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Las agresiones al personal sanitario se elevaron durante el año de la huelga médica

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309 trabajadores, de los que 134 eran enfermeras y 92 facultativos, fueron agredidos por pacientes en 2012.

Los casos de violencia física se duplican

Foto: JUANJO DÍAZ

El Comercio. 22.04.13 - 02:47 - LAURA FONSECA | GIJÓN.

El malestar entre pacientes aumenta y con ello las agresiones perpetratadas contra el personal sanitario. En 2012, año de la huelga médica, hubo más casos de usuarios supuestamente disconformes o disgustados con el trato recibido que recurrieron a la amenaza, el insulto o, incluso, la agresión física contra médicos y enfermeras. En ese año, 309 trabajadores del Servicio de Salud del Principado (Sespa) fueron víctimas de situaciones de este tipo, lo que supone un 15% más de casos que en 2011. El incremento de la agresividad por parte de usuarios descontentos coincide con el año en el que el Principado vivió uno de los conflictos más tensos y duros en materia sanitaria como fue la huelga que durante 96 días protagonizaron los médicos del Sespa.

La Consejería de Sanidad, que facilitó los datos estadísticos a petición de EL COMERCIO, se resiste a relacionar el incremento de las agresiones con el conflicto laboral que paralizó la sanidad pública en los últimos cuatro meses de 2012, cuando muchos enfermos quedaron a las puertas de los quirófanos o vieron anuladas sus consultas y pruebas diagnósticas. La consejería prefiere vincular el aumento con el propio desarrollo del plan del Sespa contra situaciones de violencia, gracias al cual, asegura, cada vez son más los trabajadores que se animan a denunciar. De ahí, el aumento, razona.

El caso es que durante 2012 se notificaron 309 situaciones de insultos, amenazas, agresiones físicas o intentos de agresión por parte de pacientes y familiares hacia trabajadores del Sespa. Son 39 más en comparación con 2011, cuando el Informe de Prevención y Actuación frente a Potenciales Situaciones Conflictivas en Centros Sanitarios apuntó 270 casos.

Hubo un 15% más de conflictividad entre pacientes y profesionales del Sespa, pero sobre todo, hubo más casos graves, los que corresponden a la violencia física. En 2012, fueron 67 los pacientes que decidieron hacer justicia por su cuenta recurriendo directamente a la agresión. Dicho de otra forma: 67 trabajadores del Sespa, muchos de ellos enfermeras y médicos, fueron atacados por usuarios (golpes y empujones se llevan la palma). Son exactamente 40 casos más de los que se habían notificado en 2011 e, incluso, en 2010.

Un caso cada 28 horas

A lo largo de 2012, la sanidad registró una agresión cada 28 horas. Es decir, cada día y poco, un trabajador sanitario es amenazado, insultado o, incluso, golpeado. Las amenazas son las que se llevan la palma. El pasado año, de las 309 agresiones notificadas, 185 correspondieron a amenazas. Otras 67 denuncias fueron por agresiones físicas, a las que se suman 51 por insultos y otras seis por intentos de agresión.

Las enfermeras son el colectivo más castigado. Casi la mitad de las agresiones (134) tuvieron al personal de enfermería como blanco principal. Le siguen luego los médicos, con 92 casos, los auxiliares de enfermería, con 61; los adminitrativos con 12 y los celadores, con 8.

Como se ha observado en años anteriores, las situaciones conflictivas entre pacientes y trabajadores de la sanidad tienen un claro sesgo de género. Tanto por las víctimas, en la mayoría de los casos profesionales mujeres, como por el que agrede, ya que la mayoría son hombres. Las estadísticas revelan que el 85% del personal que resultó agredido, insultado o amenazado eran mujeres. La tónica se repite en todas las categorías laborales. El perfil del agresor violento, el que acaba por pegar, es también masculino. Ocho de cada diez pacientes que recurren a la violencia física son pacientes varones. Oviedo y Gijón son las áreas con mayor número de agresiones.

Demoras en la asistencia y negativas a bajas médicas lideran la conflictividad  

 

El Comercio. 22.04.13 - 02:44 - L. FONSECA | GIIJÓN.

 

¿Qué lleva a un paciente a insultar, amenazar o agredir al médico de una consulta o al administrativo que está detrás del mostrador de un centro de salud? Muchos son los motivos que se esconden detrás de los casos de agresiones al personal sanitario, pero existen situaciones que figuran a la cabeza de la conflictictividad. La negativa a facilitar o prolongar una baja médica es uno de ellos, pero no el único. Hay usuarios que reaccionan de manera airada cuando se encuentran con que la cita con el especialista no se producirá hasta dentro de cuatro meses o que no encajan de buen agrado cuando el facultativo se niega a suministrale el tratamiento que exigen. El Sespa carece de un estudio pormenorizado al respecto pero el registro que desde septiembre de 2006 tiene en activo para notificar los casos de agresiones permiten avanzar cuales son los principales motivos que subyacen detrás de estos comportamientos.

Asturias fue una de las primeras comunidades en disponer de un registro de agresiones a personal sanitario. Sin embargo, a diferencia de lo que hacen otras autonomías que sólo contabilizan los casos que acaban en denuncia judicial, el Sespa apunta todos y cada uno de los casos declarados por los trabajadores de hospitales y centros de salud. Desde insultos hasta agresiones físicas.

Desde la administración se insiste, no obstante, que la agresión sigue siendo la excepción. Recuerda, en este sentido, que en el Servicio de Salud se registran del orden de los 9 millones de actos sanitarios al año, un volumen frente al cual las 309 agresiones parecen minúsculas. Pero minúsculas o no, el caso es que el incremento de la agresividad de los pacientes preocupa a los profesionales. Los colegios de médicos y de enfermería, así como el resto de colectivos que trabajan en la sanidad, llevan años concienciando a su personal sobre la necesidad de hacer visible este problema. En ocasiones, los propios profesionales agredidos tienen que continuar viendo o atendiendo al paciente o al familiar con el que tuvieron el problema, lo que no les anima a denunciar. En muchas ocasiones, el Sespa opta por cambiar al usuario de consulta o centro.

El mayor número de conflictos se registra en Primaria. Ello se debe a que es un ámbito donde hay mucha más cercanía entre usuarios y trabajadores. Los servicios de urgencias, también están entre los primeros. El Sespa dispone de un Plan de Prevención para abordar potenciales situaciones conflictivas, que incluye formación para el manejo de casos de riesgo, protección a los trabajadores, apoyo institucional y asistencia letrada y psicológica a las víctimas.

76 usuarios fueron llevados a juicio por insultar o pegar

22.04.13 - 02:44 -

 
En los dos últimos años, 76 pacientes de la sanidad pública asturiana fueron llevados a juicio por una enfermera, un médico, un administrativo, un auxiliar o un celador agredido. Según informó la Consejería de Sanidad del Principado, en 2011, los trabajadores víctimas de agresiones presentaron 32 denuncias por la vía judicial, cifra que se elevó a 44 en 2012. Pegar, insultar o amenazar a un trabajador sanitario puede resultar muy caro. Hasta el momento, el grueso de las resoluciones judiciales han sido «favorables a los trabajadores». Agredir a un médico o una enfermera está considerado como un delito de atentado a funcionario público, lo que conlleva una pena de hasta 4 años de prisión. Las agresiones sufridas por personal del Sespa quedan apuntadas en un registro regional, que acumula ya siete años de andadura. Cada uno de los casos es comunicado a la gerencia del área y de ahí a los servicios centrales del Sespa.

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