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SESPA

El Gobierno regional aprueba hoy la ampliación de la jornada laboral de los trabajadores de la sanidad pública

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Los sindicatos acusan al Principado de llevar a cabo «una reforma sanitaria encubierta»

Un fallo informático en el Hospital Central altera el sistema de citaciones durante varias horas.

Lne.es » Sociedad y Cultura Avilés / Oviedo, M. G. SALAS / P. ÁLVAREZ

El Consejo de Gobierno del Principado tiene previsto aprobar hoy el nuevo régimen de jornada laboral de los trabajadores de la sanidad pública, una medida que amenaza con abocar al sistema sanitario regional a un otoño marcado por un conflicto que incluso podría llegar a la huelga. Ayer, los sindicatos denunciaron el intento del Servicio de Salud del Principado (Sespa) de incurrir en «una falta de respeto a los profesionales» al citar a las juntas de personal (el equivalente a los comités de empresa de las diversas áreas sanitarias) «sin cumplir los plazos legales vigentes», con el fin de «dar apariencia de legalidad» a la normativa que hoy recibirá luz verde.

 

Ante la negativa de los representantes de los trabajadores a reunirse ayer mismo, el nuevo modelo no recibirá ninguna alegación oficial. Sin embargo, las centrales sindicales están en pie de guerra. Sostienen que el Gobierno asturiano está aprovechando la reforma sanitaria auspiciada por el Ejecutivo central para efectuar un ajuste duro de las condiciones laborales de los trabajadores, según denunció ayer David Menéndez, presidente de la junta de personal del área sanitaria de Avilés, quien habló de «una reforma sanitaria encubierta». «Queremos que los ciudadanos sepan cómo se está tratando al personal sanitario», precisó Menéndez, quien agregó que los más afectados por los cambios serán los trabajadores del turno de noche, pues «van a tener que trabajar casi 70 horas más que en 1992, cuando, sobre el papel, la jornada laboral es la misma que entonces».

 

La ampliación de la jornada semanal de 35 a 37,5 horas es la piedra angular de la reforma que hoy aprobará el Gobierno de Javier Fernández. La aplicación de este incremento se traducirá en el traslado a las tardes de una parte de la jornada ordinaria de trabajo, lo cual se traducirá en un recorte de las horas de guardia y de los programas vespertinos de intervenciones quirúrgicas. Este recorte conllevará una reducción de las retribuciones que por estos conceptos perciben determinados profesionales, principalmente médicos. La intención del Ejecutivo autonómico de suprimir las libranzas posteriores a las guardias nocturnas agudizan el malestar del Sindicato Médico Profesional de Asturias (SIMPA), cuyos dirigentes están planificando la estrategia reivindicativa que prevén desplegar en las próximas semanas.

 

 El único diputado regional de UPyD, Ignacio Prendes, instó ayer a la Consejería de Sanidad a «agotar todas las posibilidades de negociación con los distintos colectivos profesionales», en tanto que reclamó a éstos «responsabilidad para entender que el mantenimiento de un servicio público de sanidad como el que disfrutamos exigirá cambios y reformas para tratar de ganar en eficiencia y hacerlo sostenible».

 

 El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, subrayó anteayer en Gijón que la aplicación de recortes es imprescindible para garantizar la viabilidad de la sanidad pública.

El personal denuncia que el nuevo decreto estatal se aplica «de forma abusiva»

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Los sindicatos emplazan al Principado a negociar para evitar la pérdida de empleos

Lne.es » Gijón C. J.

El Gobierno se muestra «preocupado» ante una huelga en la sanidad asturiana

El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, fue recibido ayer en el hospital de Cabueñes con una sonora protesta de un grupo de trabajadores del centro sanitario que les esperaban en la entrada principal con pancartas alusivas a los recortes que afectarán a este sector, lazos negros y camisetas donde reprochaban que «están hundiendo la sanidad pública». «Si reducen la plantilla, ¿dónde queda la calidad asistencial?», gritaban los representantes sindicales, que acompañaron al Consejero hasta las oficinas de gerencia donde atendió a los medios de comunicación prácticamente arrinconado contra la puerta de uno de los despachos y con los pitidos de fondo de los trabajadores concentrados. «¿La solución? Insumisión» o «recortar en sanidad es lo mismo que matar» fueron algunas de sus consignas, además de criticar que en Asturias se estén aplicando los ajustes «de manera más abusiva» que en otras comunidades. «Se está atentando contra el sistema sanitario como se hizo en Gran Bretaña». También hubo reproches para los grupos políticos. «A nivel autonómico el PSOE nos ha mentido totalmente», aseguró Chelo Llaneza, de CC OO, quien hizo entrega al consejero junto a los representantes de CSI y SICEPA de una carta donde supuestamente explicaban sus reivindicaciones. El folio llevaba impreso el lazo negro que acompaña las reivindicaciones de los empleados públicos. «Así es que como queda la sanidad, herida de muerte», apuntaron.

Además, los sindicatos profesionales SATSE, USAE y SICEPA/USIPA-SAIF pidieron ayer al Gobierno, en un comunicado conjunto remitido a la gerente del Sespa, que negocie para evitar la pérdida de empleos y el deterioro de la calidad asistencial. «Entendemos que las 37,5 horas son de obligado cumplimiento, pero su aplicación debe ser negociada de la manera menos lesiva», subrayan.

«Tengo que pensar en 16.000 trabajadores, no sólo en 70»

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Los sindicatos de Cabueñes preguntan al consejero de Sanidad por el futuro de los eventuales cuyo contrato expira en septiembre

El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, junto a la nueva gerente del Hospital de Cabueñes, Montserrat Bango, y la subdirectora Teresa Olmos. Detrás, la protesta sindical. :: JOAQUÍN PAÑEDA

28.08.12 - 00:39 -El Comercio. LAURA FONSECA | GIJÓN.

«Todo el mundo tiene una situación personal, pero no puedo aplicar esta norma pe nsando en todos y cada uno de los que están afectados». De esta forma respondió ayer el consejero de Sanidad cuando fue preguntado por los sindicatos de Cabueñes acerca del futuro de un grupo de 70 trabajadores eventuales a los que le expira su contrato en el hospital gijonés el 30 de septiembre. «Seguro que los recortes van a empezar por ellos», le espetaba Ana Carpintero, de la Junta de Personal y miembro del sindicato CSI, a Faustino Blanco. El consejero tuvo ayer un recibimiento algo acalorado en Cabueñes, donde los sindicatos aprovecharon su presencia para protestar por los recortes y por la propuesta que el Servicio de Salud ha elaborado para aplicar el aumento de jornada. «Es abusivo y es el recorte más duro de todos los que se van a aprobar en España», indicó Chelo Llaneza, de CC OO. Blanco no evitó dar explicaciones a los miembros de la Junta de Personal, visiblemente enfadados por los recortes sanitarios. Sobre el futuro de los trabajadores interinos de Cabueñes, Faustino Blanco aseguró que no había nada decidido al respecto, pero a renglón seguido aclaró: «Si vamos a hacer más horas de trabajo a consecuencia de la ampliación de jornada, a nadie se le escapa que que habrá menos contrataciones eventuales. Yo no estoy pensando en esas 70 personas de Cabueñes, con las que una a una me puedo sentir identificado. Tengo que pensar en los 16.000 de la sanidad y en el presupuesto del Principado», abundó.

En la que fue su primera visita a Cabueñes desde que fue nombrado consejero, Blanco insistió: «Comprendo la dureza de la situación pero la ciudadanía debe saber que estamos dando respuesta a una situación que no ha sido generada ni por la sanidad asturiana ni por el Principado». Además, afirmó que «ni siquiera sabemos si lo que estamos haciendo en agosto», en alusión a los recortes, «será suficiente para septiembre y octubre».

El consejero visitó la zona de urgencias recientemente remodelada, donde anunció que se instalará un nuevo sistema de triage. Posteriormente, se desplazó al Centro Integrado de Salud Mental de Montevil y la centro de salud Severo Ochoa y la gerencia del área.

Tengo que pensar en 16.000 trabajadores, no sólo en 70»

El Principado apuesta por fusionar cada área sanitaria grande con una pequeña

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Blanco afirma que lo más natural es unir las zonas de Oviedo y Cangas del Narcea, Gijón y Arriondas, Avilés y Jarrio, y las dos cuencas mineras

Lne.es » Sociedad y Cultura

Gijón / Oviedo, C. JIMÉNEZ / P. ÁLVAREZ

El mapa sanitario de Asturias pasará de tener ocho áreas sanitarias a sólo cuatro, tras un proceso en el que cada una de las tres grandes zonas de salud será fusionada con una de las pequeñas, mientras que la cuarta surgirá de unir las dos áreas de las cuencas mineras (la del Nalón y la del Caudal).

 

 

Así lo explicó ayer, en el transcurso de una visita al Hospital de Cabueñes, de Gijón, el consejero de Sanidad del Principado, Faustino Blanco. «A falta de un análisis más preciso», precisó Blanco, las fusiones más naturales unirían las áreas de Avilés y Jarrio; Oviedo con Cangas del Narcea; Gijón con Arriondas; y la ya citada de las dos cuencas mineras. «Eso parece ser lo más lógico», subrayó el consejero, quien añadió que, antes de su ejecución, se abrirá un espacio de diálogo no sólo dentro de la Administración sanitaria, sino también con los ayuntamientos. «Ellos tienen su propia perspectiva en estas cosas y yo quiero considerarla, sobre todo, porque tenemos que hacer algo muy claro», agregó el titular de Sanidad.

 

 

Esta reorganización del mapa sanitario de Asturias se llevará a cabo, según Blanco, sin poner en riesgo de deslocalización ninguno de los hospitales o equipamientos de salud que existen actualmente en la región. La idea de la Consejería es «trabajar mucho más en red», superando el ámbito territorial que rige en la actualidad, pues existe «tecnología suficiente y madurez» como para trabajar de manera conjunta entre varias áreas.

 

 

Para llevar adelante esta medida, el Gobierno asturiano tiene previsto generar un nuevo modelo de gestión que ha implicado, como primer paso, la unificación ya ejecutada de las gerencias de atención primaria y especializada de cada unas de las ocho áreas sanitarias de la región.

 

 

«Vamos a trabajar en adelgazar esa estructura. En períodos de crisis siempre cabe hacer una gestión con menos efectivos directivos», explicó Blanco, quien recordó que una de las primeras medidas que adoptó consistió en la elaboración de un decreto sobre la estructura del Servicio de Salud del Principado (Sespa) que supone una reducción de equipos directivos «en un 30 por ciento sólo de una tacada». El paso de ocho a cuatro zonas de salud posibilitará «una reducción de otro 30 por ciento», remarcó Blanco, quien insistió en que «todos tenemos que hacer un esfuerzo de contención del gasto».

 

 

La estrategia perfilada por el consejero ya había sido esbozada por él mismo durante su comparecencia en la Junta General del Principado del pasado 18 de julio. Entonces, Blanco no entró en demasiados detalles al respecto. Pero lo que la Consejería de Sanidad está poniendo sobre la mesa es una filosofía que está en la línea de lo recogido en un documento de trabajo elaborado por el Gobierno asturiano en el verano de 2010, que barajaba una reordenación del mapa sanitario que pivotaría sobre la alianza entre hospitales grandes y pequeños. Aquel proyecto estipulaba la posibilidad de que los médicos pudieran ser trasladados de un centro sanitario a otro, siempre que entre estos centros medie una alianza estratégica o proyectos de gestión compartida.

 

 

Acerca del traslado del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) al nuevo edificio construido en los terrenos ovetenses de La Cadellada, Faustino Blanco indicó ayer que no se trata «de un problema de mudanza, sino de formación». El consejero explicó que el horizonte de un año que se estima para completar este proceso viene determinado por la adaptación del personal «a un modelo de trabajo altamente tecnológico que requiere de la preparación de equipos, y eso es algo que no se puede improvisar», señaló.

 

 

Sobre la avería de la semana pasada, en la que el actual HUCA sufrió una interrupción del suministro eléctrico que se prolongó por un periodo de 13 horas, destacó que los «puntos críticos» del hospital funcionaron «con normalidad» y se trabajó «a plena garantía y con seguridad para los pacientes, que es lo más importante».

Blanco afirma que la fusión de áreas sanitarias reducirá en un tercio el gasto en directivos

Blanco confirma que fusionará las áreas sanitarias de Mieres y Langreo

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La fusión más lógica, de la que se habla hace tiempo, con dos hospitales a 10 minutos uno del otro que permitiría utilizar el criterio de la complementariedad…

El consejero de Sanidad desvela que las cuencas mineras serán una de las zonas a unificar dentro del plan de reducción de gestores

27.08.12 - L. F. | GIJÓN, en El Comercio.

Las áreas sanitarias de Mieres y Langreo se fusionarán. Así lo desveló ayer el consejero de Sanidad, quien aseguró que las cuencas mineras serán una de las zonas que resultarán unificadas dentro del plan de reducción administrativa y de gestión que pondrá en marcha su departamento a lo largo de esta legislatura. La medida se engloba en la propuesta del Principado para reducir de ocho a cuatro las áreas sanitarias. Actualmente existen los distritos sanitarios de Jarrio, Cangas del Narcea, Avilés, Oviedo, Gijón, Arriondas, Mieres y Langreo. La pretensión de la Consejería de Sanidad es que éstas dos últimas pasen a funcionar como una.

En declaraciones a la TPA, Faustino Blanco precisó que la fusión de áreas no supondrá deslocalizaciones «ni de servicios ni de hospitales», y sí «una reducción de los gestores sanitarios». La unificación de zonas sanitarias y la creación de las gerencias únicas (fusionar las actuales gerencias de Primaria y Especializada) son una de las principales líneas de actuación en materia sanitaria en Asturias. El Gobierno regional sopesa elaborar una nueva ley del Servicio de Salud (Sespa) en la que quede reflejado un nuevo mapa sanitario, donde Mieres y Langreo pasarían a ser una misma área sanitaria.

Por su parte, Blanco criticó la pretensión del Gobierno de la nación de querer implantar más copagos y reclamó más diálogo del Ejecutivo de Rajoy hacia las autonomías.

La noticia en la RTPA

El gobierno estudia unificar en un área sanitaria los servicios de las dos cuencas mineras

En la segunda parte de la entrevista concedida a TPA Noticias, el consejero de Sanidad ha ratificado su intención de reducir a la mitad las áreas sanitarias, y desvela que una de ellas resultará de la unificación del Nalón y el Caudal. 

Faustino Blanco asegura que no habrá deslocalizaciones, ni de servicios ni de hospitales, y sí una reducción de los gestores sanitarios. El consejero confirma que su intención es que en un año sea viable el traslado al nuevo HUCA.  

Por otra parte, Blanco alerta de la intención del Gobierno central de aplicar nuevos copagos sanitarios, el consejero confiesa que echa de menos que el Ejecutivo de Rajoy sea más dialogante.

Las heridas del HUCA

Las heridas del HUCA
 
El último apagón reaviva el debate sobre el avanzado estado de deterioro del hospital. Los sindicatos urgen el traslado

27.08.12 - 02:39 -

No hay 'liffting' que valga para el viejo HUCA. Ni una tormenta de bótox lograría acabar con sus disfuncionalidades, vejez arquitectónica y los continuos fallos que se registran en el interior de sus tripas. La última avería sufrida por el complejo, el apagón del pasado martes que lo mantuvo sin luz durante 13 horas y que obligó a suspender operaciones y tratamientos, ha reavivado el debate sobre el avanzado estado de deterioro que presentan las instalaciones de El Cristo. Los sindicatos de la Junta de Personal del Hospital Central se han apresurado a exigir el urgente traslado al nuevo HUCA, ubicado en La Cadellada, en la otra punta de Oviedo. Aseguran que el Principado ya no invierte lo que debería en el mantenimiento del viejo hospital bajo el pretexto de que la mudanza es inminente.
Pero el retraso que acumula la apertura del nuevo hospital enciende aún más la polémica ante averías tan graves como la registrada hace una semana. Máxime si se tiene en cuenta de que la previsión inicial era que la obra de La Cadellada concluyera a finales de 2009. Pero tres años después de la hipotética fecha de finalización, los trabajos aún continúan. Ninguno de los gobiernos que se han ocupado de gestionar la construcción del HUCA han podido cumplir con las previsiones anunciadas. Ni el departamento del consejero de Sanidad, Rafael Sariego (PSOE), que se ocupó de la fase inicial de los trabajos; ni el de Salud de Ramón Quirós (PSOE e IU), con el que las obras deberían haber tocado a su fin. Tampoco el de José María Navia-Osorio (Foro Asturias), que lo debería haber puesto en servicio, según sus antecesores.
Un año más para su apertura
Ahora, el nuevo consejero, Faustino Blanco, habla de que La Cadellada abrirá en un año. 2013 es la nueva fecha pero los sindicatos desconfían y afirman que «el traslado se demorará varios años más», opina Francisco Menéndez, del Sicepa. También Alejandro González, de CC OO, duda de que eche a andar en el plazo de doce meses «ni ellos saben cuándo abrirá La Cadellada», dijo. Por su parte, la presidenta de la Junta de Personal del Central, María José Fernández, del sindicato Usae, ha exigido a los responsable del complejo que inviertan en su mantenimiento. «No podemos seguir trabajando en estas condiciones. Si no es por los trabajadores, el lunes habría sido un caos».
Que el HUCA acumula un avanzado estado de deterioro no es novedad. Precisamente, ese fue el principal motivo que llevó a la región a construir otro centro hospitalario. Un recorrido realizado la pasada semana, días después del apagón, por el interior del viejo hospital permite constatar que el Central está algo más que añoso. Al igual que el pasado octubre, cuando EL COMERCIO también se adentró por las tripas de los edificios de El Cristo, los desperfectos y las deficiencias siguen estando ahí. Cristales rotos, escaleras de incendio oxidadas y con un estado más que dudoso para ser usadas en una posible evacuación. Camas almacenadas en pasillos por donde transitan pacientes, plantas cerradas a cal y canto (como la de lactantes y preescolar), puertas cortafuegos inutilizadas, ascensores que fallan, salas de espera en las que los pacientes se hacinan como ocurre en un área tan sensible como la de Oncología. El listado es innumerable. El vetusto hospital fue sometido en su día a un importante plan de reforma. Ocho kilómetros de vigas de acero apuntalan el Hospital General, en cuya renovación se invirtieron entre 2000 y 2004 un total de 12,6 millones de euros. La intención era que esos trabajos hicieran que el Central aguantara hasta el traslado. Pero ya se sabe que el paso del tiempo no perdona y el HUCA, además, de viejo está quedando tecnológicamente desfasado porque la renovación de los equipos también quedó suspendida a la espera de ir a La Cadellada.

Tijera a eventuales y «peonadas»

  
 
Escáner del Hospital Central. 

 

 

 

 

La reducción en 1.000 empleos y el recorte de los programas que pagan 120 euros a los médicos por cada 4 horas extra centran el conflicto en la sanidad

Oviedo, J. A. ARDURA

El «tijeretazo» al gasto de personal del Principado llega a las «peonadas», los programas especiales para reducir la lista de espera en la sanidad, que suponían el pago de «horas extra» a médicos, enfermeros y auxiliares. Los responsables del Servicio de Salud del Principado (Sespa) han aprovechado el aumento de jornada, decidido por el Gobierno de Mariano Rajoy en los Presupuestos Generales del Estado, para reducir las «peonadas», que hasta ahora se remuneraban de manera extraordinaria y ahora pasarán a cubrirse, parcialmente, dentro de la jornada ordinaria.


«Harán falta menos horas extraordinarias», confirmó el pasado viernes a este periódico la gerente del Sespa, Celia Gómez. Las «peonadas» son programas especiales para la reducción de las listas de espera en tres ámbitos de la sanidad pública asturiana: intervenciones quirúrgicas, consultas externas y otros procedimientos no intervencionistas como, por radiografías, ecografías o escáner. Los profesionales de la sanidad pública perciben unas remuneraciones extraordinarias por realizar ese tipo de trabajos una vez terminada su jornada laboral diaria. Los médicos perciben 120 euros por cada módulo de cuatro horas fuera de su jornada ordinaria, mientras que el personal de enfermería tiene estipulado un pago de 85 euros por ese mismo concepto. La ampliación de la jornada ordinaria del personal sanitario menguará el número de «peonadas» para reducir las listas de espera. Al menos, esa es la intención de los responsables del Sespa, que frente a las críticas de los sindicatos profesionales han respondido que es la única fórmula para garantizar la sostenibilidad de la sanidad pública en el Principado.


La nueva organización de la jornada laboral, tras la ampliación del cómputo anual hasta 1.650 horas, también influirá en la prestación y coste que las guardias suponen para las arcas regionales. Los sindicatos profesionales de la sanidad aseguran que la nueva organización del trabajo diseñada por el Sespa supondrá el despido o no renovación de más de 1.000 eventuales, que trabajan en todos los escalafones de la sanidad pública regional. «Es una declaración de guerra del Gobierno asturiano», afirmó el pasado jueves el secretario general del Sindicato Médico (SIMPA), José Antonio Matador. Aunque el Gobierno ha evitado entrar en las cifras de empleo que se verá afectado por esta nueva jornada de trabajo, el consejero de Sanidad, Faustino Blanco, ya declaró semanas atrás que los ajustes derivados de la ampliación de la jornada supondrán un ahorro para las arcas autonómicas entre 13 y 17 millones de euros.

«Todos nos tenemos que esforzar», dice el consejero de Sanidad a los facultativos

«Todos nos tenemos que esforzar», dice el consejero de Sanidad a los facultativos
«Nosotros no somos los culpables del despilfarro público», le responde el Sindicato Médico, que persiste en la idea de ir a la huelga en octubre

26.08.12 - 02:39 -

«Todos nos tenemos que esforzar en tiempos de crisis». Este es el mensaje que el consejero de Sanidad quiso enviar ayer al colectivo de facultativos del Principado, cuyo principal órgano sindical de representación, el Simpa, ya adelantó su intención de convocar una huelga en octubre si el Gobierno asturiano persiste en su modelo de ampliación de jornada. Faustino Blanco aseguró que «es tiempo de tomar decisiones», aunque «éstas sean duras» y detalló que el sistema sanitario asturiano está inmerso en constantes tensiones financieras, tanto en el capítulo de personal como en inversiones o gastos corrientes.
En declaraciones a la TPA, Blanco recordó que la ampliación de jornada (pasar de 35 a 37,5 horas semanales) es una exigencia del Gobierno de la nación como medida para paliar el déficit público en España. Por lo tanto es un imperativo legal que Asturias debe cumplir, indicó. La propuesta elaborada por el Principado para ampliar los horarios en hospitales y centros de salud, un documento que los sindicatos han tomado como «una declaración de guerra», plantea que el personal sanitario pase de realizar 1.519 horas anuales a 1.650. «Es una medida que hay que contextualizar en un escenario de crisis y de excepcionalidad y que está pensada para garantizar la supervivencia de la sanidad», dijo.
Blanco confía en que el personal sanitario no acuda a la huelga en protesta por los recortes: «Sería una mala noticia. Espero un otoño con algo de tensión, pero razonable y gestionable», respondió. Finalmente, el consejero remarcó su intención de que la presente sea una legislatura «de diálogo». «El Gobierno no quiere ir contra los profesionales, al contrario, quiere estar acompañado. Juntos podemos», afirmó.
Nueva jornada en septiembre
Al igual que ocurrirá en el conjunto de la administración pública asturiana, la ampliación de jornada se comenzará a aplicar en los hospitales y centros de salud a partir del próximo 1 de septiembre. Será con efecto retroactivo al 1 de julio, tal y como lo recoge el decreto 16/2012 del Gobierno central. Según estimaciones realizadas por los sindicatos, el incremento de horarios supondrá que los trabajadores del Servicio de Salud tendrán que hacer una media de 18 días más al año (12 noches para los que hacen nocturnidad). Además, el Principado reducirá las contrataciones eventuales y convertirá las horas extras (las conocidas como peonadas) en jornada ordinaria. Desaparece también el descanso tras la guardia, que hasta ahora computaba como jornada. La Consejería de Sanidad estima que con todas estas medidas se logrará un ahorro de entre 13 y 17 millones de euros anuales. La propuesta de ampliación de horarios, que fue rechazada por la totalidad de sindicatos representados en la Mesa Sectorial de Sanidad, será aprobada en el Consejo de Gobierno del próximo miércoles.
«Agresión sin precedentes»
El Simpa salió al cruce de las declaraciones del consejero de Sanidad y de la gerente del Sespa, Celia Gómez, quien instó a los médicos a hacer sacrificios para salvar la sanidad. «Nosotros no somos los que tenemos que salvar la sanidad, ni la educación, ni el estado del bienestar. No somos los culpables del despilfarro público», recogía ayer la página web del Simpa. Además, su secretario general, Antonio Matador, aseguró en declaraciones a EL COMERCIO, que a los médicos «no nos preocupa que retiren las peonadas, como dicen CC OO y UGT. Las peonadas no las creamos los facultativos sino el antiguo Insalud para acabar con las listas de espera. Lo que es intolerable es que pretendan quitarnos derechos de hace 30 y 40 años, como es el descanso después de la guardia». Matador insistió en que el del Principado «es el recorte más duro de España y lleva el sello del Gobierno asturiano».