Blogia
El Blog que te da toda la información para que tu decidas ...

HOSPITAL SAN AGUSTIN

«Siento darles malas noticias»

29.01.12 - 02:49 -

Desde la inesperada muerte de un familiar a la noticia de una enfermedad inesperada. A diario, los profesionales sanitarios se enfrentan al reto de comunicar malas noticias a personas que, por su parte, se encuentran en una situación de nerviosismo y ansiedad.
«Siempre nos ha interesado la comunicación con los pacientes», explican María Teresa del Arco Sousa y Laura Alonso González, enfermeras del servicio de Urgencias del Hospital San Agustín de Avilés. «La mayor parte de las quejas de los usuarios no tienen que ver con la calidad de la atención, sino con el trato», aseguran.
Y, en esa relación, comunicar malas noticias es una de las asignaturas más difíciles que abordan a diario en su quehacer profesional. «Existe una carencia de formación en la escuela de Enfermería, no nos preparan para eso; tampoco a los médicos. Y es un momento muy difícil, las dos partes siempre estamos bajo mucho estrés», aseguran.
Es uno de los momentos más complicados en su actividad profesional y que abordan con frecuencia. «Sin embargo, cuando llega ese momento no hemos tenido una formación previa», comentan.
El pasado verano, ambas participaron en los cursos para profesionales que imparte por toda España la Organización Nacional de Transplantes (ONT). En ellos se abordan situaciones tan difíciles como solicitar autorización para un transplante a una familia que acaba de perder a un ser querido.
Y no se puede olvidar que suelen ser personas jóvenes y cuya muerte se debe a sucesos inesperados como puede ser un accidente de tráfico. «El curso nos abrió los ojos», aseguran. Aprendieron cómo abordar esas situaciones de gran complejidad, partiendo de su experiencia en la práctica diaria.
«Cuando una persona acude al médico está nerviosa, ansiosa. Nunca se entera de todo lo que le dice el médico. En ocasiones, en Urgencias vuelven a preguntar por el tratamiento que deben seguir, información que ya se le facilitó unos minutos antes y que lleva escrita», explican Del Arco y Alonso. La documentación facilitada en el curso de la ONT fue la base para comenzar a investigar sobre un tema que consideran muy importante.
Su propuesta teórica
Así, se propusieron la posibilidad de realizar una pequeña investigación para abordar la forma de comunicar las malas noticias. «Nuestra idea fue plantear posibles pautas para seguir, como si fuese un protocolo», aseveran.  
Son siete puntos que abordan la forma de afrontar esa situación, teniendo en cuenta tanto el entorno como la actitud del profesional. En primer lugar, «el contexto es fundamental, hay que buscar un lugar solitario, privado, con silencio», comenta María Teresa del Arco.
Laura Alonso señala que «en Urgencias no siempre es posible, entonces hay que recurrir a un box apartado, corriendo la cortina para generar intimidad y si es un despacho, cerrando la puerta».
El interlocutor debe tratar de mantener un tono de voz acorde con el problema y, sobre todo, mirar a la cara de la persona a la que se dirige. «Es algo muy importante, da seguridad, firmeza», comenta María Teresa del Arco.
En el inicio de la conversación, deben emplearse lo que ellas denominan «fórmulas neutras» del tipo como «siento tener que darle malas noticias». La segunda pauta es mantener durante todo el proceso un trato personal con la familia. «Hay que llegar y despedirse dando la mano, saber perfectamente los datos fundamentales del paciente», comentan.
A partir de ahí, el lenguaje debe ser «lo más sencillo posible, sin emplear recursos técnicos; preguntando si se comprende lo que se le ha dicho. Las verdades a medias no sirven, hay que explicar todo», asevera Laura Alonso.
La tarea de los profesionales no concluye después de comunicar la mala noticia. Incluso llega uno de los momentos más difíciles. «La gente siempre guarda un silencio; es lo más incómodo del mundo para nosotros, es algo que nos genera mucha ansiedad», reconocen las dos profesionales.
En ese momento, su consejo es «acompañar, aguardar el tiempo necesario, esperar la reacción de la persona, no aturdir ni irse», señalan. Tras ese momento, las personas reaccionan de múltiples maneras. El consejo de Del Arco y Alonso es responder todas las dudas que surjan.
«Existe el riesgo de caer en la empatía, de utilizar expresiones como 'sé cómo se siente' y que la persona te responda de forma airada», apunta Laura Alonso. Teresa del Arco recuerda que los familiares «responden desde los sentimientos, es algo que no podemos olvidar».
Pero su experiencia no sólo ha quedado en el plano teórico. En la medida de sus posibilidades, las ponen en práctica en su trabajo diario. «Notamos que las familias y las personas se encuentra más tranquilas y se reducen los comportamientos negativos, se evita preocupaciones», indican.
Tanto María Teresa del Arco como Laura Alonso aseguran haber comentado con algunas compañeras las pautas de comunicación. De hecho, comentan que recibieron comentarios elogiosos sobre su póster. «Es un tema que interesa a todos los profesionales, las compañeras que incorporan estas pautas a su trabajo diario nos indican que son más eficaces en su trabajo», indica. Porque, aunque la mala noticia sea inevitable, siempre es reconfortante contar con el apoyo de unos buenos profesionales.

Las prótesis de cadera resisten

 

 

El médico Iván Pérez Coto (MIR), de Siero, recibe el premio a la mejor comunicación presentada al congreso nacional de traumatología
Iván Pérez Coto.
Iván Pérez Coto. mara villamuza

Myriam MANCISIDOR

Iván Pérez Coto, médico residente (MIR) en el Hospital San Agustín, recibió recientemente el premio a la mejor comunicación presentada al congreso nacional de Traumatología. Coto realizó un estudio en el que intervinieron 62 pacientes a los que se les implantaron prótesis de cadera entre los años 1993 y 1996. El objetivo del trabajo era conocer la calidad de vida de estas personas después de unos años. ¿Y la conclusión? «Después de quince años desde la colocación de la prótesis hemos detectado que surge alguna complicación fruto del desgaste, pero por lo general las prótesis de cadera resisten», explicó Pérez Coto, respaldado por el jefe de Traumatología del Hospital San Agustín, Daniel Hernández Vaquero.

A todos los enfermos que participaron en el estudio se les realizaron resonancias. «Solo en aquellos casos en los que detectamos obstrucción del hueso recomendamos volver a pasar por el quirófano», destacó el MIR sierense, que precisó que en el estudio participaron nueve de cada diez personas citadas. «La mayoría de los pacientes estaban satisfechos con la prótesis después de estos años», recalcó el facultativo.

En el Hospital San Agustín se colocan anualmente 150 prótesis de cadera y doscientas de rodilla. Este tipo de intervenciones se realizan habitualmente con navegador, es decir, con la ayuda de un ordenador que facilita el trabajo a los especialistas.

Nuria Truan, del San Agustín al HUCA

Nuria Truan, del San Agustín al HUCA
Nuria Truan, del San Agustín al HUCA  ricardo solís

La cirujana Nuria Truan ha cambiado las consultas del San Agustín por las del Hospital Central de Asturias (HUCA) tras conseguir una de las mejores notas de la región en las últimas oposiciones, para las que el centro sanitario avilesino carecía de plazas pese a contar con una interinidad. En la imagen, Truan con el jefe de cirugía de Avilés, el doctor Barreiro.

El San Agustín, ponente en la cita más importante de Europa sobre el cáncer

20120126080630-26.01.2012.cancer-jpg.jpg

El Comercio. 26.01.12 - 02:44 - FERNANDO DEL BUSTO | AVILÉS.

Foto: El doctor José Ignacio Jorge en su despacho de Cirugía General en el San Agustín. :: MARIETA

La labor de investigación y profesional del servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital San Agustín ha vuelto a recibir un reconocimiento internacional, en este caso en el Congreso Europeo de Cirugía sobre el cáncer colorrectal, donde presentaron dos de las 29 ponencias admitidas en el Congreso Europeo de Cirugía Colorrectal en el apartado dedicado a las operaciones de tumores.

«Es el congreso más importante que se realiza en Europa sobre la cirugía de cáncer, tanto de mama como tumores digestivos», explicó el doctor José Ignacio Jorge, jefe del servicio y uno de los tres firmantes de las ponencias presentadas. Los doctores Pire y Flórez completan el equipo redactor de las investigaciones.

El simposium se celebró el pasado mes de noviembre en Suiza, contando con cerca de 900 asistentes. En un encuentro de estas características, la presentación de las ponencias debe ser revisada por el comité científico para asegurar la existencia de una calidad mínima.

En el apartado de cirugía sobre el cáncer colorrectal, se debatieron 29 aportaciones, incluyendo las dos avilesinas. En ese conjunto, los hospitales españoles presentaron cuatro ponencias, done la mitad venía firmadas por los investigadores del San Agustín.

Las investigaciones asturianas fueron sobre el diagnóstico y pronóstico en los pacientes mayores de 70 años y el pronóstico sobre estas patologías intervenidas de Urgencias.

«Son estudios basados en los datos de los últimos cinco años en Avilés. En la primera investigación analizamos 158 casos y en la segunda 131», comenta el doctor Jorge, recordando que el servicio afronta cada año una media que oscila entre 110 y 120 tumores colorrectales, donde un 35% se realiza en la actualidad por cirugía laparoscópica.

Los congresistas aplaudieron las aportaciones de los especialistas avilesinos. «Tuvimos una gran aceptación, fuimos felicitados por el trabajo», recuerda el jefe del servicio. En el primer estudio, concluyen que las personas entre los 70 y 78 años y sin patologías graves asociadas, el nivel de complicaciones y la supervivencia son los similares a los pacientes de 60 años. «Sin embargo, pasados los 78 años y a partir de 80 años la situación cambia significativamente», concluye.

La segunda investigación analizó la evolución de los pacientes intervenidos de urgencias, tanto los pacientes con obstrucciones o que no pudieron recibir el alta por una anemia producida por el cáncer. «Son pacientes con un número de complicaciones postoperatorias alto, en un 20% disminuye la supervivencia y en un 30% requieren quimioterapia», explica el doctor Jorge.

El jefe de Cirugía apunta que en estas intervenciones los tumores se encontraban en estadios avanzados, lo que incide en la necesidad de encontrar una herramienta para el diagnóstico precoz. «Es la asignatura pendiente. El diagnóstico tardío reduce la supervivencia a los 5 años al 55% de los pacientes; en un tumor con el de mama, el diagnóstico precoz ha permitido incrementar la supervivencia de las afectadas», reflexiona.

Datos que coinciden con la información recogida por los cirujanos avilesinos en el Congreso Americano de Cirugía, en el que participaron en el pasado mes de octubre.

La detección del cáncer de colon en mayores de 50 costaría un euro al año por asturiano

El jefe de Digestivo del San Agustín asegura que con un plan de sangre oculta en heces y colonoscopias se evitarán entre 60 y 140 muertes anuales en Asturias
  
 
El jefe de Digestivo del Hospital San Agustín, Laureano López Rivas.
El jefe de Digestivo del Hospital San Agustín, Laureano López Rivas. ricardo solís
 NOTICIAS RELACIONADAS

 

 

 

Myriam MANCISIDOR

Un euro por asturiano y año. Este es lo que costaría anualmente la puesta en marcha de un programa bienal en Asturias para la prevención del cáncer de colon a personas mayores de 50 años, según un informe elaborado recientemente por la Alianza para la prevención del Cáncer de Colon (APCC), entidad que en Asturias coordina el jefe de Digestivo del Hospital San Agustín, Laureano López Rivas. De acuerdo a los cálculos presentados a los distintos grupos políticos por la Alianza, dicho plan de prevención costaría, en total, entre 1.000.000 y 1.200.000 euros al año frente a los 25.000.000 que cuesta actualmente la atención a las 850 personas atendidas en Asturias por cáncer de colon. «Obviamente, lo más importante es el impacto en la calidad de vida y en la prevención de la mortalidad: se podrían evitar entre 60 y 140 muertes por cáncer de colon al año», sentenció Rivas.

El responsable de la sección de Digestivo del San Agustín destacó, a su vez, que la prevención del cáncer de colon es «muy inferior» a la prevención de otros tumores. ¿La razón? La colonoscopia es una prueba no solo diagnóstica sino terapéutica, con un coste inferior a los 300 euros (con polipectomia) frente a un coste de 27.000-30.000 euros por cada paciente tratado de cáncer de colon. Sólo en Avilés y gracias a las colonoscopias se extirpan entre 25 y 30 pólipos degenerados al año. De ahí que la propuesta de los especialistas se base en la realización de colonoscopias a personas a partir de los 40 años que tienen familiares con cáncer de colon y la práctica de sangre oculta en heces -y colonoscopia a los que sean positivo- a cualquier persona de más de 50 años sin antecedentes familiares. La población asturiana entre 50 y 69 años suma, según datos facilitados por la Alianza, 277.179 personas.

Gasto y coordinación

Para ejecutar estas medidas, los responsables del programa de prevención de cáncer de colon en Asturias presentaron a los grupos políticos regionales, en 2009 y antes de las elecciones del pasado mayo, un programa de racionalización del gasto en el que proponían una serie de medidas complementarias para mejorar la calidad, racionalizar costes y obtener recursos suficientes para poner en marcha estrategias de tipo preventivo en general y, en concreto, para el cáncer de colon. Estas se basan en medidas organizativas y de gestión clínica y la centralización de compras.

Así pues, los especialistas proponen que la coordinación de atención primaria y los hospitales sea como se hace en Avilés desde hace 20 años. En el área sanitaria avilesina, según López Rivas, los médicos de familia solicitan el 50 por ciento de las pruebas que realizan los especialistas de Digestivo, que tienen consulta en los centros de salud desde 1995. Reivindican también programas de formación y un control de peticiones de colonoscopias, el cribado de la población -que supondría un costo de un euro por asturiano y año- más la centralización de compras. Según López Rivas, sólo en Avilés se gastaron 196.000 euros en pinzas y prótesis en 2009. «En fármacos anticancerosos para el colon se gastaron, sólo en el San Agustín 492.000 euros, y en los tres hospitales asturianos donde se pone quimio más de cuatro millones», destacó.

López Rivas, como responsable de la Asociación Asturiana de Patología Digestiva, entidad que junto a otras 15 sociedades científicas, ONG, fundaciones y asociaciones de pacientes forma parte de la Alianza, solicitó en octubre al consejero de Sanidad, José María Navia-Osorio (FAC), una reunión para «acordar aspectos en los que podamos trabajar conjuntamente». Rivas defiende que en la prevención está la cura.

La alcaldesa de Avilés recibe al gerente del HSA

La alcaldesa de Avilés recibe al gerente del HSA

 

19.01.12 - 02:36 -

 

El gerente del Hospital San Agustín, Fernando Tejada, visitó ayer la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, en una reunión protocolaria para la presentación formal del nuevo responsable de la Atención Especializada en el Área Sanitaria III. El encuentro se celebró en las dependencias consistoriales.

Hospital San Agustin, Oftalmología aumenta un 16% las personas que son operadas

Hospital San Agustin, Oftalmología aumenta un 16% las personas que son operadas

 

 

La dirección del centro trabaja para seguir mejorando el tiempo de respuesta del servicio

 

19.01.12 - 02:36 - F. DEL BUSTO | AVILÉS.

 

Con 552 personas aguardando, las cataratas lideran las demoras.Con el 36,49% de los pacientes en lista de espera, el servicio de Oftalmología es el departamento que tiene una mayor lista de espera en la ciudad. La primera causa de esta situación es el envejecimiento de la comarca.

Y es que las operaciones de cataratas representan, con 552 pacientes aguardando por ellas, la patología con mayor lista de espera con una demora media de 66 días y la máxima espera registrada en el centro sanitario avilesino: 176 días. Esta enfermedad representa el 75% de las personas en lista de espera del centro.

La dirección del Hospital San Agustín trabaja para reducir estos números en un equipo que opera al máximo de su capacidad. Así, se estudian reorganizaciones en las agendas que permitan mejorar el rendimiento de los profesionales.

El análisis de la lista de espera siempre es un tema complejo, más allá de las consideraciones personales que implica. Es cierto que cada persona que figura en ese conjunto aguarda por su operación, pero en el momento en que está dentro de este grupo es que ya ha sido atendido por un especialista y cuenta ya con un plazo para su intervención.

Por eso es muy importante conocer las demoras con la que se resuelven las peticiones de consultas externas. En este sentido, a lo largo del pasado año, el esfuerzo de los oftalmólogos ha sido considerable. Así, es uno de los departamentos que más aligeró la demora en las consultas externas hasta incrementar la incorporación de pacientes en las listas quirúrgicas un 16%.

Este aumento se traduce en el mayor número de pacientes para ser operados, en una intervención que se suele realizar en cirugía mayor ambulatoria

La incorporación de pacientes a la lista de espera quirúrgica se produce en todos los departamentos: en Cirugía el alza es del 9%, en Otorrinolaringología fue del 6% y en Traumatología marcó el 3%.

Aumenta la lista de espera en el San Agustín, con una demora de 61 días

Aumenta la lista de espera en el San Agustín, con una demora de 61 días

 

El hospital cierra el año con 2.006 personas aguardando por una operación, aunque su media mejora los datos de Asturias

 

19.01.12 - 02:38 - FERNANDO DEL BUSTO | AVILÉS.

 

El Hospital San Agustín cerró el año 2011 con un aumento de la lista de espera que creció en 78 personas respecto a diciembre de 2010, lo que representa un incremento del 3,8% más. El centro de referencia de la comarca se mantiene por debajo de la media regional tanto de demora media, un día menos en Avilés que en el resto de la región (61 días en el San Agustín frente a 62 en el conjunto del Principado), como en la demora máxima, donde el mayor tiempo de espera que ha tenido un paciente ha sido inferior en cuatro jornadas al resto de Asturias. Ningún paciente avilesino aguarda más de 180 días para ser operado.

También hay que tener en cuenta que los casos de cáncer y que provocan una gran invalidez de la persona son operados de forma preferente. Esto afecta negativamente a equipos como Cirugía o Urología, que con frecuencia no pueden atender a la actividad programada por operaciones imprevistas de tumores, por ejemplo.

Tradicionalmente, diciembre es un mal mes para las listas de espera, toda vez que los días festivos reducen las jornadas con actividad programada, lo que podría explicar el aumento de la lista de espera en 18 personas respecto a noviembre del pasado año.

 

El incremento de los enfermos se reparte entre todos los servicios quirúrgicos del centro. De hecho, comparando con el mes anterior, sólo en Cirugía se contabiliza una reducción en el número de pacientes en lista de espera, con una cifra muy alta: 62 personas. En los demás departamentos se contabilizaron diferentes incrementos, en ocasiones mínimos, como en Otorrinolaringología, con dos personas más, o Ginecología, con ocho.

El aumento es mayor en Traumatología, con 27 personas, Urología, 14, o Dermatología, con 19 y donde es muy probable la influencia de la segunda semana de diciembre, donde los puentes de la Constitución y la Inmaculada reducieron las intervenciones.

Esta situación afecta a los esfuerzos que se vienen haciendo para reducir la demora quirúrgica durante el pasado año y que alcanzó su mayor pico en octubre, con 2.034 pacientes en lista de espera confirmando un aumento que había comenzando en junio, mes que había cerrado con 1.787 personas aguardando una operación.

De hecho, los 2.006 pacientes con los que se despide el pasado año es una cifra próxima a los 1.994 a los que comenzó. De mantenerse la tendencia de noviembre, la lista de espera quirúrgica debería reducirse a lo largo de este ejercicio.

Equipos ajustados

En la evolución de la lista de espera a lo largo del año, los mejores resultados los ofrece Urología, que cierra 2011 con 154 pacientes, 167 menos que en hace un año lo que representa una reducción del 108%. El tiempo medio de espera es de 42 días y la mayor demora alcanzó los 113 días. Además, de estos pacientes, sólo tres aguardan por encima de los 91 días.

La explicación de este resultado se debe a la contratación temporal de un urólogo durante el pasado año, lo que permitió incrementar la actividad del servicio, reduciendo de esta manera la lista de espera, tanto quirúrgica como médica. El refuerzo resultó positivo, más aún en una especialidad donde se nota el efecto del envejecimiento de la población. Ese contrato no se renovó y, por tanto, el reto de este año es mantener estas cifras y seguir reduciendo los tiempos de demora media.

En la actividad quirúrgica también hay departamentos que prácticamente carecen de lista de espera. Es el caso de Dermatología y que, además, realiza la mayor parte de sus intervenciones en cirugía mayor ambulatoria, es decir, sin hospitalización.

Así, aunque despide el año con 60 pacientes, el tiempo de demora media es de trece días, con lo que enero la mayor parte de los casos quedarán resueltos. El tiempo máximo de espera registrado en un paciente es de 39 días, con lo que igual es posible que alguna intervención se desplace hasta febrero, pero las cifras demuestran que la situación se encuentra controlada.

En el lado contrario, se encuentran Oftalmología, Traumatología y Cirugía General. Los tres servicios suman 1.658 pacientes en lista de espera, lo que representa el 82,65% de la demora que acumula el centro. Tan sólo Oftalmología acumula el 36,49% de las listas de espera con 732 personas, de las 562 aguardan hasta los 90 días y 170 hasta 180 jornadas para ser intervenidas.

Por su parte, Traumatología cierra el ejercicio con 614 pacientes en lista de espera, 58 más que en diciembre de 2010. Su demora media es de 68 días y la demora máxima alcanza el techo del centro, las 176 jornadas. La mayor parte de los pacientes, 446, aguardan hasta 90 días para ser operados y en el segundo rango de tiempo (demoras entre los 91 y los 180 días) se encuentran 168 personas.

Buena parte de las demoras de este servicio se deben a las propias características de las patologías que afronta. No se puede olvidar que el tiempo de uso de los quirófanos es limitado y operaciones como las prótesis de cadera y de rodilla, dos procesos que acumulan 76 y 88 personas en lista de espera, respectivamente, son intervenciones complejas y que ocupan mucho tiempo. Además, de la propia carga de trabajo del servicio.

Como sucede en todos los departamentos, los médicos que operan son también quienes atienden consultas externas, tanto para primeras visitas como sucesivas y las revisiones. Todo ello repercute en que la reducción de la demora vaya más lenta de lo deseado.

Cambios en la programación

Cirugía cierra el año con 16 pacientes más en lista de espera que en diciembre de 2010, con 312, con una media de 65 días y una demora máxima de 164 jornadas. Como es habitual en la totalidad de servicios quirúrgicos, la mayoría de los pacientes aguarda hasta los 90 días, en concreto 219; y sólo 93 personas entre 91 y 180 días. A pesar de ser un departamento donde la programación se altera con frecuencia por la aparición de tumores, y también contar con operaciones de larga duración, su actividad mejora las cifras de la media regional.

Ginecología cierra el año con una reducción de la lista de espera en 16 mujeres, con 70 pacientes. El tiempo medio de espera es de 42 días, con una demora máxima de 152 jornadas. Tan sólo seis pacientes aguardan por encima de los 91 días, con lo que entre enero y febrero estas mujeres deberían ser operadas.

El servicio de Otorrinolaringología ofrece un buen balance del año, ya que reduce su lista de espera en un 59,3%, al pasar de 102 a 64. Además, los tiempos medios de espera también evolucionan positivamente con 45 días.