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SALUD LABORAL

IU pide amparo en el Congreso ante la falta de respuesta del Gobierno sobre Asturiana de Zinc

IU pide amparo en el Congreso ante la falta de respuesta del Gobierno sobre Asturiana de Zinc

14.03.13 - 00:38 -

El diputado de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, ha pedido amparo al presidente de la Cámara baja ante «la ausencia de respuestas del Gobierno a la intoxicación por mercurio en Asturiana de Zinc (AZSA)».

Para el parlamentario, es «inaceptable» que el ejecutivo central haya resuelto «con una lacónica respuesta de unas pocas líneas» a la batería de preguntas que Llamazares planteó en las pasadas semanas acerca de «uno de los mayores accidentes por mercurio de los últimos tiempos».

Con su petición de amparo, el diputado asturiano pretende que «el Gobierno informe de una vez», de manera que «sepamos lo que ha ocurrido y qué medidas podemos adoptar para evitar este tipo de situaciones en el futuro».

De hecho, junto con el escrito de protesta ante el presidente del Congreso, Llamazares incluyó una nueva serie de preguntas «con el objetivo de que éstas tengan respuestas concretas» por parte del ejecutivo central. Entre ellas, Llamazares requiere al Gobierno que aclare si «conoce que la empresa AZSA haya modificado su proceso productivo» en los últimos tiempos y si, como sería preceptivo en tal caso, «se ha sometido a una nueva autorización» ambiental.

Además, el parlamentario pregunta al ejecutivo de Mariano Rajoy «si piensa agilizar la investigación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social» y si tiene fecha para dar a conocer las conclusiones de la misma.

Medidas preventivas

La serie de preguntas -la tercera que plantea Llamazares sobre el accidente-, incluye una acerca de las medidas que piensa adoptar el Gobierno con carácter preventivo para evitar nuevas intoxicaciones, después de que «a tres meses de su inicio» se siga «sin controlar el origen o focos» del accidente. Llamazares también pregunta por el grado de conocimiento que tiene el ejecutivo acerca de la situación de los trabajadores de la subcontrata IMSA a los que la mutua y la Seguridad Social han dado el alta, que se encuentran en situación de paro «y sin derecho a prestación alguna» y que se han tenido que costear nuevas pruebas «que ratifican los daños a su salud a resultas del accidente».

La nueva batería de preguntas de Llamazares se cierra con los plazos que baraja el Gobierno para que «de acuerdo con la legislación vigente» sea la empresa, como «más que presunto culpable» del accidente, la que asuma los costes derivados del accidente que están siendo soportados por las administraciones públicas.

Llamazares insiste así en unas preguntas que, por ahora, no han tenido más respuesta del Gobierno que el que la investigación sobre el accidente sigue su curso y que, en su caso, «se adoptarán las medidas legalmente previstas para la subsanación de las deficiencias observadas», así como «la exigencia de las responsabilidades administrativas y de Seguridad Social por los incumplimientos comprobados».

Por otro lado, la empresa comunicó ayer de forma oficial que los análisis a los trabajadores de Asturiana de Zinc para la detección de mercurio, que iban a suspenderse mañana viernes, se mantendrán hasta el día 25 atendiendo a una petición del sindicato SITAZ. Por su parte, CC OO, UGT y USO mantienen su denuncia ante la Inspección de Trabajo para que esos análisis tengan carácter obligatorio para todos los trabajadores

CC OO, UGT y USO denuncian ante Trabajo el cese de los análisis de mercurio en AZSA

CC OO, UGT y USO denuncian ante Trabajo el cese de los análisis de mercurio en AZSA
 
Los sindicatos, en minoría en el comité, exigen un «control analítico obligatorio» en toda la factoría

13.03.13 - 00:35 -

Los representantes de los sindicatos Comisiones Obreras, UGT y USO presentarán hoy una denuncia ante la Inspección de Trabajo para que se inste la ampliación del plazo para la realización de analíticas de mercurio a la plantilla de Asturiana de Zinc en San Juan de Nieva más allá del próximo viernes. «Planteamos controles analíticos obligatorios, como venimos haciendo desde el día siguiente en que se vio el carácter ambiental de la intoxicación», indicó el delegado de CC OO en el comité de AZSA, Ignacio Requena.

Los sindicatos -en minoría en el comité de empresa de la planta-, acompañarán la denuncia ante la Inspección de Trabajo de una solicitud a la dirección general de Salud Pública y al Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos para que se desarrollen las analíticas. No obstante, la denuncia va dirigida a la Inspección porque «tiene capacidad ejecutiva para determinar el tipo de actuaciones que se deben realizar en la fábrica», añadió Requena.

La denuncia se dio a conocer a la vista de la decisión de la dirección de la empresa de poner fin a las analíticas a partir del próximo día 15, anuncio que comunicó a los trabajadores mediante la colocación de un cartel. Sin embargo, los sindicatos denunciantes entienden que «el problema no está atajado», toda vez que «sigue habiendo un goteo constante» de nuevos casos de intoxicación por mercurio. «Por lo que sabemos, el número de afectados en AZSA es de 27 ó 28 trabajadores», recordó Requena acerca de unos datos de «los que nos enteramos por la prensa».

Ante ese «goteo», los sindicatos entienden que los análisis deberían extenderse a toda la plantilla para conocer con exactitud el alcance de la intoxicación, toda vez que «se están dando casos por toda la fábrica» y no solo en las instalaciones más próximas a la planta de tostación en la que supuestamente se originó el accidente, detectado a comienzos del pasado mes de diciembre.

Propuesta de SITAZ

Horas después de que CC OO, UGT y USO anunciaran su decisión de presentar una denuncia conjunta ante la Inspección de Trabajo, el Sindicato Independiente de Trabajadores de Asturiana de Zinc (SITAZ) avanzaba ayer que la dirección de la compañía había accedido a petición de sus delegados de Prevención que se ampliara el plazo para la realización de las analíticas.

«Este asunto fue abordado en la reunión del comité de primeros de este mes, por lo que los delegados de Prevención de SITAZ decidieron trasladar esa sensibilidad a la dirección de la empresa», indicó el portavoz del sindicato, Roberto Suárez. «La dirección de la empresa indicó que no tiene inconveniente en ampliar el plazo, dado el interés mostrado», explican en SITAZ. Eso sí, la compañía expresó la conveniencia de «acotar» en el tiempo las investigaciones para que se pueda llegar a conclusiones concretas sobre las circunstancias que rodean al accidente.

Suárez también señaló que la decisión de poner fecha límite para este viernes se debió a que el ritmo de análisis realizados había disminuido sensiblemente y a que ya había pasado las pruebas una parte relevante de la plantilla. «Se han realizado cerca de 500 analíticas», indicó Suárez. El portavoz de SITAZ insistió en que el cese de esos análisis respondía a un intento de «acotar» la investigación, pero que seguirían realizándose «periódicamente análisis de forma habitual, como hasta ahora».

En todo momento, Suárez desvinculó su anuncio de la denuncia planteada por los otros tres sindicatos con presencia en el comité de la compañía, e indicó que la petición planteada por los delegados de Prevención de SITAZ a la empresa se produjo con anterioridad.

Al mismo tiempo, Suárez consideró «paradójico» que los sindicatos denunciantes «quieran ampliar los plazos de la investigación que se está realizando» cuando previamente «llevan tiempo pidiendo una resolución urgente» del proceso.

«Ahora, una vez que se delimita el universo de afectados por la intoxicación, estos sindicatos quieren ahora ampliar los plazos y que se realicen más analíticas de las que serían necesarias», añadió el portavoz de SITAZ, cuyos delegados están a la espera de una reunión con el Instituto de Prevención de Riesgos Laborales para conocer el estado de las investigaciones en el seno de la factoría.

Comité de Seguridad

Desde Comisiones Obreras, por su parte, insistían ayer en criticar la actitud del Sindicato Independiente de Trabajadores de Asturiana de Zinc, a los que acusan de bloquear las iniciativas planteadas por el resto de sindicatos.

«Hemos propuesto que se convoque el comité de Seguridad y Salud de la empresa, en el que tendrían presencia los cuatro delegados de Prevención de SITAZ y cuatro representantes de la dirección de la empresa», indicó Requena acerca de lo que sería, a su entender, «el foro en el que se tendrían que dictaminar las iniciativas a tomar en marcha». Lejos de eso, añadió el delegado de Comisiones Obreras, «SITAZ deja pasar el tiempo» y «se sigue sin tener una solución».

Alerta sindical por el aumento de mercurio en personas retiradas de su puesto en Azsa

Instalaciones de Asturiana de Zinc.

 

 

 

 

 

 

CC OO advierte de que tomará «las medidas legales o sindicales» para que la empresa no suspenda el próximo día 15 las analíticas

12.03.2013 | 02:58

San Juan de Nieva (Castrillón), Saúl FERNÁNDEZ La empresa Asturiana de Zinc (Azsa) dejará de hacer analíticas para detectar mercurio en el organismo de sus trabajadores el viernes que viene, que es día 15 de marzo. Se da la circunstancia de que, pese a ello, siguen apareciendo trabajadores envenenados por metales pesados casi cada día en las instalaciones de San Juan de Nieva. Precisamente, ayer se conoció el caso de un trabajador que presenta niveles de mercurio muy por encima de los límites máximos descritos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, este mismo trabajador había sido retirado de su puesto hace algunas semanas para evitar precisamente esto, que le aumentase el mercurio en sangre. «Esto no se puede consentir», se indignó Javier Vázquez, que es el secretario de Salud Laboral de la federación de Industria de Comisiones Obreras (CC OO) de Asturias.


El sindicato advirtió ayer de que «tomará las medidas legales o sindicales» que considere oportuno para que «la fecha del día 15 de marzo quede en una mera anécdota», apuntó Vázquez. «Lo que está sucediendo en Asturiana de Zinc está fuera de todo sentido común. No hay que ser ni sindicalista, ni médico ni nada... sólo hay que ser persona para saber que algo está mal cuando a una persona la confinan para evitar que le aumente el mercurio y este, pese a ello, aumenta y lo hace de una manera espectacular», continuó Vázquez.


CC OO considera que la compañía que preside Santiago Zaldumbide no puede «mantener como vértice principal de sus actuaciones el oscurantismo», señaló Vázquez. Y es que Asturiana de Zinc sólo ha tenido dos actuaciones públicas de forma directa: la primera la protagonizó José Villalaín, que es el director de los servicios médicos de Azsa, y que reconoció que «algo había fallado en la prevención». En esta apreciación coinciden todos los sindicatos: «Sí, algo falló», comentó Juan Miguel Díaz Olea, el secretario de Salud Laboral de MCA-UGT en Avilés.


La otra vez que Azsa se pronunció en público fue para decir que había decidido suspender las analíticas al considerar que ya tenía suficientes datos para finalizar el informe sobre el caso de envenenamiento por mercurio más grave de los que se han producido en Europa occidental en los últimos años. Se da la circunstancia de que la empresa Ingeniería Montajes del Norte (IMSA) presentó su informe particular, pero Asturiana de Zinc, todavía no.

Instalaciones de Asturiana de Zinc.

San Juan de Nieva (Castrillón), Saúl FERNÁNDEZ La empresa Asturiana de Zinc (Azsa) dejará de hacer analíticas para detectar mercurio en el organismo de sus trabajadores el viernes que viene, que es día 15 de marzo. Se da la circunstancia de que, pese a ello, siguen apareciendo trabajadores envenenados por metales pesados casi cada día en las instalaciones de San Juan de Nieva. Precisamente, ayer se conoció el caso de un trabajador que presenta niveles de mercurio muy por encima de los límites máximos descritos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, este mismo trabajador había sido retirado de su puesto hace algunas semanas para evitar precisamente esto, que le aumentase el mercurio en sangre. «Esto no se puede consentir», se indignó Javier Vázquez, que es el secretario de Salud Laboral de la federación de Industria de Comisiones Obreras (CC OO) de Asturias.


El sindicato advirtió ayer de que «tomará las medidas legales o sindicales» que considere oportuno para que «la fecha del día 15 de marzo quede en una mera anécdota», apuntó Vázquez. «Lo que está sucediendo en Asturiana de Zinc está fuera de todo sentido común. No hay que ser ni sindicalista, ni médico ni nada... sólo hay que ser persona para saber que algo está mal cuando a una persona la confinan para evitar que le aumente el mercurio y este, pese a ello, aumenta y lo hace de una manera espectacular», continuó Vázquez.


CC OO considera que la compañía que preside Santiago Zaldumbide no puede «mantener como vértice principal de sus actuaciones el oscurantismo», señaló Vázquez. Y es que Asturiana de Zinc sólo ha tenido dos actuaciones públicas de forma directa: la primera la protagonizó José Villalaín, que es el director de los servicios médicos de Azsa, y que reconoció que «algo había fallado en la prevención». En esta apreciación coinciden todos los sindicatos: «Sí, algo falló», comentó Juan Miguel Díaz Olea, el secretario de Salud Laboral de MCA-UGT en Avilés.


La otra vez que Azsa se pronunció en público fue para decir que había decidido suspender las analíticas al considerar que ya tenía suficientes datos para finalizar el informe sobre el caso de envenenamiento por mercurio más grave de los que se han producido en Europa occidental en los últimos años. Se da la circunstancia de que la empresa Ingeniería Montajes del Norte (IMSA) presentó su informe particular, pero Asturiana de Zinc, todavía no.

El HUCA detecta los dos primeros casos graves entre los intoxicados en Asturiana

 El HUCA detecta los dos primeros casos graves entre los intoxicados en Asturiana

 

Se ordenan más pruebas después de que se confirmen problemas renales, oftalmológicos y neurológicos

06.03.13 - 02:44 - FERNANDO DEL BUSTO | AVILÉS

Las primeras consultas en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) a los trabajadores de Ingenierías del Norte (IMSA) afectados por intoxicaciones de mercurio mientras trabajaban en una parada técnica para el mantenimiento en Asturiana de Zinc (AZSA) ha confirmado que en al menos dos de los intoxicados las consecuencias para su salud son «graves», aunque no «irreversibles», según el testimonio de los propios afectados.

 

En uno de ellos, que permaneció hospitalizado durante varias semanas, se le ha apreciado en una primera consulta lo que puede ser un principio de cataratas, por lo que se le ha citado para un estudio más detallado y confirmar el diagnóstico.

 

De acuerdo con el compromiso alcanzado por la Dirección General de Salud Pública, el servicio de Medicina Interna del HUCA asumía el seguimiento de los afectados en la contrata durante los próximos años. En febrero comenzaron a realizarse las primeras consultas. El mercurio es el metal pesado que alcanzó mayores concentraciones, aunque no el único. Así, los análisis también localizaron otras sustancias como zinc.

 

Varios de los trabajadores citados han comentado a LA VOZ DE AVILÉS su experiencia, si bien solicitaron permanecer en el anonimato. La mayoría de ellos aún se encuentra de baja y aseguran que, tras un reportaje publicado en este diario, recibieron comentarios amenazantes de facultativos que trabajan en las Mutuas donde aún los atienden. «No les gustó, incluso alguno nos comentó que cuidado con lo que decíamos, ya que el alta la daban ellos», aseguró uno de los afectados.

 

Además, la mayor parte de los trabajadores aún se encuentra en situación de baja laboral, por lo que solicitan eliminar datos personales con el fin de evitar posibles problemas. Frente a esta situación, relatan que el tratamiento recibido en la sanidad pública «ha sido perfecto, hemos tenido lo que nos han negado hasta ahora: acceso a los especialistas y las pruebas que necesitábamos». El eje de la primera consulta es una entrevista clínica en profundidad con una internista. A partir de ahí, además de nuevas analíticas, se emplazan citas diferentes especialistas. La facultativa solicita una información detallada tanto de los daños físicos sufridos en diciembre como de los síntomas que aún sufren los afectados por mercurio.

 

Hasta el momento, se han detectado problemas oftalmológicos en la mayoría de las personas, por ejemplo visión borrosa, solicitando estudios del campo visual; renales (la práctica totalidad refiere dolores en los riñones y, en ocasiones, necesidad de miccionar con más frecuencia que la habitual), y también neurológicos por temblores en el cuerpo. Otro rasgo frecuente es un aumento de la fatiga y el cansancio, lo que ha motivado que se giren interconsultas con Cardiología para realizar pruebas de esfuerzo. Algunos de estos exámenes habían sido solicitados por los afectados ante la Mutua desde el pasado mes de diciembre y sólo ahora se atiende esa demanda. De forma generalizada, los afectados también son enviados a Salud Mental por problemas de ansiedad, dificultades para dormir o un mayor nerviosismo.

 

Otro rasgo común es que las analíticas reflejan una reducción de los niveles de mercurio en la sangre, en algunos casos aún se encuentran por encima de los 15 microgramos por litro, si bien en la mayor parte de las personas con las que habló este diario se encuentran por debajo.

 

Con todo, el mayor riesgo que presentan los altos niveles de mercurio es que parte de ese metal pesado no se expulse del cuerpo de forma natural, sino que permanezca en diferentes órganos alterando su normal funcionamiento.

 

Las sucesivas consultas se van emplazando a lo largo de marzo y también en abril, especialmente en servicios como Oftalmología, donde existe una gran carga de trabajo. Por ejemplo, en el pasado mes de diciembre, la demora media en el servicio en Oviedo alcanzaba los 43 días.

 

Por otra parte, la empresa IMSA ya ha elaborado un informe preliminar con su versión de los hechos sucedidos durante la parada técnica de finales de noviembre y que se ha remitido a las autoridades laborales. Mientras, Asturiana de Zinc aún sigue con los trabajos y no existe constancia de que se haya facilitado documentación alguna a las autoridades. De esta manera, prosigue la investigación sobre lo que se considera como uno de los mayores accidentes laborales por intoxicación de mercurio

«Nos dejaron tirados desde el principio»

 «Nos dejaron tirados desde el principio»

26.02.13 - 00:29 - A. PALACIO | AVILÉS.

Trabajadores de IMSA lamentan que el Principado «haya tardado tres meses en reaccionar».Aseguran que hasta el momento sólo han sido sometidos a análisis de sangre y orina y que la mayoría sigue de baja.

Los trabajadores de Ingenierías del Norte (IMSA) que resultaron intoxicados con mercurio y metales pesados el pasado mes de noviembre, mientras realizaban obras de mantenimiento en la torre de refrigeración en la planta de tostación Asturiana 4 en Asturiana de Zinc (AZSA), denuncian que el Principado ha tardado tres meses en preocuparse por su salud. «Nos dejaron tirados al principio y ahora es tarde, el Principado tenía que haber hecho todo esto hace tres meses, para saber qué teníamos exactamente y empezar a tomar medidas». Doce de estos trabajadores estuvieron ayer en la redacción de LA VOZ DE AVILÉS, en donde reflexionaron en voz alta sobre lo que les está pasando. Este es su testimonio.

Aseguran que desde la intoxicación apenas tienen información, ni han sido sometidos a suficientes análisis para determinar qué causó el problema, ni han tenido cobertura médica por parte de la mutua. «Creemos que es grave y ya va siendo hora de que alguien dé la cara y nos explique qué ha pasado».

A uno de los trabajadores que estuvo ingresado en el Hospital San Agustín después del accidente, Laureano Fernández, sólo le han realizado «una analítica en tres meses», aunque la mayoría de sus compañeros se somete a pruebas de sangre y orina, para controlarlas, una vez a la semana. «Es lo único que nos hacen, pruebas de sangre y orina, y control de los resultados a la semana siguiente», indican. «Todavía no sabemos ni qué clase de mercurio es, ni si vamos a tener consecuencias negativas o repercutirá en algún órgano en el futuro», una de las cuestiones que más les preocupa en este momento.

De los 53 trabajadores de IMSA que realizaban estas tareas, 51 resultaron intoxicados. El caso más grave que se conoce llegó a alcanzar los 960 microgramos de mercurio por litro en la sangre, cuando el máximo permitido es de 15 microgramos, aunque los propios afectados comentan que «pudo haber más compañeros intoxicados que no hicieron la analítica en un primer momento, y que días después dieron niveles más bajos». De hecho, el trabajador que presentaba esos 960 microgramos de mercurio por litro en la sangre «a los quince días tenía 50 microgramos».

Según creen, «nos están dando largas y en la mutua no nos han mirado porque se quieren quitar la situación de encima». Muchos de ellos explican que «nos dicen que las pruebas de los especialistas las tenemos que pagar y encargar nosotros» y apuntan que la médica responsable de llevar su caso resta importancia a los síntomas. A Sergio Fernández le dijeron que encargase una prueba de esfuerzo por su cuenta «cuando dije que me dolía el pecho» y a otro compañero, Víctor García, le comentaron que su edad podía influir también en su estado de salud. Otro, Eduardo Legido, comenta que «me dijeron que no debía comer algún tipo de pescado y que debía beber muchos líquidos», lo que a su juicio «es una manera de que los valores vayan bajando por su cuenta» sin necesidad de seguimiento médico, algo con lo que no está de acuerdo. Sin embargo, a otro trabajador de IMSA, Santiago Muñiz, no le dijeron «nada sobre lo que tenía que beber, o comer mucha fruta o cosas así, me dijeron que siguiera con mi vida normal, como si nada», a pesar de haber presentado sudoración excesiva en las manos y tener problemas para dormir desde el accidente en el mes de noviembre.

En la mutua han llegado a decirles «que los síntomas eran de antes, que los dolores musculares podrían deberse a otro motivo», como le sucedió a José Luis Blanco, uno de los pocos trabajadores que ya ha sido dado de alta. La recurrió, pero el tribunal consideró que estaba en condiciones de reincorporarse al trabajo con normalidad a pesar de que «nadie me había hecho ninguna prueba en todo este tiempo». Su problema es que es ahora cuando están empezando a someterle a análisis para descubrir lo que puede sucederle. En el Principado «nadie explica nada» e incluso les han dado largas «desde el Instituto Nacional de Toxicología, porque llamamos para intentar saber con qué clase de mercurio nos intoxicamos, pero no conseguimos que nadie nos explicase nada», añaden.

«No es cierto que estemos dados de alta, ni que vayamos a recibirla», indican los trabajadores intoxicados, que también explican que todas las pruebas las han pagado de su bolsillo. Víctor García comentó este punto en la mutua, «recordando que era un accidente laboral y que tenían que buscarlo ellos, y aunque insistí mucho no veían conveniente mandarme al médico». A Eduardo Legido en la mutua también le dijeron que el sabor metálico de los últimos días podía deberse «a que necesitaba una limpieza en el dentista».

También se refieren a la falta de información con respecto a la intoxicación sufrida. «A mí me habían dicho en el Hospital San Agustín que tenía presencia de zinc, cadmio y aluminio», recuerda Santiago Muñiz, que no fue ingresado, aunque tuvo que acudir al hospìtal en dos ocasiones por encontrarse mal. También aseguran que «desde un principio nadie sabe cómo actuar, ni qué tenemos, ni porqué lo tenemos ni en qué influye y tendríamos que haber sido sometidos a pruebas específicas».

Por otro lado, Sergio Fernández explica que según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, «en un accidente de este tipo la mutua está obligada a enviar al trabajador al especialista, y aunque digan que están siguiendo el protocolo de actuación de estos accidentes, en realidad no están haciendo nada, ni pruebas de cómo ha afectado a los órganos, ni en la vista ni nada». Los trabajadores pidieron ser sometidos, en la mutua, a pruebas oftalmológicas porque todos presentaban algún tipo de problema de visión. «Al primero sí le dijeron que podía deberse a la intoxicación por mercurio, pero al resto nos dieron un informe en el que no se explicaba nada al respecto». Los afectados tampoco se fían del médico de Asturiana de Zinc (AZSA) que llevó a cabo la investigación. «Queremos que quede claro nuestro descontento, porque nos llegó a decir que los síntomas podrían ser de antes y tres meses después seguimos sin saber nada». Entre otras cosas, el especialista les explicó «que el tipo de mercurio con el que habíamos sido contagiados no pasaba a la masa encefálica, es decir que el sistema nervioso no iba a estar afectado, pero hay compañeros que han realizado electromiografías y han salido valores alterados, y nosotros seguimos sin saber de qué tipo es, y si hay riesgos con otros metales» que aparecieron alterados en los primeros análisis que se le hicieron a los trabajadores.

Controles a más trabajadores

«Sabemos que los efectos pueden tardar en pasar entre seis meses y un año, y estamos preocupados porque después de esto tendremos que seguir trabajando si nos encontramos bien». Muchos de los trabajadores que denuncian esta situación creen que en cuestión de «pocas semanas» tendrán los niveles en sangre y orina ya normalizados, por lo que creen que podrán ser dados de alta «a pesar de tener un problema». Piden también «que se controlen y se hagan análisis de trabajadores de otras contratas, que estaban trabajando allí en ese momento y de los que no se ha sabido nada, si están intoxicados o no». Otro de los trabajadores afectados, Francisco Gallardo, también lamenta «que nadie se preocupase de nosotros, que no nos hayan hecho un seguimiento».

El Hospital Central cita a los primeros intoxicados por mercurio de AZSA

El Hospital Central cita a los primeros intoxicados por mercurio de AZSA 

 

La empresa sigue realizando mediciones a diario para tratar de localizar el foco que emite metales pesados en la factoría

23.02.13 - 00:31 -

 

El servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha comenzado a llamar a los primeros trabajadores de Ingenierías del Norte (IMSA) intoxicados con mercurio y metales pesados el pasado mes de noviembre tras su trabajo en las obras de mantenimiento en la torre de refrigeración en la planta de Asturiana 4 en Asturiana de Zinc (AZSA).
De los 53 trabajadores de IMSA que acudieron a ese tajo, 51 resultaron intoxicados, llegando a alcanzando el caso más grave los 960 microgramos de mercurio por litro en la sangre, cuando el máximo permitido es de 15 microgramos.
Después de conocerse el accidente, la presión de los sindicatos Comisiones Obreras, UGT y USO logró un compromiso del gobierno asturiano para que este colectivo tuviese un seguimiento durante los próximos años por la gravedad de la intoxicación. La decisión de la Dirección General de Salud Pública del Principado de Asturias fue que el servicio de Medicina Interna del HUCA asumiese esa tarea que empezaría cuando los trabajadores terminasen su tratamiento en sus respectivas mutuas.
De esta manera, los primeros afectados en recibir el alta reciben la citación para la primera consulta en el HUCA y comenzar el seguimiento. Durante las próximas semanas, el proceso será imparable. De hecho, alguna de las altas que habían sido recurridas por los abogados particulares están siendo confirmadas por el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Buscando el foco
La masiva intoxicación de trabajadores de IMSA descubrió un hipotético foco de contaminación por mercurio y otros metales pesados en las instalaciones de AZSA. Eso permite explicar los 19 trabajadores propios con niveles superiores a los 15 microgramos de mercurio y que se han detectado en todos los departamentos.
En algunos casos, los análisis demuestran índices superiores a los previos. A diario, siguen realizándose controles ambientales dentro de AZSA en los que los técnicos de Prevención acompañan a personal de Unipresalud. Al tiempo, la consejería de Medio Ambiente mantiene en funcionamiento una medición constante para determinar si hay escapes de mercurio al exterior.

 

 

Los sindicatos insisten en analizar a la plantilla de AZSA tras 2 nuevas intoxicaciones

Los segundos análisis en AZSA arrojan mayores índices de mercurio
22.02.13 - 00:13 -

 

Las secciones sindicales de Comisiones Obreras, UGT y USO insistieron ayer en la necesidad de analizar a todos los trabajadores de Asturiana de Zinc (AZSA)
Después de que ayer se conociesen dos nuevos casos de trabajadores con niveles de mercurio en la sangre superiores a los quince microgramos por litro en la sangre. Se encuentran adscritos al departamento de Fusión. El número de trabajadores afectados alcanza las 70 personas.
Durante la jornada de ayer, la sección sindical de Comisiones Obreras difundió un comunicado donde se recuerda a la plantilla el procedimiento para solicitar la analítica de metales pesados. En el también reclaman a los delegados de prevención del Sindicato Independiente de Trabajadores de Asturiana de Zinc (SITAZ) que apoyen el análisis colectivo «para dar cobertura a los trabajadores eventuales que, por miedo, no solicitan el análisis». Comisiones también anuncia que, con el respaldo de UGT y USO, solicitará al Principado «la realización de mediciones ambientales oficiales», reclamando al SITAZ que se unan a esta demanda.
Por otra parte, el doctor Santiago Español, contratado por la dirección de AZSA, iniciará hoy un nuevo ciclo de charlas sobre el mercurio a la plantilla de la empresa.

 

 

Según los datos de las experiencias piloto en Andalucía y Navarra, han conseguido reducir las visitas al médico y el coste y la duración de las bajas…

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El paciente ya no deberá renovar su baja médica cada semana

El Gobierno ultima un real decreto que permitirá estar hasta 35 días sin ir a consulta

Se estandarizará el tiempo medio de curación de cada patología

Elena G. Sevillano, en El País.

Supongamos que un trabajador acaba de someterse a una operación delicada, por ejemplo, un trasplante de hígado. Pese a que su baja laboral va a ser larga, tiene que acudir —él o alguien en su nombre— a la consulta del médico cada semana a buscar el parte de confirmación de su baja. ¿Tiene sentido? Los médicos de familia llevan años denunciando que no. Calculan que un 40% de su tiempo se va en burocracia, y la gestión de la incapacidad temporal (IT) por enfermedad supone una parte nada desdeñable. Un trámite engorroso, tanto para el paciente como para el médico, que tiene los días contados. El Gobierno ultima un decreto que eliminará la necesidad de acudir cada siete días a renovar la baja, según se recoge en un borrador de real decreto al que ha tenido acceso EL PAÍS.

La nueva norma, que están elaborando conjuntamente el Ministerio de Empleo y Seguridad Social y el de Sanidad, prevé estandarizar los tiempos medios en los que se cura cada enfermedad para así poder alargar el lapso entre visitas al médico hasta un máximo de 35 días. El texto del borrador, fechado el 21 de enero y que ahora están analizando las comunidades autónomas y las sociedades científicas, crea cuatro categorías de bajas en función de la duración estimada del proceso: menos de cinco días naturales, entre cinco y 30 días, entre 31 y 60 días y 61 días o más.

El primer grupo correspondería, por ejemplo, a una gripe. Si el médico cree que el trabajador no estará enfermo más de cinco días, emitirá un parte de baja y a la vez el de alta. En el caso de las patologías de recuperación más lenta, las que necesitan un mínimo de dos meses, el borrador de decreto prevé una revisión médica antes de 14 días desde la baja, con su correspondiente parte de confirmación. A partir de entonces, el trabajador podrá estar hasta 35 días sin pasar por la consulta para cumplir con este trámite administrativo.

Comunidades como Andalucía y Navarra han puesto en marcha en los últimos años proyectos piloto para gestionar de manera diferente a la actual la incapacidad temporal por enfermedad. Según sus datos, han conseguido reducir las visitas al médico y el coste y la duración de las bajas. En Navarra, por ejemplo, ya son 25 los centros que trabajan con el nuevo modelo que gestiona las bajas y las altas con criterios clínicos y no administrativos —prescinden del parte semanal de confirmación y únicamente hacen los controles sanitarios necesarios—. Empezaron en mayo de 2010 con cinco centros de salud. “En la actualidad, aproximadamente el 60% de la población trabajadora de Navarra está sujeta al nuevo modelo de gestión de la IT”, explica la directora general de Salud, Cristina Ibarrola.

La crisis ha disminuido en general el número de bajas, su duración media y el número de jornadas perdidas, añade Ibarrola. Sin embargo, “ese cambio se nota de una manera más acusada en los centros con el nuevo modelo de gestión”, asegura. Y pone un ejemplo: “La duración media de las bajas es 1,1 días menor en las zonas con este nuevo sistema”. Se nota especialmente en los procesos de duración muy corta, corta o media, añade. Hace unos meses, el departamento de Salud navarro hizo públicos datos según los cuales las bajas por gripe duraban 4,1 días en zonas con el nuevo sistema y 5,1 en zonas con el tradicional; en caso de esguinces de tobillo, eran 10 días con el nuevo y 16,6 días con el antiguo. Navarra emite el parte de baja y de alta en una misma consulta para incapacidades inferiores a 10 días.

Andalucía puso en marcha un sistema similar en enero de 2010, aunque basado en dar por adelantado los partes semanales. Dos años después, según datos de su Consejería de Salud, los médicos andaluces habían pasado de destinar el 17% de su tiempo de trabajo a gestionar bajas a hacerlo solo en el 4% de su jornada. De los 8,5 millones de consultas dedicadas a la gestión de la incapacidad temporal antes del programa piloto, 6,5 se correspondían con partes de confirmación semanales.

“Agradecemos lo que supone de descarga del trabajo burocrático. Las bajas son actos administrativos que poco tienen que ver con el trabajo del médico”, asegura Isidoro Rivera, vicepresidente tercero de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). Su organización sugiere subir de 35 a 45 días, “o más”, el tiempo que puede pasar entre visita y visita en las patologías largas. “Imagine una persona aquejada de cáncer, cuyo tratamiento va a ser muy largo. No debería venir a renovar cada poco tiempo”, explica.

“Los partes son una pérdida de tiempo”

La vicepresidenta de Semfyc ve con buenos ojos el nuevo sistema de incapacidad temporal

E. G. S., Madrid, en El País.

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), que representa a unos 20.000 profesionales de atención primaria en España, ha sido una de las organizaciones más críticas con el actual sistema de incapacidad temporal (IT). Su vicepresidenta, Ana Pastor, considera el real decreto “una mejora”.

Pregunta. La reforma de la gestión de las bajas era una demanda histórica. ¿Cómo valora que se vaya a cambiar el sistema?

Respuesta. Supone un gran avance, que necesita un último esfuerzo, sobre todo porque falta criterio clínico. Se ha pedido la colaboración de las sociedades de primaria y esperamos que se tenga en cuenta nuestra valoración.

P. ¿Cuánto tiempo destina un médico de familia a la burocracia, y en concreto a las bajas?

R. Un porcentaje no despreciable consiste en realizar tareas burocráticas. De todas, la que menos sentido clínico tiene y menos se relaciona con nuestro trabajo es la expedición de partes de confirmación de IT cada semana porque sí, no porque el paciente necesite ser visto. Esto supone una pérdida de tiempo para el paciente y para el médico. Los partes de confirmación son cada siete días y yo puedo necesitar ver a mi paciente cada dos días o cada dos meses.

P. ¿Qué ventajas tendrá para los pacientes?

R. No necesitarán hacer visitas a su médico carentes de sentido clínico, sino que irán cuando lo necesiten. En muchas IT hay que hacer tratamientos complicados, pedir ayuda a la familia y los amigos para la compra, cuidar a los hijos, y, además, pedirle a alguien que vaya todas las semanas a por un parte.

P. ¿Cómo se determinará la duración de las bajas?

R. Se van a estandarizar por patología y por tipo de trabajo. Además, serán orientativos, una ayuda para establecer una cadencia para la dispensación de los partes de confirmación.

P. ¿Cree que la división en cuatro grupos que propone el ministerio es adecuada?

R. Pensamos que se puede simplificar y establecer tres grupos: inferior a siete días sin revisión; entre 7 y 28 días, con revisión entre los días 7 y 14; y superiores a 28 días con revisión entre los días 14 y 28, partes cada 28 días.

P. En el caso de pacientes hospitalizados, ¿seguirá firmándoles la baja el médico de familia como hasta ahora?

R. El proyecto de decreto especifica claramente que la baja debe hacerla el médico que reconoce al paciente. Pensamos que hay que ser aún más explícito, e insistir en ello, ya que la normativa anterior decía esto mismo y con mucha frecuencia acababa en la consulta del médico de familia.