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OPINION

¿Por qué es importante que la Sanidad Pública cubra también a las personas con mayores ingresos?

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Marciano Sánchez Bayle | Portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

nuevatribuna.es | 19 Septiembre 2012 - 21:48 h.

En el RD Ley 16/2012 y en el RD 1192/2012 en los que se vincula el acceso a la atención sanitaria a la condición de asegurado se excluye explícitamente de la atención sanitaria a las personas con rentas superiores a 100.000 euros al año, dándoles la opción de suscribir convenios especiales de atención sanitaria con los que recibirían asistencia mediante el pago de unas cantidades entre 750 y 1560 euros/año según sean mayores o menores de 65 años, por cierto las mismas que se exigen a los inmigrantes irregulares...(leer más)

Lúcida y oportuna…

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¿Tenemos que seguir pagando impuestos y votando o ya no?

Por Rosa María Artal

Foto: El primate Lesula descubierto en El Congo.

El ministro Luis De Guindos dijo ayer en el Congreso que si la tendencia no cambia en unos pocos trimestres, “será imposible” pagar las prestaciones sociales. En respuesta al diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón, negó que tengan que ver en la recesión las políticas que practica el gobierno.

La gravísima afirmación ha pasado bastante desapercibida como es habitual. Y no se entiende. Porque si hasta el gobierno sabe y declara que este período que ellos llaman “transitorio” va a durar bastante más que “unos trimestres”, a lo que se nos está sentenciando es ya a la nada en el Estado del Bienestar: educación, salud, servicios públicos…

Con el respeto que caracteriza a Rajoy hacia los españoles y hacia el periodismo español en particular, dijo a dos medios finlandeses : “parece que tendré que pedir el rescate”. Lo demora a ver si esta vez le sale bien quedarse con Galicia de nuevo en las elecciones del 21 de octubre. Es lo que cuenta para él. Tendrá contrapartidas, el dinero no es un regalo sino un préstamo a devolver con intereses. Y ya estamos viendo a los griegos a quienes la Troika pide trabajar 13 horas diarias, durante 6 días y cobrando menos. Y quitando con su abultada jornada laboral empleo a otros. Los recortes no han solucionado la crisis de ningún país con problemas. Por el contrario, acentúan la crisis. Véase también Portugal. Así que podemos dar por hecho drásticos nuevos recortes.

La eternamente bronceada ministra de sanidad, servicios sociales e igualdad, Ana Mato, ya anda en su púlpito afilando la tijera. En su punto de mira las mujeres, las pobres, las de clase media, las que no disponen en fin, de un automóvil Jaguar en su garaje, como le ocurrió a ella que se lo encontró de sorpresa aparcado en su casa porque se lo había regalado a su marido Francisco Correa, principal implicado en la trama Gürtel.

Ana Mato anda revisando si saca del sistema de salud las mamografías –que tantas muertes han evitado por cáncer de mamá- o las pruebas de prevención del cáncer de útero. También ha pensado que algunas operaciones se pueden sustituir por la desprestigiada ozonoterapia. Esto se decía hace ya 8 años. Remedios naturales, tilas, rezos a la Virgen, probablemente. Técnicas de brujería ideadas, igual, en las largas sesiones de Rayos UVA. Algún infierno –mejor terrenal- acogerá a los autores de tanta víctima como se está produciendo.

Ya se notan las medidas aplicadas hasta ahora. Cada día nos sorprenden con al menos un atropello. Los padres con niños en acogida se han encontrado ya con la sorpresa de que acabó para ellos el trato especial en las farmacias y habrán de pagar el 40% de los medicamentos. Esos niños obligados a ser paridos por el PP porque lo manda la santa madre iglesia,  son, como vemos, abandonados a su suerte una vez que salen del útero materno.

Como venimos comentando, las pensiones también corren serio peligro con este gobierno. Y, en realidad, todo, tal como declaró ayer en sede parlamentaria el ministro competente.

Una pregunta tonta ¿Entonces tenemos que seguir pagando impuestos o no? Si no dan nada a cambio ¿Para qué vamos a seguir cotizando? ¿Para sostener a los bancos, a las empresas de armamento, a las fuerzas que llaman del orden y los privilegios de los gobernantes? Si nos quitan las prestaciones, no se vuelve a pagar un euro a Hacienda y punto ¿Funciona así?

¿Y votando? Si no hay otro camino que éste, el de empobrecernos, aumento de las desigualdades,  merma de derechos esenciales… si es que no entendemos la sabia economía que se llevan entre manos los que saben, lo de acudir a las urnas es un trámite innecesario. Joaquín Estefanía, en un profundo análisis de la cuestión, se hace la misma inquietante pregunta: “Si no hay libertad de elección empieza a ser un misterio por qué alguien querrá votar“.

Hay mucha gente que compartimos otras formas de salir de esto y de lograr una verdadera democracia. Con mayor participación ciudadana y sabiendo que el primer objetivo es mantener y acrecentar derechos y libertades, las prestaciones que pagamos y que permiten llevar una vida digna, el bienestar común. Lo que está claro es que los gobernantes actuales no lo van a hacer. No saben y no quieren.

En la República Democrática del Congo los científicos han hallado una nueva especie de mono. Los lugareños sí lo conocían, le llaman “Lesula”, pero la ”comunidad internacional” no se había enterado. Con la tecnología  y avances que tenemos, ya véis.  Pasó igual con el clítoris de la mujer, se descubrió antes América que la existencia de este apéndice sexual femenino.

Como tantos otros primates, Lesula mira de una forma que hace pensar. Por ejemplo, en qué tienen en la cabeza -por comparación- los ciudadanos que consienten y amparan todo lo que nos está ocurriendo. Que tienen en la cabeza nuestros gobernantes. El cerebro rige desde la inteligencia hasta la ética.

Por qué los salarios son tan bajos en España

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Público.es. 30 ago 2012

Vicenç Navarro Catedrático de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Una de las características del mercado de trabajo español, acentuada durante la crisis actual, es el bajo nivel de los salarios de la gran mayoría de las personas que están trabajando. Y otra característica que complementa la anterior, es la gran dispersión salarial existente entre la población asalariada, es decir, la elevada distancia que hay entre los salarios de los mejor pagados y los peor pagados. Veamos los datos.Según el Instituto Nacional de Estadística (en su sección “asalariados y percepciones salariales por tramos”), alrededor de 7,8 millones de personas recibieron menos de 1.000 euros al mes en el año 2010. Son los llamados mileuristas. Representan el 43% de todos los asalariados y reciben el 13% de todo el dinero que el país se gasta en salarios (lo que se llama masa salarial). En el otro polo, nos encontramos con los mejor pagados, que ingresan más de 4.000 euros al mes y que representan el 7% de todos los asalariados y reciben el 25% de la masa salarial. En otras palabras, este grupo minoritario recibe un cuarto de todos los salarios. Dentro de los asalariados hay pues unas enormes diferencias. El 43% recibe sólo el 13% de todo el dinero que se gasta en salarios y el 7% percibe el 25% ¡Una gran diferencia!

¿A qué se debe tal polarización salarial?

La respuesta tradicional que da la sabiduría convencional que se reproduce en la mayoría de medios de información del país, incluidos los medios económicos, es que tales diferencias de salarios se deben a las diferencias en productividad. A mayor productividad mayor salario. En esta explicación, la productividad es la variable que determina el nivel salarial. Pero lo que se olvida en esta explicación es que la causalidad va también en sentido opuesto. Es decir, los salarios determinan también la productividad. Y no me estoy refiriendo sólo al hecho bien documentado de que a mayor salario y mayor satisfacción del trabajador hay mayor productividad, sino a otro hecho (también bien documentado) que muestra que si al empresario se le imposibilita pagar salarios bajos, éste invertirá para aumentar la productividad del puesto de trabajo, a fin de que con un número menor de trabajadores se consiga la faena que harían muchos más trabajadores mal pagados. Cuando un empresario paga bajos salarios, consigue baja productividad. Y esto es lo que ocurre en España.

Un caso claro de este hecho lo encontramos en las labores agrícolas como la vendimia. Si el dueño de una viña tiene muchos candidatos para un puesto de trabajo es probable que pague muy poco al trabajador. Si en cambio, por ley, el empresario tuviera que pagar salarios altos, invertiría para que la productividad aumentara y así necesitar menos trabajadores. Pero esto no ocurre en España. El salario mínimo interprofesional español es de los más bajos de la Unión Europea. Una manera de comparar el salario mínimo entre países es ver lo que tal salario mínimo representa de la renta nacional definida por el PIB per cápita. Pues bien, según los datos de Eurostat, el salario mínimo español representa el 39% del PIB per cápita en España, uno de los más bajos de la UE, junto con Estonia, entre otros. En Francia es el 54,% en Bélgica el 52%, en Inglaterra el 49%, en Holanda un 48%, y así un largo etcétera. Si el salario mínimo español aumentara para homologarse al de los países con un nivel de desarrollo económico similar al nuestro, se forzaría al mundo empresarial a invertir para aumentar la productividad.

La productividad no es la única que determina el nivel salarial

El nivel salarial no depende sólo del nivel de productividad, lo cual se ve con toda claridad cuando comparamos salarios entre varios países en sectores de semejante productividad, tales como la industria manufacturera. El PIB per cápita de España es un 16% más bajo que el de Alemania (este porcentaje es la diferencia entre el PIB per cápita de 2010 español y el alemán, en unidades de paridad de poder adquisitivo, en términos porcentuales respecto al alemán). En cambio, el coste por hora de la mano de obra en la manufactura es un 30% inferior en España que en Alemania. Tal diferencial no puede explicarse por el diferencial en productividad, semejante en el sector manufacturero. Una situación similar ocurre en la comparación con Francia, donde el PIB per cápita español es sólo un 7% inferior, mientras que el coste por hora de la mano de obra es un 27% menor. Tales diferencias no pueden atribuirse a diferencias en productividad (ver el trabajo de Enrique Negueruela “Un nuevo papel en Europa para los países del sur”).

Otros factores además de la productividad determinan el nivel salarial

La causa mayor del bajo nivel salarial para grandes sectores de la población es la debilidad del mundo del trabajo frente al mundo empresarial que se basa en dos hechos. Uno es el elevadísimo desempleo que España siempre ha tenido. El desempleo debilita al mundo del trabajo. Crea inseguridad y miedo. Y los trabajadores aceptan salarios bajos y condiciones de trabajo peores. De ahí que haya una política del empresariado español para facilitar el despido y aumentar el desempleo, debilitando así el mundo del trabajo. Las reformas laborales de los gobiernos recientes (y muy acentuadas en el actual) han tenido tal objetivo, como lo muestran el aumento del desempleo y la bajada de salarios producidas cada vez que se ha llevado a cabo una reforma laboral.

La otra causa de la debilidad del mundo del trabajo es la escasez de puestos de trabajo. El porcentaje de la población que trabaja ha sido históricamente bajo y ello se debe, en gran parte, no a aspectos culturales que constantemente se utilizan como justificación, sino a la escasísima oferta de puestos de trabajo. Hasta 2007 la tasa de actividad de España, que refleja el porcentaje de la población en edad de trabajar que está en el mercado de trabajo, ya sea empleada o desempleada, había estado por debajo de la UE15 (en 1992 la tasa de actividad en España era del 58% frente al 67% de la UE15 en promedio, es decir, casi diez puntos porcentuales por debajo). A partir de este año la población activa en proporción al total de la población en edad de trabajar es superior en España que en la UE15 en promedio, llegando a situarse en 2011 en el 74% en España frente al 73% en la UE15. Sin embargo, la tasa de empleo (que es la tasa de actividad menos el desempleo), que refleja las personas que tienen trabajo respecto al total de las que están en edad de trabajar, que desde 2005 se mantuvo en el promedio de los países de la UE15, en España disminuyó. Así, en 2011, mientras que en España sólo el 58% de los que estaban en edad de trabajar tenían un empleo, en la UE fueron el 66%. Es decir, aunque en España ha aumentado el porcentaje de gente que quiere trabajar, el porcentaje de los que consiguen un empleo ha disminuido, aumentando el diferencial con los países de la UE15. Este es un problema grave de la economía española que raramente aparece en los medios.

El escaso desarrollo del estado del bienestar en España

Y una de las razones de esta escasez de puestos de trabajo es el escaso desarrollo de los servicios públicos del estado del bienestar. Sólo un adulto de cada diez trabaja en España en tales servicios (como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios o servicios sociales, entre otros). En Suecia es uno de cada cuatro. Si este porcentaje se aplicara a España, nuestro país tendría cinco millones más de trabajadores (eliminando, por cierto, el desempleo). Es más, la eliminación de tal desempleo, permitiría la mayor integración de la mujer en el mercado de trabajo. El trabajo crea la demanda para más puestos de trabajo. Y ahí está el mayor punto débil de la estrategia que se está siguiendo con los recortes de empleo público del gobierno actual. La destrucción de empleo empobrece al país. Se debería crear empleo para que se estableciera la necesidad de tener más empleo. Más empleo quiere decir más riqueza y más demanda, lo cual crea mayor necesidad de empleo. Ahora bien, que haya mucho empleo quiere decir que aumenta el poder del mundo del trabajo que no es lo que desea el mundo empresarial, quien ha estado ganando en su conflicto con el mundo del trabajo. Y los datos así lo muestran. España es uno de los países de la UE que tiene una mayor participación del excedente empresarial (que incluye beneficios empresariales) en la distribución de la renta. En 2007 fue el 41,9%, habiendo sido también el país de la UE15 que tuvo mayor crecimiento de tal excedente empresarial en el periodo 2007-2009, hecho que contrasta con la mayoría de países de la UE donde dicho porcentaje bajó durante este periodo. Es lo que solía llamarse lucha de clases, que la gana, en bases diarias, la gran patronal a costa del mundo del trabajo. Es en los países nórdicos de Europa, donde el mundo del trabajo ha sido fuerte, donde el porcentaje de la población adulta trabajando en los servicios del estado del bienestar es más elevado, con mayores tasas de ocupación y con menor desempleo. Es en países como Grecia y España, donde el mundo del trabajo es débil, en los que tenemos un porcentaje menor de personas trabajando en su estado del bienestar, menos gente trabajando y mayor desempleo. La tasa de paro es un indicador político que define las relaciones de poder de clase en un país. La transición inmodélica de la dictadura a la democracia en España, perpetuó el enorme poder de las fuerzas conservadoras, lo cual explica que España haya tenido siempre en su periodo post transición un elevado desempleo y que ahora se esté acentuando con la crisis. La causa determinante del paro y de los bajos salarios es política más que económica o financiera. Así de claro.

“Hablen. Consulten. Recapaciten. Rectifiquen…” Si, pero no lo harán.

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¿Dinero dentro, talento fuera? ¡No!

Por Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC España

“El éxodo de médicos y enfermeras se duplica por los recortes sanitarios”… “Las salidas de profesionales van parejas al aumento del paro”…, leímos en la prensa del día 7 de agosto.

¡Cuántos esfuerzos personales malgastados! ¡Cuántos méritos echados por la borda!… por tener que cumplir, ineludiblemente, con las condiciones impuestas por los “mercados”. Ya sólo quedan Europa-Reino Unido sometidos a los dictados de los “globalizadores rescatados”, que imponen ahora sus condiciones sin tener memoria, hasta el punto de nombrar gobiernos y precipitar países como el nuestro a situaciones sociales insostenibles.

El vaivén de las cotizaciones, la austeridad “perentoria” que conduce a una depresión generalizada, a la recesión y disminución radical de los consumos no esenciales… y, lo que es realmente grave, a un porvenir sombrío para todos.

Los fondos –“¡líneas de crédito!”- con tantas obligaciones concedidos se destinan a las instituciones bancarias que peor se han comportado…. y que siguen apremiando al pago de la deuda y a la disminución del déficit.

No cabe duda de que los excesos de algunos españoles deben ahora regularizarse y evitarse de cara al futuro. Pero sin afectar a los pilares fundamentales de la Nación: la educación, la salud, el conocimiento. Lo único que debe salvaguardarse siempre es el talento: los médicos y personal sanitario ya formado; los científicos y profesores; los profesionales bien preparados… Ésta y no otra es la base de la prosperidad y, en consecuencia, no debe “recortarse” lo que tanto ha costado (también en términos económicos).

Ofrecer estos talentos, frutos ya maduros, a otros países más avezados –a veces, los mismos que promueven su emigración- es la peor operación que un Estado soberano puede llevar a término.

 

No lo hagan. Rectifiquen. La Unión Europea necesita ahora que dos o tres de sus líderes den un “volantazo” y pongan los puntos sobre las íes.

Observen la desaceleración de Alemania. Y la urgente y oprobiosa regulación de la especulación que se cebaba en BANKIA… Y la debacle del trabajo y del empleo, sin incentivos ni ayudas… y con el Banco Central Europeo que en lugar de arrimar el hombro se une al coro de agencias de clasificación y expertos que añaden más leña al fuego.

José María Ridao lo advierte sin cortapisas en un artículo publicado en “El País” el 8 de agosto: “Traicionan al ser humano aquellos economistas que preconizan una política de austeridad a ultranza para combatir la crisis del euro y se desentienden de sus efectos devastadores, del paro y de la miseria”.

Rectifiquen. Presenten un Plan bien pensado y pactado, en el que se expresen con toda transparencia cómo, cuánto y cuándo se cumplirán las exigencias financieras, sin admitir fechas inadmisibles, sin admitir plazos incompatibles con crecimiento. Un Plan en el que se indique también cómo y cuándo se juzgará severamente a los responsables de corrupción y/o de prácticas indebidas… y qué aspectos intangibles para asegurar el bienestar social y el desarrollo sostenible serán salvaguardados.

Hablen. Consulten. Recapaciten. Adopten medidas democráticamente. Ya ven que la “arbitrariedad legal” de la mayoría absoluta parlamentaria da más disgustos que satisfacciones.

Piensen en el porvenir. Están forzando a mucha gente preparada –algunos de los cuales confiaban todavía en su anunciada creación de empleo- a salir de España.

¿Dinero, sí; talento, no? Rectifiquen. De otro modo, de forma alarmante, las protestas podrían alcanzar límites que nadie desea.

Rectifiquen.

Ese crecimiento económico que ni hay ni se le espera porque el gobierno no sabe o no quiere propiciarlo…

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Rajoy nos lleva al suicidio colectivo

Por Manuel Lago, Economista

nuevatribuna.es.

La política económica de Rajoy nos lleva al suicidio colectivo. Deteriora las condiciones de vida y de trabajo del 99% de la sociedad y al mismo tiempo fracasa estrepitosamente en su objetivo formal de estabilizar la economía. Hay muchas razones detrás de este gravísimo error y entre ellos está uno de diagnostico. Rajoy no para de insistir en que todos sus tijeretazos son imprescindibles para poder pagar la deuda publica. Y que ese, pagar la deuda, es el objetivo supremo. Y sin embargo, esta afirmación es absolutamente falsa. Porque la deuda de las administraciones publicas no se paga, nunca, sino que se refinancia hasta que es absorbida a través del crecimiento.

Rajoy, que sabe poco de economía, también desconoce su propia historia. En 1996 cuando Aznar ganó las elecciones, la deuda publica española era de 323.920 millones de euros, una cifra que equivalía al 66% del PIB. Ocho años después, en 2004 cuando Rajoy pierde las elecciones por primera vez, la deuda pública era de tan solo el 46% del PIB, veinte puntos menos. Y no, no fue que Aznar pagara la deuda que le dejo Felipe Gonzalez. Porque en cifras absolutas la deuda no solo no se redujo sino que siguió creciendo hasta alcanzar un máximo histórico, en aquel momento, de 389.942 millones de euros.

¿ Que pasó entonces? . Pues que la economía española creció, y mucho, en esos ocho años de tal forma que absorvió la deuda. Mientras que la deuda aumento el 20%, el PIB lo hizo el 72%. El resultado es una reducción del ratio de deuda, lo que significa que al disponer de mas recursos el coste de la deuda se hace menor. Por cierto, y para que a Rajoy no se le suban los humos, en la primera legislatura de Zapatero las cosas fueron todavía mejor y la deuda bajó hasta un mínimo histórico del 36% del PIB en 2007.

Aprendamos de nuestra historia. La formula más eficiente de enfrentarse a los problemas de deuda es el crecimiento. Lo fue con Aznar y con zapatero y lo tiene qyue ser ahora. La estrategia de Rajoy de pagar la deuda alcanzando superavit presupuestario está condenada al fracaso. En un escenario sin crecimiento harían falta diez años con un superavit del 2% para reducir la deuda al 60% del PIB. Pero alcanzar ese resultado presupuestario, ademas de basarse en recortes socialmente inasumibles, no es posible. A pesar de los cuentos del PP en todos y cada uno de los ocho años de Aznar las cuentas publicas se cerraron con déficit. En ningún ejercicio se alcanzó el superavit. Nuestra experiencia demuestra por lo tanto que la estrategia de Rajoy ademas de injusta y dolorosa para la sociedad está condenada al fracaso.

La solución es el crecimiento. Con un aumento del PIB nominal del 3%, muy por debajo de lo que creció en los últimos 20 años, la deuda se situaría por debajo del 60% en solo cinco años sin necesidad de superavit, solo con cuentas equilibradas. Más aun, si el PIB nominal creciera al mismo ritmo que la media de los últimos 15 años hasta se podría alcanzar ese objetivo con un déficit publico del 2%. Eso sí, Rajoy tendría que demostrar que no solo sabe utilizar el BOE para recortar sino que es capaz de gestionar de verdad la economía del país para lograr ese crecimiento.

Así de sencillo es…

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Historias para no dormir...

Por Lucía Etxebarria, escritora.

Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy  muy propensa a los accidentes domésticos: soy sagitario y no tengo “conciencia de peri cuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. Me pasaron a la sala de espera. Allí había una niña, venga a llorar. Le pregunté su  edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba dos horas allí. Su familia estaba en Girona. Yo sé que las otitis duelen  muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba asustada y sola. Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le dieran un calmante a esa chica. Me dijo que como enfermera ella no podía administrar nada sin autorización del médico. “¿Y dónde está el médico?”. “Ocupado, y aún puede tardar horas”. Y luego me miró: “Tú eres escritora, ¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso he decidido hacer.

Vamos a aclarar las cosas. No están haciendo recortes en sanidad porque la cosa esté así de mal, sino porque la sanidad es un gran negocio, y si se privatiza, al estilo de Estados Unidos, muchos se van a hacer multimillonarios.

Se podría recortar de muchas otras partidas.

Los toros se subvencionan: las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones al año en subvenciones.

Los clubes de futbol también, de forma indirecta. Deben 750 millones a Hacienda y 11 millones a la Seguridad Social. De hecho, la UE ya ha propuesto investigar al fútbol español por presuntas ayudas del Estado.

Se podría eliminar los sueldos y pensiones vitalicias y prohibir por ley que los ex presidentes cobren de la empresa privada a la vez que disfrutan de su pensión vitalicia: González y Aznar siguen sin renunciar al sueldo de 80.000 € mientras reciben altas retribuciones de Gas Natural y Endesa, por ejemplo.

Se podría prohibir que un político cobre del Estado y de la empresa privada: Acebes cobra del Congreso y de Iberdrola, por ejemplo.

Se podría recortar sueldos de cargos políticos. Si un ciudadano tiene que cotizar 35 años para percibir una jubilación, no veo por qué los diputados lo hacen a los siete, ni por qué no tributan un tercio de su sueldo del IRPF, como hacemos los demás.

Se podría endurecer las penas contra el fraude fiscal. El 72% de este fraude proviene de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, y de la banca. Ahorraríamos 90.000 millones de euros.

Se podría eliminar el concordato con el Vaticano. El ahorro final estaría entre los 6.000 y los 10.000 millones de euros. Jesús predicaba la pobreza, y la Iglesia se debe mantener mediante las aportaciones de los fieles, como ya dijo el propio San Pablo.

Esa niña que lloraba en urgencias podría ser su hija. Peor aún, usted podría padecer leucemia. Y si la padeciera, un seguro privado no le ayudaría, porque los mejores especialistas están en la Seguridad Social.

Lo sé porque se trata de una enfermedad que he vivido de cerca.

Usted que me lee: tome conciencia, por favor. El fútbol es un negocio. Los toros, una tortura. Los gastos del Congreso, un lujo innecesario. Las pensiones vitalicias, una enorme falta de ética. La fe es una opción. Pero la salud es un derecho.

Lo mismo podría decirse de la educación. ¿En serio vais a permitirlo? ¿o es que os dan alergia las manifestaciones?

Luchemos por lo nuestro, es nuestro derecho.

Por una democracia real.

La ministra en su laberinto

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Marciano Sánchez Bayle | Portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

nuevatribuna.es | 11 Agosto 2012 - 20:50 h.

Estamos viviendo un vodevil veraniego con las declaraciones de los responsables del Ministerio de Sanidad sobre la atención sanitaria de los inmigrantes irregulares, un vodevil que tendría bastante gracia si no fuera porque lo que está en juego es la salud y la vida de muchas personas.

 

Veamos la trama, la Sra Mato ¡gensanta que éxito escoger para ministra de Sanidad a alguien con este apellido y que además lo desconocía todo del tema!, parece que decidió que, para que los recortes y la destrucción de la sanidad escenificadas en el RD Ley 16/2012, pasaran mas desapercibidos lo mas practico era encontrar un “buen culpable”, y como Zapatero ya esta bastante amortizado, se fijo en los inmigrantes que son fáciles de identificar y cuya estigmatización ya está dando réditos electorales en otros países de la UE y en alguna zona de España.

 

Y se puso en marcha la exclusión de la atención sanitaria de los inmigrantes irregulares, primero sin más, luego se descubrió que este país, contra lo que parecía a primera vista está lleno de gente sensiblera, a la que eso de dejar morir a otras personas en medio de la calle les parece francamente mal, y que además muchos profesionales de la salud estaban convencidos de que su profesión tenia un componente ético que les obligaba moralmente a ayudar a las personas enfermas, cualquiera que fuese su situación reglamentaria y que no estaban dispuestos a ser cómplices de semejante tropelía.

 

Pues, vuelta empezar, primero se declara que por supuesto se garantizara la atención sanitaria, y de salud pública (como no saben nada desconocen que las medidas preventivas, vacunaciones, etc, se realizan en atención primaria), y nos dicen que las ONG están para eso, lo que provoca otro revuelo porque éstas en lugar de asumir sus obligaciones, les recuerdan al Ministerio que les han recortado los ingresos dejándoles con escasísima capacidad para hacer lo que ya hacían, y nula para asumir nuevas tareas, y que la atención sanitaria es muy compleja, y necesita muchos medios y tecnología que no están a su alcance.

 

Para salir adelante, nuevas propuestas, para que luego no se diga que este Ministerio no esta demostrando tener tanta imaginación como falta de conocimiento. Ahora los inmigrantes podrán acogerse a unos convenios y pagando unas cantidades tendrán atención sanitaria. Pero de nuevo otro inconveniente, resulta que la mayoría de la población sabe leer e incluso enterarse de lo que lee (maldita educación pública, aunque eso ya lo tenemos en vías de liquidación), y descubren que las cuantías que se les piden son muy altas, en la práctica inasumibles (claro está, teníamos que acordarnos de las aseguradoras privadas, al fin al cabo “son de los nuestros”), que se limitan a los irregulares con mas de un año de empadronamiento (menos de una tercera parte de los mismos). Y para colmo nos sacan a los enfermos crónicos cuya vida pende del hilo del tratamiento y que si lo abandonan se van a morir (resulta que tienen nombre y apellidos y caras, y se exponen sin pudor ante los medios de comunicación ¡estos inmigrantes ya no saben a donde llegar!) .

 

El nuevo movimiento tiene su aquel: les atenderemos pero les cobraremos a sus países de origen, nos dicen los del Ministerio. De nuevo los críticos nos preguntan ¿Cómo?. Los países de origen de estos inmigrantes, como a casi nadie se le escapa, tienen una situación económica y social mucho peor que la de España, y la probabilidad de que asuman estos costes tiende simplemente a cero.

 

Y hasta aquí hemos llegado, porque el vodevil todavía no ha acabado y el segundo acto promete ser todavía mas movido. Yo, modestamente, me permitiría aconsejarles que incluyesen las novenas, rogativas y quizás alguna que otra procesión para pedir por la salud, o preferiblemente, por el retorno de los inmigrantes a sus países y que en su televisión (la que antes era de todos y ahora han secuestrado) algún obispo o cardenal nos explicara porque es tan importante mantener vivo un embrión sin expectativas de vida y no nos tenemos que preocupar de la salud y la vida de las personas reales.

 

Dejémonos de bromas. La desatención de este grupo de población tiene repercusiones muy negativas desde el punto de vista humanitario, de salud pública y de funcionamiento de los recursos asistenciales, e incluso es dudoso que consiga ahorros económicos. El Ministerio de Sanidad está demostrando un nivel de incompetencia que parecía difícil de conseguir, seguramente la Sra Mato y su equipo tienen algunas habilidades ocultas, dejen la Sanidad y dedíquense a ellas, porque están contribuyendo a sumir en la miseria sanitaria y moral a un país que su gobierno ya había colocado en la miseria económica.

La inmunidad bancaria, la ley, y los hurtos en un supermercado andaluz

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Vicenç Navarro | Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra

nuevatribuna.es | 10 Agosto 2012 - 18:44 h.

La situación en EEUU

Uno de los documentales que ha tenido mayor impacto en los últimos tiempos no solo en EEUU sino también en Europa, incluyendo España ha sido Inside Job en el que su director Charles H. Ferguson analizó el entramado de banqueros, académicos y políticos que causaron la mayor crisis financiera que haya existido desde principios del siglo XX en EEUU. Fue uno de los documentales más premiados y más comentados en los últimos años. Y ha estimulado que se estén haciendo varios documentales parecidos en varios países. Soy consciente de que, al menos en España, se están haciendo un par de documentales sobre la crisis financiera española, ..(... continúa)