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2013: el año de los ERE sanitarios

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Crecen un 20% y afectan a 6.200 trabajadores, según los datos oficiales del ministerio de empleo…

Las suspensiones de contrato, por encima de 3.000, han subido un 75 por ciento

Carlos Cristóbal, Madrid, en Redacción Médica.

El número de profesionales pertenecientes al sector de actividades sanitarios y servicios sociales afectados por algún tipo de regulación de empleo ha superado la ‘barrera’ de los 6.000. En concreto, y según el avance de la estadística anual elaborada desde el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la cifra exacta se sitúa en 6.260, superando en más de un millar el dato del año anterior.

El número total de regulaciones supera en casi un 21 por ciento el de 2012, cuando gracias a una caída del 20 por ciento se quedó en 5.181. Aplicado al ámbito real, la tendencia se traduce en 1.079 regulaciones más que las realizadas solo un año antes. Dentro de ellas el tipo de regulación más numeroso es el de la suspensión de contrato, que se ha incrementado por encima del 75 por ciento para situarse en los 3.041 casos. En el lado opuesto se encuentran los despidos colectivos y las reducciones de jornada, que han experimentado ligeras mejorías (7,5 y 6,2 por ciento, respectivamente).

En el empeoramiento del dato anual ha tenido mucha ‘culpa’ el sector de las actividades sanitarias con 2.805 regulaciones, un 27 por ciento más. En este grupo concreto se llevan ‘la palma’ las reducciones de jornada (1.284), seguidas de las suspensiones de contratos (1.129) mientras que los despidos colectivos se quedan cerca de los 400.

En lo que a los servicios sociales se refiere, los ERE han afectado bastante más a los profesionales que desarrollan su actividad fuera de establecimientos residenciales (2.042) que a los que sí lo hacen (1.413). El tipo de regulación más frecuente para ellos es, lógicamente, la suspensión de contrato (1.487), mientras que en el de los trabajadores de residencia se ha optado por el despido colectivo (615) en mayor medida.

La industria de fabricación de medicamentos no es ajena a esta realidad, si bien es cierto que en su caso las cifras han mejorado respecto a 2012. En total se han visto afectados 856 trabajadores,  415 menos que el año anterior, con la suspensión de contratos como método más recurrente (543). A ellas hay que sumarle 287 despidos colectivos y 26 reducciones de jornada.

Las manos que mueven la sanidad

Cierre los ojos. Imagine el Hospital San Agustín sin celadores: ¿quién llevaría los enfermos desde Urgencias a las unidades de hospitalización? ¿O en el propio servicio de Urgencias? ¿Cómo se adaptaría la mesa del quirófano para una determinada operación? ¿Cómo llegarían los medicamentos a las plantas? ¿O la correspondencia? Imagine, ahora un centro de salud sin personal subalterno. ¿Quién se encargaría de que todo estuviese listo a primera hora? ¿Qué profesional trasladaría al paciente impedido?

Son algunas de las funciones que ejercen los celadores o personal subalterno en el Área Sanitaria III, en total 107 profesionales distribuidos entre atención primaria y especializada, con una misión sencilla pero, al tiempo, fundamental de apoyo a la actividad administrativa y sanitaria.

Y allí, entre ambos mundos, se encuentran estos profesionales que, en ocasiones, resulta difícil de distinguir entre todo el personal de los centros de salud.

«Ellas suelen ser enfermeras; a nosotros nos suelen confundir con médicos», comenta Antonio Saavedra, celador desde 1986 y que actualmente trabaja en el retén del Hospital San Agustín, el equipo encargado de la asistencia a las plantas del centro. Y es que, ante muchos usuarios, estos profesionales suelen pasar desapercibidos. No es por la falta de contacto, pues desde la entrada por Urgencias es uno de los estamentos que más tiempo pasan en contacto con el paciente. «En el centro de salud, terminas siendo como uno de la familia; incluso algunas personas, especialmente mayores, te llaman cuando llegas para que las saludes», comenta Antonio Rodríguez Domínguez, ’Tony’, celador desde 1991.

«Una vez en el quirófano, preparando una cesárea, la chica me cogía de la mano y me decía que no me fuese. Allí estuve hasta que la sedaron», recuerda Montserrat Pire, celadora adscrita al servicio de quirófano que, además del traslado de pacientes, se encargan de aspectos como adaptar la mesa a las características de la intervención.

«Lo que más me gusta es el contacto con el paciente», afirma Carmen Herrero, celadora en el Servicio de Urgencias, donde reciben el enfermo y los trasladan al triage.

Relación con los pacientes

Si en algo coinciden los celadores con quienes conversó LA VOZ DE AVILÉS es que la relación con los pacientes es la dimensión más importante en su actividad, sencilla pero sin la que el sistema se atascaría. «Lo que hacemos parece sencillo, pero aportamos calidad y calidez a nuestro trabajo. En el tiempo que llevo de celador, veo que el 90% de los compañeros hacen un trabajo admirable, comprometidos con el paciente», asegura Antonio Rodríguez Domínguez, ’Tony ’, celador en el Centro de Salud de Villalegre- La Luz y que trabaja como tal desde 1991.

Por eso no es de extrañar que, de forma periódica, los celadores participen en los cursos de formación, tanto del Servicio de Salud del Principado de Asturias como del Instituto Adolfo Posada. Los cuatro reconocen una voluntad de mejora permanente en su trabajo.

Ellos son cuatro de los 129 celadores del Área Sanitaria III y sus palabras buscan reflejar el día a día de un colectivo repartido entre Atención Primaria y el San Agustín. Se trata de un estamento donde la presencia de la mujer es mayoritaria, ya que representan hasta el 80% de la plantilla.

En Primaria, los subalternos se reparten entre los centros de salud. Tan sólo el consultorio de Llaranes cuenta con un celador por la densidad de población que atiende.

El número de celadores en el Hospital San Agustín varía en función del día: 79 los días laborales y 43 los sábados, domingos y festivos. Se distribuyen por todo el hospital, desde el retén que atiende a las unidades de hospitalización al correo interno, almacén general, consultas externas, Anatomía Patológica o Urgencias.

«El trabajo en Urgencias es mucho más variado y es uno de sus atractivos. En las plantas se encuentra todo más protocolizado», comenta Carmen Herrero.

«El trabajo en Primaria coincide con el Hospital en el trato directo con el paciente. Al ser un centro más pequeño, terminamos haciendo de todo. Desde encargarnos de que el centro esté listo a primera hora a trasladar a los pacientes», asegura Tony.

Una actividad intensa y donde las relaciones personales resultan más importantes de lo que puede pensar. «El buen ambiente es fundamental. Trabajamos con grandes profesionales que, además, son grandes amigos, como se ve en las despedidas por una jubilación o en algunos momentos en los que se relaja la actividad», comenta Saavedra. Esa empatía no sólo se produce entre los celadores, también con facultativos y resto de profesionales que saben que en ellos encuentran valiosos colaboradores.

«En un centro de salud, el celador es el único profesional que está en relación con todos los equipos y, de esa manera, sirve como unión entre ellos», comenta Antonio Rodríguez.

Las dimensiones del Hospital y su propio ritmo hacen imposible esa función; pero ello no impide que su trabajo supere los límites del Estatuto del Celador de 1971. «Ahora, tenemos el triage para ordenar la atención a los enfermos; pero cuando llega un paciente muy grave siempre procuramos avisar a las enfermeras», asegura Carmen Herrero.

«El trato con el paciente es muy importante. Intentamos tranquilizarles y darles apoyo emocional, nuestro trato es más personal. Recuerdo que una vez, un paciente, me pedía que no le hiciera de reír más porque le dolía la herida», asegura Pire. «A veces no podemos pasar más tiempo con el paciente porque tenemos más trabajo», comenta Saavedra.

Esa situación también se vive en Primaria. «En más de una ocasión, hemos visto como un paciente se desmoronaba en el mostrador y se ponía a llorar; íbamos con él a un lugar con más discreción y hablamos, y nos contaba cosas de una enfermedad o de su vida que no sabíamos», recuerda Antonio Rodríguez.

Ese cercanía con los pacientes también les convierte en testigos privilegiados de momentos tan duros como es la muerte. «La enfermedad de niños y los accidentes de tráficos con jóvenes es lo más duro. Una vez, me impactó tanto uno que no estuve tranquila hasta que supe que mi hijo estaba bien», recuerda Carmen Herrero.

Antonio Saavedra asegura que «nunca olvidará» una guardia en el Materno Infantil donde, sin avisarle, llegaron en un coche con un niño atropellado, totalmente ensangrentado. «Lo pusieron en mis brazos y salí corriendo buscando un médico a gritos. Era un niño de 5 años, un coche lo había pasado por encima; terminó muriendo», resume.

La situación no cambia mucho en Primaria. «Lo más duro es la enfermedad de un compañero, de un familiar; la muerte de un niño; cuando vivimos el proceso de una enfermedad en una familia», asegura Tony. Todos coinciden que «con el tiempo, te acostumbras a estas situaciones; aunque cuando te tocan más de cerca por ser un familiar o un compañero te siguen impresionando». Antonio Rodríguez señala que «solemos hablar mucho entre nosotros y también es algo que nos ayuda».

Aunque a veces pasan cosas sorprendentes. «Una vez, entré en una habitación y tropecé con un paciente. Pedí disculpas, pero ni se inmutó. Dije al compañero de habitación: menudo sueño más profundo tiene. Al rato, me llamaron para una autopsia y cuando lo vi en la mesa de autopsias creí morir», comenta Montserrat Pire.

Más allá de la anécdota de confusión con médicos o personal de enfermería, los celadores lamentan que apenas sean reconocidos como tales por los usuarios. «Los pacientes ingresados valoran nuestro trabajo positivamente, pero luego, cuando lees las notas de agradecimiento, nunca aparecen los celadores», comenta Montserrat Pire, «sólo recuerdo un caso que citaba expresamente a los celadores».

IU y UPyD respaldarán la creación de un grupo de 72 directivos públicos

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Lne. 03.03.2014 | 01:31 Oviedo, J. A. A. / Á. F. 

El período de sesiones en la Junta General del Principado se presume intenso, con el debate de varias leyes que se llevan "cocinando" desde el inicio de la legislatura, allá por mayo de 2012.

Uno de las normativas más esperada es la de Función Pública, un texto que llegó al Parlamento regional a mediados del año pasado y que todavía no ha visto la luz, afectado por la petición de varios grupos parlamentarios para ampliar el plazo de presentación de enmiendas.

El mayor punto de controversia sobre esta ley está en la creación de la figura del personal directivo, una posibilidad recogida en el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) pero que despierta recelos tanto entre los sindicatos de la función pública como en algunos de los grupos de la oposición, especialmente Foro y PP. Los dos partidos de la derecha han presentado enmiendas contra la implantación que de ese puesto pretende incorporar el Gobierno regional a la legislación autonómica con el argumento de que la creación de esos puestos de confianza potencia "la politización de la Administración regional". El texto elaborado por la consejería de Hacienda y Sector Público prevé la creación de un máximo de 72 puestos directivos, dos por cada una de las 36 direcciones regionales que integran el actual organigrama del Principado. Los gobiernos podrán destituir a esos directivos cuando lo estimen oportuno, ya que no tendrán blindaje alguno. A cambio, el Ejecutivo propone un "adelgazamiento" en el número de puestos de libre designación, que se reducirán de los 417 vigentes con la reforma promovida por el gobierno de Vicente Álvarez Areces a 157, un ajuste, en buena medida, obligado por el aluvión de sentencias adversas al Principado promovidas por distintos sindicatos y asociaciones de funcionarios.

Los socialistas podrán esquivar la oposición a esta norma de Foro y el PP con el respaldo de IU y UPyD, formaciones que ya han manifestado su disposición a respaldar la creación de esos puestos directivos. Pese a que el PSOE ya ha perdido cien votaciones en la Junta, muchas tras la ruptura del acuerdo con la coalición y el partido magenta a cuenta de la ley Electoral, su reforma de la ley de función pública tiene todos los visos de salir adelante. IU ve lógico que los gobiernos puedan tener personal de confianza en las consejerías, siempre y cuando sean funcionarios, y UPyD tampoco plantea objeciones a esa medida aunque ha presentado cuatro enmiendas, una de ellas de gran relevancia porque pretende limitar a dos años la valoración de los puestos desempeñados en comisión de servicios para optar a concursos.

«Sólo el 20% de los educadores sociales de la región tiene título»

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«En nuestras plazas hay pedagogos, arquitectos o, incluso, peluqueras», advierte la asociación de titulados, que ultima su Colegio Profesional 

Loli Urizar y Rafael Piñera, directivos de la Asociación Profesional de Educador@s Sociales. :: PURIFICACIÓN CITOULA

El Comercio. 03.03.14 - 01:59 - CHELO TUYA | GIJÓN.

«Sólo el 20% de los educadores sociales tiene título de tal. En nuestras plazas, ahora mismo, hay contratados pedagogos, arquitectos e, incluso, peluqueras. El intrusismo que sufrimos es total». Rafael Piñera y Loli Urizar, presidente y portavoz, respectivamente, de la Asociación Profesional de Educador@s Sociales de Asturias, tienen claro que, en Asturias, «estamos a la cabeza de intrusismo en el sector». Un convencimiento que apoyan en las cifras: «Somos poco más de 700 titulados, de los que sólo el 20% tenemos trabajo. Sin embargo, ocupando plaza de educador social hay más de 1.500 personas en esta región». Unos números que no tienen referente en el resto del país: «En el País Vasco, Cataluña o Galicia, por poner ejemplo, el intrusismo es nulo».

Para los profesionales titulados, la situación es preocupante. «Y no sólo por la elevada tasa de desempleo entre el colectivo, sino por el daño que se realiza a las personas con las que trabajamos. Nosotros no hacemos pasteles que, si salen mal, se tiran. Una mala praxis profesional repercute, directamente, en personas o en familias».

«¿Un ingeniero operando?»

«Nuestros informes, cuando trabajamos con una familia, con un menor con discapacidad, en cualquier campo, implican una firma. Ahora, se está firmando como educador social sin serlo y, en caso de conflicto, un abogado podría invalidar la actuación», explican.

Para ello, la asociación trabaja ahora, codo con codo, con el Gobierno regional. «Tenemos mucho apoyo de la Consejería de Bienestar Social y Vivienda, que se ha mostrado preocupada por el asunto. No buscamos despidos, ni queremos causar problemas a nadie, pero sí que se regularice la situación. Ahora estamos trabajando con el Principado cada caso, revisando las ofertas de empleo que realiza y los convenios que firma con otras administraciones». 

Una situación, la del intrusismo, que podría mejorar a partir de la creación del Colegio Profesional de Educadores Sociales de Asturias, un ente ahora mismo en anteproyecto y que está a la espera del visto bueno de la Junta General.

Asturias es, junto con Cantabria, la única comunidad sin colegio profesional. «Y eso, pese a que tenemos estudios desde 1995. Primero como titulados y, tras Bolonia, como grado, pero es una titulación con oferta en Asturias». Rafael Piñera se plantea paralelismos que nadie aceptaría «como es el hecho, por ejemplo, de que un ingeniero se pusiera a operar a un paciente. Nadie lo aceptaría, sin embargo, aquí se acepta como normal que, sin estar titulado en educación social, se ejerza de tal».

Ambos se muestran «optimistas» respecto al futuro en Asturias porque cuentan «con el apoyo del Principado para regularizar la situación».

El varapalo del 'céntimo sanitario' amenaza las cuentas asturianas

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El Comercio. 02.03.14 - 01:44 - ANDRÉS SUÁREZ | OVIEDO.

 La responsabilidad de ejecutar el fallo augura un nuevo conflicto judicial con el Gobierno de Rajoy, mientras el transporte echa cuentas y prepara un sinfín de reclamaciones

Un automovilista reposta combustible en una gasolinera de Gijón. :: ÁLEX PIÑA

 Hasta el pasado jueves, la consejera de Hacienda del Principado, Dolores Carcedo, celosa guardiana de los dineros regionales, bien podía pensar que era difícil tener más frentes abiertos: una prórroga presupuestaria en medio de una devastadora crisis, una reforma fiscal en ciernes de imprevisibles consecuencias, una revisión de la financiación autonómica a la vuelta de la esquina en la que predominan los malos augurios... Solo los indicios de una tibia recuperación económica permitían ver un pequeño claro en medio de la tempestad. Pero los negros nubarrones no tardaron en aparecer. Fue el jueves cuando el Tribunal de Justicia de la UE declaró ilegal el ’céntimo sanitario’ cobrado en España entre 2002 y 2012 -ahora sigue vigente pero con otro formato bien regulado- y dejaba en el aire los 13.000 millones ingresados en ese periodo. Hasta 363 millones recaudó el Gobierno asturiano por esa vía, sin que a día de hoy esté claro qué administración -la central o las autonómicas- debe asumir la devolución de ese dinero, o al menos una parte del mismo, a quienes en su momento lo pagaron. Un escenario de incertidumbre que, en el peor de los casos, amenaza con abrir un agujero en las ya de por sí debilitadas cuentas regionales.

Con todo, la sentencia no ha cogido a nadie por sorpresa. Se daba por descontado que el tribunal haría caso al abogado general, Nils Wahl, que ya en octubre se posicionó en contra del formato aplicado al ’céntimo sanitario’ y abogó por declararlo ilegal. Los jueces no han hecho otra cosa que seguir ese criterio y, con su decisión, han propiciado un clima de confusión y temor en España en general y en las distintas autonomías en particular, ya que nadie ha precisado aún con exactitud qué sucederá con esos 13.000 millones recaudados de forma irregular y quién se hará cargo de los hipotéticos reintegros. Los gobiernos regionales, los primeros en moverse, ya se han puesto de perfil y han señalado con el dedo al Ejecutivo central. Que ha dicho que acatará la resolución judicial, pero sin aclarar cómo.

Lo que está en juego no es una broma. Todas las comunidades, y Asturias también, están al límite en términos financieros. Con la soga del déficit al cuello, el margen para las desviaciones es mínimo. El dinero existente es escaso y se provisiona en su mayoría para sostener el funcionamiento de los servicios básicos: sanidad, educación y política social. Lo que resta, en cifras muy modestas, se deriva a sostener un mínimo esfuerzo inversor. La hucha no da para más y tener que romperla definitivamente para subsanar deudas del pasado sería un golpe muy, muy duro.

Cantidades prescritas

En Asturias la recaudación por este impuesto ascendió a 363 millones de euros, según los cálculos de la Consejería de Hacienda. Pese a las dudas existentes, sí parece claro que en ningún caso habría que reembolsar toda esa cuantía. El colectivo de técnicos del Ministerio de Hacienda limita los pagos a los últimos cuatro años -las cantidades anteriores habrían prescrito- y apunta una cifra máxima de 106 millones. Un dato, en todo caso, cargado de provisionalidad.

Entre las administraciones han comenzado a volar los cuchillos. Todas a una, las comunidades descargan la responsabilidad en el Ejecutivo central -el tributo fue creado en 2002 por José María Aznar y mantenido luego por José Luis Rodríguez Zapatero- en su calidad del titular del impuesto, y se presentan únicamente como meras receptoras del dinero, como el último eslabón de la cadena, pero sin competencia ni capacidad decisoria alguna. Un argumento que casi literalmente ha trasladado el presidente regional, Javier Fernández. Que no solo no se ha quedado ahí sino que lanzado una amenaza directa a Mariano Rajoy: si se empeña en forzar a las regiones a asumir los reintegros, el debate acabará en los tribunales.

A transportistas, automovilistas y demás potenciales beneficiarios de la sentencia, el origen del dinero les importa más bien poco. Lo que quieren es recuperar lo que en su momento pagaron. Pero, de momento, se mueven en el mismo terreno de dudas e interrogantes en cuánto a qué cantidades se pueden reclamar, cómo... La patronal Asetra tenía registradas casi 600 denuncias antes de la sentencia del tribunal y el día en que esta trascendió sus servicios jurídicos prácticamente se colapsaron. El colectivo de pymes y autónomos asturianos cifra las posibles devoluciones en 250 millones de euros. Todos, administraciones y particulares, esperan ansiosos a que el asunto se clarifique. Pero esa ansiedad tiene distintos orígenes: las primeras temen por la salud de sus cuentas, los segundos quieren recuperar su dinero.

El PP critica a Javier Fernández por ser un «ariete» contra Rajoy

 El Comercio. 02.03.14 - 01:42 -

Al PP asturiano no le ha gustado nada la amenaza del presidente del Principado, Javier Fernández, de acudir a los tribunales si el Gobierno central deriva en las comunidades autónomas el reintegro de las cantidades afectadas por la sentencia que anula el 'céntimo sanitario'. Su portavoz en materia de hacienda, Emma Ramos, pidió «prudencia, serenidad y sosiego» al Ejecutivo regional e instó a sus responsables a apostar por la lealtad institucional en lugar de convertirse en «ariete» contra Mariano Rajoy. Ramos recordó que el tributo en cuestión tenía un tramo estatal y otro autonómico, del que el Principado hizo uso por voluntad propia.

El curso MIR sitúa a 17 alumnos entre los 200 primeros clasificados del examen

La nota de corte eliminó al 7% de los médicos preparados en Oviedo y al 30% del resto de los presentados

02.03.2014 | 09:25 

 Una de las aulas del campus ovetense del Cristo, durante el pasado examen MIR.
Una de las aulas del campus ovetense del Cristo, durante el pasado examen MIR.

Pablo ÁLVAREZ El curso MIR que anualmente se desarrolla en la ciudad ha logrado situar a 17 de sus alumnos entre los 200 primeros clasificados del examen, celebrado en toda España el pasado 1 de febrero. Así lo indican los primeros datos facilitados por el Ministerio de Sanidad, y sujetos a un proceso de reclamaciones que, previsiblemente, no alterará los resultados de forma sustancial.

Según la información del Ministerio, al examen para acceder a una plaza de formación especializada estaban admitidos casi 11.700 médicos, pero finalmente sólo 10.211 aspirantes realizaron la prueba. Ellos eran los que se disputaban las 6.149 plazas de médicos internos residentes (MIR) ofertadas este año por Sanidad en los hospitales y centros de salud de todo el país.

Una de las dificultades adicionales de la presente edición se basaba en que el Ministerio había aumentado la nota de corte hasta el 35 por ciento de la media de los diez mejores exámenes. A la vista de los resultados, la frontera ha quedado fijada en 66 preguntas netas. Un total de 2.864 médicos han sido eliminados por no alcanzar esta nota. Dicho de otro modo: sólo 7.347 médicos han obtenido un número de orden en las listas de resultados publicadas por Sanidad anteayer, viernes.

De los 819 alumnos matriculados en el curso asturiano del MIR cumplimentaron el examen 778. De los examinados, 724 pasaron la nota de corte y 54 fueron eliminados. El alumno de la Facultad de Medicina de Oviedo mejor situado obtuvo el puesto 138.

"La nota de corte eliminó sólo al 6,9 por ciento de los alumnos del curso MIR Asturias, mientras que eliminó al 29,7 por ciento del resto de presentados que no fueron alumnos del curso", explicó ayer a este periódico Jaime Baladrón, director de la academia ovetense. "Presumiblemente, todos los médicos españoles que hayan superado la nota de corte podrán escoger plaza en esta convocatoria", agregó Baladrón. Los aspirantes extracomunitarios lo tienen más difícil, puesto que se ha reducido al 4 por ciento del total el cupo de plazas disponibles para ellos. Un total de 163 alumnos del curso MIR de Oviedo eran extranjeros. Cinco de los diez mejores clasificados que proceden de fuera de España fueron alumnos de la academia asturiana. Entre ellos destaca un médico chileno que obtuvo el puesto 23 y se convirtió en el líder extranjero de la convocatoria.

Las claves

Diecisiete alumnos del curso MIR de Oviedo quedaron entre los 200 primeros clasificados de la prueba; 110 entre los 1.000 primeros; 245 entre los 2.000; 359 entre los 3.000; y 566 alumnos entre los 4.000 primeros.

Los responsables del curso subrayan que el resultado más importante es el porcentaje de alumnos que pueden escoger la especialidad que desean. El año pasado, el 72% de los alumnos españoles pudo hacerlo.

La tibia y el peroné se convierten en fémur

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El HUCA realiza una operación pionera que evita la amputación total de la pierna a una mujer afectada por un cáncer - "Pensé que me hablaban de ciencia ficción", afirma la paciente

 Lne. 01.03.2014 | 05:20 

 El equipo de traumatología del huca. De izquierda a derecha, de pie, Manuel Cardoso, Carlos Fernández, David Bonilla, Sonia Rodríguez, María José Jiménez, Arancha Gadañón, Belén Arango, Montse García, Beatriz Rubio, María Cruz Álvarez, Elena Rodríguez, Carmen Asperilla y Mar Álvarez; sentados, María Ojanguren, Carlos Rodríguez de la Rúa, Alejandro Braña, Miguel Rodríguez (director del HUCA), Tomás Moreno y María José Campos. Nacho Orejas

nacho orejas Oviedo, Pablo ÁLVAREZ Imagine que tiene un cáncer de hueso que obliga a quitarle el fémur y, por consiguiente, a amputarle toda la pierna desde la ingle. Imagine que el cirujano le dice que le quitará el fémur pero no su "envoltorio", o sea, que le conservará la "cáscara" del muslo. Imagine que le explica que, a continuación, doblará hacia arriba la mitad inferior de su pierna (la tibia y el peroné) y la convertirá en fémur. Por el momento, tenemos la parte superior de la pierna "salvada". Salvada con todas las comillas que se quiera, pero con una capacidad funcional más que aceptable y que admite que, en un futuro próximo, le implanten una prótesis de rodilla hacia abajo que le permita desplazarse razonablemente.

Ahora deje de imaginar y abra sus ojos a la realidad para saber que un equipo de unos treinta profesionales del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) acaba de llevar a cabo una intervención quirúrgica que ha seguido exactamente estos pasos. Pionera en España y con muy pocos precedentes en el mundo, la operación fue presentada ayer por su principal artífice, Alejandro Braña, jefe del servicio de traumatología, y por buena parte del personal de esta unidad, todos ellos acompañados por Miguel Rodríguez, director del HUCA.

"La cirugía que hemos realizado es técnicamente muy compleja y exige una alta dosis de creatividad y un verdadero trabajo de equipo", explicó el doctor Braña. Aunque su equipo llevaba un par de décadas en disposición técnica de ponerla en práctica, "hasta el momento no nos había llegado ningún paciente que requiriese de la aplicación de este procedimiento". Existen protocolos para este tipo de intervenciones, pero "a la hora de la verdad hablamos de operaciones diseñadas al milímetro, intervenciones rigurosamente personalizadas", precisó Miguel Rodríguez.

Traumatología, cirugía vascular, anestesiología, rehabilitación, radiodiagnóstico y anatomía patológica son algunas de las especialidades -además de enfermería- implicadas en una operación que duró seis horas. El resultado fue exitoso y la paciente recibió el alta a mediados de esta semana. Los responsable de la intervención sólo dieron tres datos de la enferma: ya había sido operada de la pierna, pero el cáncer había reaparecido; reside en San Sebastián y tiene "entre 40 y 50 años".

La presencia de una donostiarra en el HUCA obedece a que la unidad de tumores del aparato locomotor del complejo sanitario ovetense está catalogado como de referencia para todo el país. "Cuando el doctor Braña me explicó la operación tuve la impresión de que me contaba una película de ciencia ficción", declaró ayer mismo a LA NUEVA ESPAÑA la paciente, Ana, quien prefiere no dar más datos personales salvo que "estoy más cerca de los 50 que de los 40" y que, hasta el momento en que un osteosarcoma agresivo irrumpió en su vida trabajaba como administrativa. Atiende a este periódico desde el Hospital Donostia, de San Sebastián, donde van a efectuarle un injerto de piel y una serie de curas. En unos días retornará a su casa.

"Los traumatólogos del Hospital Donostia me hablaron de hacerme una desarticulación de la cadera, pero no se atrevían a limpiar toda la zona que había estado en contacto con el tumor", señala Ana. Fue entonces cuando le ofertaron otros hospitales, y finalmente hubo de optar entre La Paz, de Madrid, y el HUCA. Reconoce que se quedó sorprendida cuando le ofrecieron un centro sanitario de una ciudad periférica, hizo sus pesquisas en internet y el pasado 30 de diciembre realizó la primera visita al jefe de traumatología. Luego vino el relato de "ciencia ficción" y toda la odisea ya relatada. "Alejandro Braña y su equipo, y todo el personal del hospital, me han demostrado una profesionalidad y una categoría fuera de lo común. Mi gratitud es inmensa", apostilla Ana.

La otra alternativa ofrecía "una movilidad muy limitada"

 Lne. 01.03.2014 | 03:28

 Ante un cuadro como el de la paciente donostiarra afectada por un cáncer que le tenía carcomido el fémur, Alejandro Braña podía optar por la solución convencional: amputarle la pierna entera, desde la ingle, quitándole también la articulación de la cadera. En ese caso sería posible una prótesis biónica, pero esta solución "tiene una movilidad muy limitada, se sujeta con dificultad y muchos enfermos terminan por descartarla". Como alternativa, el traumatólogo -en la imagen, junto al esquema dibujado por él mismo- optó por una solución novedosa: extraer el fémur y, en ese espacio vacío, colocar la mitad inferior de la pierna -tibia y peroné- después de haberla girado 180 grados. Para sujetar este fémur improvisado a la cadera se recurre a una prótesis. La intervención podrá ser completada a corto plazo con otra prótesis de la rodilla hacia abajo.

 Una intervención pionera evita la amputación total de una pierna en una mujer con cáncer

Las mujeres del área V, las que menos optan en Asturias por dar el pecho

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Las madres del concejo destacan por preferir la lactancia mixta o artificial y por amamantar en períodos muy cortos

 Lne. 01.03.2014 | 02:46 

 Una madre da el pecho a su hijo en un acto celebrado en Gijón.

 A. RUBIERA Las mujeres del área sanitaria V (Gijón, Carreño y Villaviciosa) no alcanzan la media de Asturias en lo que se refiere a la lactancia materna exclusiva. La alimentación de los hijos con leche de madre, que en Asturias ha llegado, según el último estudio, al 54%, se queda en Gijón casi nueve puntos por debajo: el 45,5%. Una cifra que sitúa al concejo y a los lugares limítrofes a la cola de la lactancia materna, según las áreas sanitarias en las que está dividida la región. El indicador más alto lo tiene el área IV, con cabecera en Oviedo, donde seis de cada diez mujeres manifiestan haberle dado a su hijo lactancia materna exclusiva. En lo que Gijón se lleva la palma es en la alimentación de los niños con lactancia mixta (cuando se compagina la leche materna con otra de biberón) y artificial (36,4%), seguido del área I (la más occidental de Asturias).

Ésos son algunos de los resultados extraídos de la III Encuesta de Salud para Asturias, algunos de cuyos datos se presentaron ayer en Oviedo en una jornada monográfica sobre cuidado infantil en el HUCA. Según los datos de la encuesta, la media regional está en consonancia con los datos nacionales, donde la lactancia natural es del 53,6%, la mixta de un 13% y la artificial de un 33,5%.

La pormenorizada encuesta sobre el tema realizada en Asturias también indica que en Gijón y en el área VII (Mieres) están los mayores porcentajes de madres que amamantan a sus hijos en períodos más cortos, ya que un 10,5% de las mujeres de Gijón asegura que dieron leche materna durante menos de un mes. Los períodos de tiempo más prolongados los declaran las mujeres del área I, donde un 33,3% de las madres prolonga la lactancia materna entre seis y once meses.

El 54% de las asturianas dio lactancia materna exclusiva a su último hijo

 01.03.2014 | 03:28 

 Julio Bruno, segundo por la izquierda, durante el acto.| luisma murias
Julio Bruno, segundo por la izquierda, durante el acto.| luisma murias

Oviedo, P. Á. El 54 por ciento de las madres asturianas dio lactancia materna exclusiva a su último hijo, según la última Encuesta de Salud de Asturias. El estudio refleja que un 15 por ciento adicional se la dieron mixta y casi un tercio de ellas le dieron únicamente leche artificial.

Estos datos fueron difundidos ayer por el director general de Salud Pública, Julio Bruno, con motivo de la jornada "Contacto piel con piel en el recién nacido" celebrada en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). La encuesta recoge unos resultados muy similares a los del conjunto de España, y señala que las madres con estudios medios y universitarios escogen con mayor frecuencia la lactancia mixta, mientras que aquéllas con estudios inferiores y una clase social menos favorecida refieren haber dado en mayor medida lactancia materna. El contacto del recién nacido con la madre contribuye a la maduración neurológica y emocional del neonato.