pequeñas cosas a lo largo de los años como cerrar talleres que no reunían los mínimos requisitos de seguridad, mejoras en la seguridad, renovación de equipamientos en las cocinas, la retirada de material inservible acumulado en los pasillos o la aplicación de buenas prácticas en departamentos en los que no existía ningún control. Pero lo que no puede lograr la fuerza sindical es que un hospital con décadas de historia, concebido inicialmente como piezas independientes, sea nuevo. Para eso habrá que esperar a estrenar las nuevas instalaciones.

A simple vista

Los pacientes solo tienen que asomarse a las ventanas para ver lo que pasa. Los diferentes patios interiores del complejo, que conectan edificios o distintas alas de un mismo centro están llenos de desconchones y maleza, de tuberías que han quedado al aire por la erosión. Paredes resquebrajadas, ventanas que no cierran, otras que no ajustan, ascensores que se averían, sillas en las salas de espera que acumulan 40 años de historia... Nada tiene que ver con la calidad asistencial, pero los enfermos pueden perderse por el HUCA para ver cuál es la situación.

La visión empeora a medida que se profundiza y se atraviesan espacios en los que es menos frecuente encontrarse pacientes. En los sótanos de maternidad se acumulan elementos que ni se utilizan ni se volverán a instalar. En un recodo del camino la estructura de varias camas choca con una cama y con sillas. Por el techo, sostenido por una estructura metálica de rejilla y bien visible todo el cableado eléctrico. Más adelante, también en el pasillo y no en una sala, contenedores de material orgánico, que debe ser tratado de forma diferente al resto de la basura, se acumulan esperando el traslado.

La oscuridad anuncia el acceso a los talleres, con paredes forradas de azulejos blancos desconchados, carteles escritos a mano, fluorescentes que parpadean y una montaña de hierros a modo de vertedero en el pasillo, en el que es posible encontrar desde el respaldo de una vieja silla hasta camas, sillones, tablas de madera, puertas. Más problemática parece la existencia de extintores sin revisar desde hace años o de mangueras contra el fuego rotas y accesibles, en lugar de cubiertas por un cristal. Incluso puertas de emergencia bloqueadas o cerradas con llave, unas porque están por dentro unidades de atención a pacientes y otras porque en el exterior están cerradas con una valla para impedir que la gente se cuele a las unidades del hospital. El complejo tiene varias cocinas, unas en mejores condiciones que otras. La herrumbre se come a las menos renovadas, junto con la grasa inevitable en un recinto en el que se preparan miles de comidas al día con unos medios totalmente obsoletos. Tacos de madera impiden que se cierren las tapas de las cámaras en la que se mantiene la temperatura de la comida, campanas oxidadas por el paso de las décadas, batidoras del tamaño de una persona que funcionan un día sí y uno no, grifos mal colocados que se abren debajo del chorro de agua y salpican a los trabajadores, máquinas de limpieza con vapor que compiten con la niebla londinense en espesor y detectores de humos que solo hacen de figurantes.

Basura y reparaciones

La estructura de los edificios no permite diferenciar los conductos por los que los proveedores introducen la comida y por los que sale la basura. Así, junto a la puerta por la que se descarga el material fresco se acumulan los contenedores repletos de restos orgánicos. Se rompe una puerta de acceso al edificio de Rehabilitación.

¿Cómo se solventa? El personal de mantenimiento se ve obligado a colocar un tablón de madera con unas bisagras y cerradura y, no se saben muy bien el porqué, abren un cuadrado a la altura de la cara para que uno se pueda asomar.  No es la entrada principal del inmueble pero está en un punto de paso para trabajadores y pacientes.  La lavandería ocupa uno de los edificios de servicios más grandes del complejo en el que trabaja alrededor de un centenar de profesionales. En su caso la prevención de riesgos es aún más importante por el manejo de maquinaria. Ruidos que superan los límites de decibelios aconsejados, elevadas temperaturas y el peligro que engendra todo lo que llega entre la ropa, desde agujas a instrumental quirúrgico o productos de limpieza. En el HUCA ya han encontrado hasta dedos amputados.

Seguridad laboral  

Al margen de la antigüedad, del óxido y la obsolescencia, que provocó que con el pequeño temporal que el viernes azotó el Principado, se derribara un muro entre Policlínicas y la Escuela Oficial de Idiomas y generara dificultades en la UCI de Silicosis, lo común a la mayor parte de los edificios del hospital es el amianto, un producto resistente, muy utilizado en materiales de construcción como cemento, tejas y azulejos, prohibido desde el año 2003, tras demostrarse que es un agente cancerígeno que provoca unas elevadas tasas de mortalidad. Los sindicatos pelean porque se extremen las medidas de seguridad.

Desde CCOO se afirma que se están incumpliendo todos los mínimos exigidos por los planes de riesgos laborales y que se han encontrado con empleados de subcontratas realizando tareas de reparación de tejados con amianto que solo estaban protegidos por una mascarilla y un gorro de quirófano. No pueden cambiar los materiales que se utilizaban en las obras de hace tres y cuatro décadas, pero sí garantizar la seguridad de las plantillas y, por extensión, de los pacientes.

Con el paso de los años y de las denuncias algún cabo se ha ido atando y alguna mejora se ha conseguido, pero el actual complejo del HUCA no es un hospital del siglo XXI y nunca lo va a ser. No basta un lavado de cara, cuatro brochazos y una placa de pladur para que el centro reúna las mejores condiciones asistenciales y laborales. Desahuciado desde que hace una década el Gobierno del Principado apostó por un nuevo proyecto, tan solo resta darle, más pronto que tarde, la puntilla de gracia. El traslado urge a pacientes y profesionales que cuentan miles de anécdotas en su quehacer diario.