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HOSPITAL SAN AGUSTIN

Toda el área III quedará cubierta por el nuevo sistema tras el verano…

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El centro de salud de Pravia incorpora la receta electrónica

El sistema evita que los pacientes crónicos vayan al médico cada vez que necesiten medicinas

30.05.2013, en La Nueva España.

El centro de salud de Pravia se incorporó ayer a la receta electrónica. Es el tercer municipio, después de Corvera y Gozón, en adherirse a este proyecto del que se beneficiarán desde ahora los 14.088 vecinos del concejo, siete farmacias, el centro de salud de Pravia y los consultorios de Soto del Barco, Muros del Nalón, San Juan de la Arena y San Esteban de Pravia. El programa piloto se implantará en toda el área III, perteneciente a Avilés, tras el verano.

La receta electrónica permite automatizar la identificación, prescripción, control y dispensación de medicamentos, así como el proceso administrativo para la facturación de las recetas. Su uso permite prescindir de la habitual receta, sustituyéndola por una única hoja de prescripción que incluye todos los medicamentos que se dan al paciente para un periodo de tiempo determinado, además de la dosis y de la pauta de administración de los fármacos.

La receta electrónica supone una ventaja para los pacientes, en especial para enfermos crónicos, que no tienen que acudir repetidamente al médico, puesto que tiene una vigencia de medio año. Así, podrán recoger su medicación directamente en la farmacia unos días antes de agotarse los envases de medicamentos presentando únicamente su tarjeta sanitaria y la hoja de prescripción. La implantación de la receta electrónica en otras comunidades pone de manifiesto que el sistema disminuye en torno al 30 por ciento las consultas de atención primaria.

Además, la receta electrónica permite al farmacéutico identificar el límite mensual de aportación al pago del medicamento de los pacientes, lo que evitará que los usuarios tenga que adelantar el dinero, una vez alcanzado el límite que le corresponda.

La iniciativa es fruto de la colaboración entre el Gobierno estatal y el del Principado de Asturias. Cuenta con una inversión de 570.000 euros, de los que la empresa pública Red.es aporta el 70 por ciento y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad el 30 por ciento restante. Es un proyecto cofinanciado, además, por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. La próxima semana se incorporará el concejo de Castrillón, que incluye el centro de salud de Piedras Blancas, los consultorios de Salinas y Raíces y las siete farmacias de este municipio.

Pravia se incorpora a la receta electrónica que permite una prescripción más segura y cómoda para el paciente, el médico y la farmacia

WEB del P. de Asturias

El municipio de Pravia se ha incorporado hoy al proyecto de receta electrónica con la emisión de la primera prescripción en formato digital en el centro de salud de esta localidad. Se trata de un proyecto del que se beneficiarán desde ahora los 14.088 vecinos del concejo, siete farmacias, el centro de salud de Pravia y los consultorios de Soto del Barco, Muros del Nalón, San Juan de la Arena y San Esteban de Pravia, en los que trabajan doce equipos de atención primaria.

El arranque del proyecto de receta electrónica en Pravia se produce tras la puesta en marcha del programa piloto en Gozón el pasado 16 de abril, y en Corvera el pasado día 23, por lo que este municipio del área sanitaria III es el tercer concejo en incorporarse a un proyecto que culminará su primera fase en el segundo semestre del año, con su implantación en Avilés.

El programa piloto se está desarrollando según lo programado. En estos momentos se han incorporado ya al sistema de receta electrónica 880 pacientes del área sanitaria III para los que se han dispensado 3.286 fármacos. El programa ya es una realidad en tres centros de salud, siete consultorios periféricos, 32 equipos de atención primaria y 23 farmacias.

La receta electrónica es un sistema que aporta más seguridad en la prescripción de los fármacos a profesionales y usuarios, evita visitas innecesarias al médico, reduce el trabajo burocrático y, en consecuencia, resulta más cómodo para los médicos, los usuarios y las oficinas de farmacia.

El próximo día 5 de junio el proyecto de receta electrónica se implantará en el concejo de Castrillón, en el centro de salud de Piedras Blancas, los consultorios de Salinas y Raíces y las siete farmacias de este municipio, en el que residen 22.490 vecinos que se irán incorporando al proyecto de manera progresiva.

Después del verano, la Consejería de Sanidad completará la implantación de la receta por todo el territorio del área sanitaria III. De acuerdo con lo previsto, durante este año la receta electrónica quedará implantada en Asturias para una población de 155.758 personas.

La iniciativa es fruto de la colaboración entre la Administración central y el Gobierno del Principado de Asturias y cuenta con una inversión de 570.000 euros, de los que la empresa pública Red.es aporta el 70% y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad el 30% restante. Es un proyecto cofinanciado, además, por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

Beneficios de la receta electrónica.

La receta electrónica es una herramienta que permite automatizar la identificación, prescripción, control y dispensación de medicamentos, así como el proceso administrativo para la facturación de las recetas. Su uso permite prescindir de la habitual receta en papel, sustituyéndola por una única hoja de prescripción que incluye todos los medicamentos que se prescriben al paciente para un periodo de tiempo determinado, además de la dosis y de la pauta de administración de los fármacos.

La solución supone ventajas para los ciudadanos, especialmente para enfermos crónicos y sus familiares, que no tienen que acudir repetidamente a su médico en busca de las recetas, puesto que la hoja de prescripción electrónica tiene una vigencia de medio año, de modo que podrán recoger su medicación directamente en la farmacia unos días antes de agotarse los envases de medicamentos presentando únicamente su tarjeta sanitaria y la hoja de prescripción.

La receta electrónica permite al farmacéutico identificar el límite mensual de aportación al pago del medicamento, lo que próximamente evitará que el paciente tenga que adelantar cantidad alguna una vez alcanzado el límite que le corresponda. Los profesionales de farmacia, accediendo al sistema a través de su firma electrónica, podrán consultar qué medicamentos están tomando los pacientes, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo. Los médicos, por su parte, podrán ver en el sistema qué medicinas han sido retiradas por sus pacientes y, previo consentimiento de este, si están tomando otros fármacos no prescritos por el facultativo.

Su implantación en otras comunidades pone de manifiesto que el sistema disminuye en torno al 30% las consultas de atención primaria y reduce entre un 20% y un 30% el tiempo dedicado a la prescripción.

«Tengo que esperar un año para una consulta de Urología»

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Un avilesino denuncia una demora de 12 meses para que el especialista le evalúe por primera vez en el Hospital San Agustín

El hospital mantiene que tras la huelga se dio prioridad a la lista de intervenciones

El Comercio. 30.05.13 - 00:21 - A. PALACIO | AVILÉS.

Seis meses de espera y otros seis que tendrá que añadir para una primera consulta en el servicio de Urología del Hospital San Agustín. Lo denuncia el avilesino J. G., que en el mes de enero acudió a su centro de salud de Llano Ponte por unas molestias, de allí le derivaron al HSA y aún no ha tenido respuesta. «He seguido esperando y cuando me interesé en Atención al Usuario me explicaron que la lista de espera era de un año», comenta contrariado. En un primer momento su médico le recetó antibióticos y ahora que los dolores han vuelto a aparecer, tendrá que volver a tomar pastillas. Harto de esperar, ha barajado ya la posibilidad de acudir a una consulta privada, un camino que de momento prefiere no tomar. «Lo cierto es que si tengo un problema de cualquier tipo, pasará un año antes de que me atiendan», a pesar de las molestias constantes que padece. Su médico le ha encargado varias pruebas «para intentar adelantar el proceso y tenerlas listas» para poder llevarlas realizadas cuando le citen del hospital «y no tenga que volver a esperar a que me las hagan», indicó. «Dos meses es entendible, pero este tiempo de espera no, porque nadie parece saber qué tengo», recalcó.

Desde el Hospital San Agustín no niegan el tiempo de espera en el servicio, que existe tanto para las intervenciones quirúrgicas como para pasar una primera consulta con el especialista. Un portavoz autorizado del hospital explica que la lista de espera se arrastraba desde la última huelga sanitaria, y que se confeccionó «un plan de choque para darle prioridad a la lista de intervenciones quirúrgicas» y ahora que se ha reducido «y ya no quedan más de dos pacientes que llevaban esperando más de seis meses, que han sido citados, también empezaremos a centrarnos en las primeras consultas». Sin embargo, «no significa que los pacientes que esperan una primera consulta no sean importantes, sino que se ha dado una prioridad a los casos preferentes o urgentes, y a aquellos pacientes que estaban esperando ser sometidos a una intervención».

El San Agustín reduce un 70% la lista de pacientes que esperan más de seis meses por una operación

El San Agustín reduce un 70% la lista de pacientes que esperan más de seis meses por una operación

 

 

 

En el pasado mes de enero había 153 personas que llevaban entre 181 y 365 días aguardando por una intervención, mientras que al concluir abril eran 47

27.05.13 - 01:44 -

El Hospital San Agustín ha mejorado sus números en cuanto a tiempo medio de espera y, sobre todo, los ha mejorado con respecto a los pacientes que más llevaban aguardando una operación. En los cuatro primeros meses del año, el número de personas que llevaban entre 181 y 365 días -entre seis y doce meses- esperando por una intervención quirúrgica se ha reducido un 70%, pasando de 153 pacientes en enero a 47 al terminar abril.

Esta reducción del número de pacientes que más tiempo llevaban en las listas de espera también ha hecho que baje el tiempo medio de espera por una intervención en el centro hospitalario de referencia en la comarca. Así, si en enero ese tiempo era de 72,7 días, cuando comenzó mayo la cifra se había reducido a 63,3 días.

La atención especial a los pacientes que más tiempo llevaban en las listas quirúrgicas ha supuesto un aumento de los números de aquellos que menos días llevan esperando. Así, se contabilizan 167 paciente más que a principios de año en la lista de los que aguardan entre 0 y 90 días, y diez más en los que llevan esperando entre 91 y 180 días -entre tres y seis meses- para ser operados en el San Agustín. En cifras globales, al comenzar mayo en el hospital había 2.469 pacientes que tenían programada una operación, pero todavía no se la habían practicado. El paciente que más tiempo lleva esperando la intervención suma 340 días.

Por procesos, en estos primeros cuatro meses del año se redujo el número de pacientes en espera en cuatro, concretamente en las intervenciones quirúrgicas por cálculos biliares, hemorroides, hiperplasia benigna de próstata y juanetes. La mayor reducción de los pacientes en espera se produjo en los que sufrían cálculos biliares, pasando de 74 a principios de año a 56 cuando se cerró el mes de abril.

Oftalmología y concretamente la operación de cataratas es la que mayor número de pacientes tiene en lista de espera. Entre enero y abril pasó de 694 a 740, aunque mejoró notablemente los tiempos de demora, ya que redujo el número de personas que aguardaban por esta operación desde hace más tiempo. Por ejemplo, si al comenzar el año había 27 pacientes que llevaban esperando por la intervención entre 181 y 365 días, ahora el número ha bajado a dos.

En lo que va de año destaca por sus números en constante crecimiento la especialidad de Dermatología, en donde en enero había 75 pacientes aguardando una intervención y al cerrar abril la cifra había llegado a 206.

La segunda especialidad con más pacientes en lista de espera es traumatología, con 671 personas, seguida de la cirugía general y digestiva con 491 pacientes. El resto de especialidades maneja listas mucho más reducidas, la menor la de ginecología en donde sólo se contabilizan 90 pacientes esperando por una operación y ninguno de ellos ha esperado más de 180 días por la misma, es más la mayor parte de ellos llevan esperando entre cero y 90 días.

Los indicadores del Hospital San Agustín, como del resto de centros asturianos, arrastran las consecuencias de las numerosas jornadas de huelga vividas en la sanidad pública del Principado en los últimos meses del pasado año. Aunque desde el área sanitaria se ha puesto en marcha un plan para rebajar el número de pacientes en lista de espera, de momento los resultados sólo se están viendo en la disminución del número de personas que más tiempo llevaban aguardando por una intervención.

Mejor que la media asturiana

En el conjunto del Principado hay casi 20.000 personas que esperan una intervención quirúrgica. El tiempo medio de espera es de 78 días, quince días más que en el Hospital San Agustín. Además, la persona que más tiempo lleva esperando para ser operada lleva 365 días, frente a los 340 que se producen en el centro hospitalario de referencia en la comarca de Avilés.

Estas cifras del conjunto de Asturias son similares a las de hospitales como el de Cabueñes, en Gijón, en donde el tiempo medio de espera para ser intervenido es de 77,6 días y contrastan con las de otros como el de Jarrio en donde no llega a los 57 días o el de Jove en donde los pacientes sólo aguardan 52 días por esa intervención y el tiempo máximo de espera de un paciente es de 154 días.

Por encima de la media asturiana y muy alejado de los números del Hospital San Agustín está el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) en donde los pacientes tienen que permanecer en la lista de espera de media 91 días, según los datos que facilita la Consejería de Sanidad a través de su página web Astursalud. Lo que no hay en los hospitales asturianos es nadie que lleve más de un año en lista de espera para ser intervenido quirúrgicamente.

Los médicos temen por su integridad tras la supresión del servicio de seguridad

Los trabajadores del área sanitaria presentaron el pasado año 40 denuncias por agresiones en centros médicos, de las cuales tres llegaron ante el juez

23.05.2013 | 02:29

 Agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional, mediando en una disputa en el Hospital San Agustín el pasado año.
Agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional, mediando en una disputa en el Hospital San Agustín el pasado año. ricardo solís

Myriam MANCISIDOR La supresión del servicio de seguridad en los centros de salud del área sanitaria avilesina ha puesto en jaque a los profesionales, que temen tanto por su integridad como por la de otros usuarios de los consultorios. De ahí que los trabajadores, sin ánimo de generar alarma, reclamen a la consejería de Presidencia que restituya dicho servicio. Argumentan que los profesionales sanitarios y también los no sanitarios sufrieron el pasado año más agresiones físicas y verbales que nunca, muchas de ellas producidas durante el periodo de huelga que protagonizó el Sindicato Médico (Simpa) a finales de 2012.


Según datos a los que ha tenido acceso este diario, los trabajadores de los centros de salud del área sanitaria avilesina presentaron a lo largo del pasado año un total de cuarenta denuncias por agresiones, de las cuales tres llegaron a los tribunales con sentencia firme. De acuerdo a un informe presentado recientemente por la Organización Médica Colegial (OMC), en 2012 se notificaron a nivel estatal 416 agresiones a médicos; en un 18 por ciento de los casos hubo lesiones y en un 15 por ciento conllevaron baja laboral. La mayoría de las agresiones, según dicho documento, se dieron en el ámbito de la atención primaria (68 por ciento), frente al hospitalario (18 por ciento). De ellas, el 65 por ciento se produjeron en consulta o internamiento y el 22 por ciento en urgencias.


La junta de personal del área sanitaria avilesina salió hace días en contra de la supresión del servicio de seguridad en los centros de salud. El sindicato Simpa y también UGT adoptaron la misma postura. «Cualquiera que reflexione se da cuenta de que este recorte no va sólo contra los profesionales sanitarios y no sanitarios sino también contra los usuarios, porque en ocasiones algunos de estos los altercados dañan bienes públicos como sillas u ordenadores», explicó un portavoz del sindicato UGT con representación en el área sanitaria, que incidió en que la supresión del servicio de vigilancia ha dejado incluso sin servicio las «alarmas antipánico», unos dispositivos que había en algunas consultas de ciertos centros de salud.


«El montaje existe pero ahora no hay conexión», explicó. A día de hoy, la vigilancia y la seguridad están restringidas al Hospital y a la unidad de tratamiento de toxicomanías. «Si el personal de seguridad del San Agustín se debe desplazar a los centros de salud por un altercado es evidente que no llegará a tiempo», concluyeron los afectados.

La policía asumirá la vigilancia nocturna de los centros de salud

La policía asumirá la vigilancia nocturna de los centros de salud

 

 

 

El recorte en el contrato de seguridad privada lleva a recurrir a los agentes adscritos al Principado

El fin del contrato con la empresa de seguridad privada que se encargaba de la vigilancia nocturna en los centros de salud del área sanitaria, propiciado por «un recorte presupuestario», llevará a que las rondas por dichos equipamientos sean realizadas por agentes de la Unidad de Policía Nacional Adscrita al Principado (UPA).

Eso es, al menos, el objetivo de las negociaciones que mantienen las distintas consejerías implicadas en dicho servicio, y que tienen como principal escollo la reducción de la plantilla de la UPA en los últimos años, que ha pasado de 70 a 44 policías encargados fundamentalmente de la custodia de edificios públicos de titularidad autonómica, entre otras funciones.

Los recortes en seguridad privada habrían supuesto el despido de un vigilante, según denunciaron trabajadores de Atención Primaria, y la supresión de las rondas nocturnas por los centros de salud de Avilés, Castrillón y Corvera, así como los de salud mental. Se mantendrían únicamente los servicios de seguridad del Hospital San Agustín y de la Unidad Terapéutica de Avilés, según añadieron desde el Principado.

Rondas nocturnas

La idea, por tanto, es que sean agentes de la Unidad de Policía del Principado los que realicen la ronda nocturna que hasta ahora se venía cubriendo a través del contrato con una empresa privada.

Fuentes del Principado recordaron que una situación similar se ha dado en el área sanitaria de Gijón, donde también se ha negociado una alternativa para que ese servicio lo presten los agentes de la UPA.

Denuncian la supresión del servicio de seguridad en los centros de salud

Denuncian la supresión del servicio de seguridad en los centros de salud

 

La junta de personal pide la restitución de la vigilancia, que se mantiene en otras áreas sanitarias del Principado

17.05.2013 | 01:53

A. P. G. La junta de personal del área sanitaria avilesina (la número tres) denunció ayer la supresión del servicio de seguridad en los centros de salud y alertó del aumento de las agresiones a profesionales y usuarios de atención primaria en el último año.


Los denunciantes solicitan a la gerencia del área III que defienda ante el Servicio de Salud del Principado (Sespa) la necesidad de mantener la seguridad de todos los profesionales y usuarios de su cargo.


La vigilancia y la seguridad quedaron restringidas ayer al Hospital San Agustín y a la unidad de tratamiento de toxicomanías, en base a un documento de la Consejería de Presidencia. «Esto supone un nuevo recorte de un servicio que se llevaba a cabo desde hace muchos años en los centros sanitarios de la comarca y que va a conllevar la sensación de inseguridad a profesionales y usuarios de la atención primaria del área III», denunció ayer la junta de personal del área sanitaria a través de un comunicado.


El escrito añade que «resulta paradójico que las agresiones físicas y verbales a los profesionales sanitarios y no sanitarios hayan aumentado en el último año y se tome la decisión de eliminar la presencia de un vigilante jurado que realizaba rondas periódicas en los centros de salud en horario de mañana y tarde». La junta de personal insta a la Administración y a la empresa adjudicataria para que lleguen a un acuerdo que restituya un servicio «necesario que se sigue prestando en otras áreas sanitarias del Principado».

La conexión de los centros de salud con el San Agustín, objetivo de la nueva directora del área

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Lidia Rodríguez es especialista en Medicina de Familia y Comunitaria y desde ayer ocupa la Dirección de Atención Sanitaria en Avilés

17.05.13 - 00:09 -

La celebración del Consejo de Salud del Área Sanitaria III fue ayer el marco escogido por la gerencia del Área Sanitaria para presentar uno de los dos puestos que se encontraba vacantes en el organigrama: la Dirección de Atención Sanitaria y Salud Pública. Desde ayer, su titular será la doctora corverana Lidia Rodríguez García. Tras esta elección queda por decidir el titular de la Dirección de Gestión. Actualmente, el subdirector, Fernando Mancheño, cubre esas funciones.

Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria, se trata de un fichaje de la dirección del Servicio Asturiano de Salud (SESPA), que aprovechó el interés de Lidia Rodríguez por regresar a su tierra de origen ya que, hasta la fecha la mayor parte de su carrera profesional se ha desarrollado en Madrid, tanto en puestos facultativos como de gestión.

La gerente del Área Sanitaria, Begoña Martínez Argüelles, destacaba «su experiencia en integración en niveles asistenciales y haber ocupado todos los puestos de responsabilidad posibles en Primaria». Precisamente, uno de sus principales objetivos es impulsar la coordinación asistencial entre Atención Primaria (centros de salud) y Especializada (Hospital San Agustín) para asegurar que la respuesta a las demandas de los pacientes sea más ágil y eficiente.

Aunque la tecnología al alcance de los profesionales favorece este proceso, las mayores dificultades vienen por la necesidad de modificar mecanismos y fórmulas de trabajo asentadas. En este sentido, desde el SESPA se considera que la trayectoria profesional de Lidia Rodríguez representa una oportunidad para avanzar en esa línea.

Su experiencia en gestión se ha desarrollado íntegramente en la comunidad de Madrid, donde también ejerció como facultativa. Comenzó como coordinadora del Centro de Salud de Los Rosales y, posteriormente, asumió la subdirección médica del Área 11 de Atención Primaria. Desde ese puesto impulsó cambios en la organización de los centros de salud, además del cribado de retinopatías diabéticas mediante retinografía digital.

Posteriormente, fue encargada de centros de la Dirección Asistencial Noroeste de la Gerencia Única de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, cargo que ha venido ocupando hasta su incorporación ahora al Área Sanitaria III. La Dirección Asistencial Noroeste de Madrid atendía a una población cercana al 1.037.000 personas, con un alto porcentaje de población mayor, ya que en ese territorio se encuentran asentadas el 25% de las residencias geriátricas de la región.

Dentro de la estructura organizativa del área, Lidia Rodríguez era una de las siete responsables de centros. Su misión era apoyar a los coordinadores de los diferentes centros de salud y asegurar la continuidad entre la Atención Primaria y Especializada. En ese trabajo, Lidia Rodríguez tenía competencias directas sobre seis centros de salud y siete consultorios locales.

Durante estos años, Lidia Rodríguez ha trabajado en la elaboración de diferentes protocolos de coordinación entre los servicios médicos de Primaria y atención especializada como el Hospital El Escorial y la Fundación Jiménez Díaz. También ha impulsado diferentes proyectos para aplicar nuevos programas informáticos.

Con la incorporación de Lidia Rodríguez Clara se cubre un puesto importante en el organigrama del Área Sanitaria III tras su unificación. Al frente de todo el área se encuentra una directora-gerente, Begoña Martínez Argüelles. Tras ella, aparece un equipo donde, más que una jerarquía piramidal, existe una distribución de funciones: la red de Primaria y la coordinación con el Hospital dependerá de Lidia Rodríguez como directora de Atención Sanitaria y Salud Pública, con Elena Llorente como subdirectora.

El volumen de trabajo del Hospital obliga a tener a un director específico, el doctor Javier Rodríguez. Por su parte, el personal de Enfermería, cuenta con una dirección específica, asumida por Ana Suárez Guerra. Por último, la gestión económica cuenta con su propio equipo.

«Muchos reingresos son por un scaso cuidado o mal conocimiento del propio paciente»

«Muchos reingresos son por un escaso cuidado o mal conocimiento del propio paciente»

12.05.13 - 01:47 - 

Como primera Directora de Enfermería en el Área Sanitaria III, Ana Suárez Guerra afronta el reto de liderar el cambio cultural que implica una gestión única, donde existe una continuidad perfecta asistencial entre Atención Primaria y Especializada. Con su equipo, esta enfermera avilesina con plaza en el Hospital San Agustín, donde fue supervisora de Cardiología, Nefrología y Endocrino, trabajará todo lo posible para lograrlo.

-¿En qué nota el personal de Enfermería la unificación de Atención Primaria y Especializada en una sola gerencia?

-La unificación fue fijada por un decreto. En principio, parece que es algo que nos va a costar mucho trabajo, pero desde la dirección de Enfermería trabajamos para que se asuma como algo natural. A nivel de organizativo, pasamos de estar compartimentados a llevar 928 personas de Enfermería. Eso ya supone un cambio de estructura y de gestión. Además, estamos trabajando específicamente en temas que siempre nos han preocupado mucho, como la comunicación entre los diferentes niveles asistenciales. La estructura que tenemos nos ayuda muchísimo porque estamos tratando de crear canales de comunicación muy claros entre los profesionales, tanto en aspectos asistenciales, en aspectos de organización. Hemos creado grupos, intentando lanzar el mismo mensaje hacia el paciente, que éste no sea el que lleve la información de un nivel a otro... Es algo que nos llevará tiempo, pero lo sabemos porque queremos que sea algo natural.

-¿Y los usuarios?

-Los usuarios ya lo han notado, al menos algún grupo. En el plano asistencial, estamos generando grupos mixtos de formación entre Primaria y Especializada para lanzar el mismo mensaje y con el mismo lenguaje. Lo hemos hecho con las diez zonas básicas de Salud. En principio, lo enfocamos hacia colectivos concretos como diabéticos. La formación terminará en mayo y, a partir de entonces, todos utilizaremos la misma herramienta en la educación grupal. En el seguimiento individual se lleva haciendo desde siempre. El conocimiento en Enfermería sobre estos temas es muy amplio, tanto en el hospital como en centros de salud.

-¿Cómo se organiza la nueva dirección?

-Existe una subdirectora, Ángeles Fernández Pérez, y luego están una serie de coordinaciones con un campo concretos siempre con una mirada de todo el área y en temas como cuidados, calidad, investigación.

-Acaba de citar el tema de los diabéticos, ¿en qué más campos se va a trabajar?

-En general, enfermedades crónicas. En el hospital, vemos que muchos de los reingresos de enfermos en determinados servicios son por un escaso cuidado o mal conocimiento del propio paciente. La enfermedad tiene que ponerse en manos del paciente, debe aprender a manejarla. Así vamos a trabajar temas de hipertensión, cardiología, vamos a potenciar el ejercicio físico. Sólo se puede hacer en conjunto de Primaria y Especializada.

-Con la unificación de las gerencias, se refuerza la idea del continuo asistencial. ¿Las características de Enfermería la convierten en la vanguardia para aplicar la transformación que implica?

-Sí. El perfil del paciente para Enfermería, sea en Atención Comunitaria o Especializada, siempre es igual: busca un cuidado integral del paciente. En hospitalización, ha estado más tecnificada; sin embargo la Comunitaria se ha volcado más en temas como educación, atención a la comunidad, salud pública. En el hospital, el paciente viene agudizado, necesita unas técnicas inmediatas y eso provoca que las otras facetas, como la educación, se encuentren en un segundo plano, aunque también se hacen. Además, en el hospital permanece unos pocos días, mientras que la enfermera comunitaria lo acompaña toda su vida. La enfermería es clave ante el horizonte social que afrontamos.

-¿A qué se refiere?

-En los próximos diez o veinte años viviremos el envejecimiento de la generación del boom de la natalidad de los años 40. Es una población que será octogenaria, con una o más enfermedades crónicas. Es una situación que ya existe. Hay que educar al paciente, y también a los cuidadores. Hablamos de que el 25% de la población mayor será dependiente en el año 2020. Se está planteando una estrategia de atención al enfermo crónico donde se resalta el papel educativo del propio paciente, la familia y la comunidad. En esa tarea, la Enfermería debe utilizar la misma forma de trabajar. Llevará un tiempo prepararnos, pero debemos hacerlo porque 2020 está aquí.

-Los retos asistenciales que se afrontan perfilan a la Enfermería como clave para asegurar la viabilidad del sistema.

-Claramente. Lo vemos en otras autonomías, donde el paciente crónico adquiere más entidad a nivel sanitario. No sólo en número, también por ser pacientes complejos, que necesitan una atención especial. La enfermería es clave en atención y en prevención.

-Los profesionales suelen destacar las diferencias que existen entre las condiciones de trabajo en Primaria y especializada: «Si tengo guardia en el Centro de Salud me tengo que buscar la vida para comer; y en el hospital, les sirven el menú», por ejemplo. ¿Desde una dirección del área existe margen para limar esas diferencias?

-La verdad es que en Enfermería no ocurre el tema de las comidas porque no se hacen guardias. Tenemos los módulos de tarde, que estamos intentando enfocar de igual manera en el hospital que en Primaria. Es cierto que existen diferencias porque el trabajo es diferente y la estructura es distinta, con los centros de salud dispersos. Estamos trabajando más la parte asistencial, pero llegará un momento que podremos abordar otros aspectos. Ahora estamos intentando arreglar que las personas que vengan al hospital tengan donde aparcar. Con la unificación del área, centralizamos la gerencia en el hospital. Estamos en proceso de cambio y tendrán que venir al hospital. La diferencia con la antigua gerencia de Primaria es de 800 metros, pero queremos que el cambio no choque.

-Enfermería cada vez investiga más, existen más perfiles. ¿Desde la dirección hay margen de apoyo?

-Por suerte, se está produciendo ese cambio en Enfermería. A nivel local podemos hacer algo. En el equipo tenemos una Coordinación de Investigación y Formación con una mirada sobre todo el área sanitaria y estamos intentando fomentar. Existe una formación estratégica dirigida desde la propia dirección, se realizan talleres e intentamos facilitar la asistencia a cursos, en la medida que se nos permiten cubrir sustituciones, que cada vez podemos hacer con menos facilidad. Intentamos fomentarlo y cada vez que hay iniciativas de formación o investigación no podemos ninguna traba.

-Este año se diploman las primeras enfermeras especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria. ¿Cómo pueden apoyarlas desde un área sanitaria?

-En estos momentos es muy difícil. Pero desde esta dirección haremos todo lo posible para aprovechar ese conocimiento. Tengo claro que será una revolución, como lo fueron en su momento las especialidades de Salud Mental o las Matronas.