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HOSPITAL SAN AGUSTIN

El conocido cese del Director de Gestión del Área Sanitaria III…

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Consejería de Sanidad

SERVICIO DE SALUD DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS (SESPA)

Resolución de 25 de marzo de 2013, del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA), por la que se dispone el cese de don José Carlos Martín Rebollo como Director de Gestión del Área Sanitaria III. 

PDF de la disposición

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Crisis de jefes en el Hospital San Agustín

Crisis de jefes en el Hospital San Agustín

La junta de personal sopesa notificar al Sespa la falta de superiores tras la dimisión de dos directivos y la «ausencia común» de la gerente

11.04.2013 | 02:16

Myriam MANCISIDOR


Los profesionales que trabajan en el Hospital San Agustín lo hacen estos días sin apenas escuchar órdenes de altos cargos, pero también sin posibilidad de plantear a sus superiores dudas o sugerencias. La «falta de jefes» está motivada por distintas causas, según los representantes en la junta de personal: el cese del director de gestión, Carlos Martín Rebollo; la dimisión del director de Atención Sanitaria, Javier Claros y las «continuas ausencias por motivos personales» de la gerente del área sanitaria avilesina, Begoña Martínez Argüelles.


Los puestos del director de gestión y del responsable de Atención Sanitaria estaba previsto que se cubrieran a los pocos días de su cese, pero no ha sido así. Claros presentó su renuncia en los primeros días de febrero de este año y Rebollo hizo lo propio poco después, a mediados de marzo. «No sabemos nada de los nuevos nombramientos, pero somos conscientes de que el subdirector de gestión anda muy ajetreado de un sitio a otro, entre Atención Primaria y el San Agustín», manifestaron ayer los integrantes de la junta de personal una vez finalizada la reunión mensual con la directiva presente. En este encuentro, los representantes de los distintos sindicatos del área sanitaria expusieron su preocupación por la «ausencia de jefes y falta de dirección» y plantearon la posibilidad de enviar un comunicado oficial al Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) para dar a conocer la situación.


«Si hay un problema no sabemos ya adónde debemos acudir porque la mayoría de las veces no hay nadie en dirección y lo mismo nos pasa con otros muchos asuntos. Ahora, por ejemplo, tenemos pendientes las reubicaciones pero no sabemos si hay avances o no porque no hay quien nos informe», sentenciaron los afectados, que se mostraron benévolos con la gerente del área, Begoña Martínez Argüelles. «Sus faltas están justificadas por motivos personales, pero es necesario que cubran de una vez las vacantes que existen», subrayaron.


Javier Claros llegó al área sanitaria avilesina como coordinador de Atención Sanitaria -figura ideada para unificar el trabajo de los médicos de familia y los especialistas- en septiembre. El pasado febrero presentó su renuncia. Estaba previsto que regresara a Pravia, al centro de salud donde tiene plaza fija. Claros prefirió no entrar en más detalles de su marcha, si bien algunas voces críticas consideraron que había dimitido por discrepancias con la dirección después del conflicto médico alentado por el Sindicato Médico a finales de 2012. Según fuentes de Salud, Javier Claros presentó su dimisión por motivos personales. «Un cargo como el suyo genera mucha presión», dijeron, y avanzaron que ya había candidatos para cubrir su puesto. Pero la plaza todavía continúa vacante.


El director de gestión, Carlos Martín Rebollo, presentó su cese también por motivos personales. Natural de Zaragoza, Rebollo dejó su cargo en Avilés para reincorporarse a un nuevo puesto en su ciudad natal, donde reside su familia. Fue el pasado marzo y su sitio aún continúa vacío. «Nadie entiende lo que pasa en el Hospital San Agustín», sentenciaron los responsables de la junta de personal, que piden al Sespa soluciones, y jefes.

El Hospital San Agustín acoge una jornada formativa sobre seguridad

El Hospital San Agustín acoge una jornada formativa sobre seguridad

 

 

 
08-04-2013 22:00
 

M. M.

Los profesionales del Hospital San Agustín celebrarán el próximo viernes, día 26, una jornada formativa titulada «Nuevos retos en seguridad: la seguridad activa/pasiva en el nuevo escenario de gerencia única» que coordina el jefe de servicios generales del área sanitaria avilesina, Félix Amorín Adán. Este participará en la inauguración del congreso arropado por responsables del Gobierno regional y del centro sanitario avilesino.

A lo largo del día, un nutrido grupo de ponentes abordará distintos temas como la protección de datos personales y la seguridad de la información en los centros sanitarios. La jornada se celebrará en el salón de actos del Hospital de nueve de la mañana a dos. La inscripción al curso es gratuita y hasta completar aforo. Los interesados en participar deben comunicarlo en la siguiente dirección: serviciosgenerales.area3@sespa.princast.es.

 

De las raíces al corazón del hospital

De las raíces al corazón del hospital

 

El cardiólogo Gerardo Casares, a punto de jubilarse, formó parte del grupo de profesionales que echó a andar el Hospital San Agustín

07.04.13 - 01:45 - 

Médico de libro al que le gusta analizar, diseccionar y atajar el problema de raíz, a Gerardo Casares no le gusta andar por las ramas. Ni en su discurso ni en la consulta, donde recurre con frecuencia al símil arbóreo para ilustrar a sus pacientes sobre el origen y las consecuencias de una afección. A punto de jubilarse como jefe de Cardiología del Hospital San Agustín, el especialista avilesino evita un relato autobiográfico de su larga trayectoria en el centro y prefiere auscultar el estado y la gestión de la Sanidad. No lo puede evitar. Es, ante todo, un profesional militante. Su bagaje y su carácter, aparentemente serio y distante, arropan con un extra de autoridad análisis sinceros y alejados de un discurso autocomplaciente o corporativista. Es de los que asume, y no por cuestión de color político, que a lo mejor ahora hay que trabajar más y cobrar menos. Aunque, eso sí, pide ejemplo a los que aplican las impopulares medidas.

Puede haber sido esta libertad para expresarse la que truncara la breve aventura docente de su vida pese a su innata vena pedagógica. Ha podido desarrollarla en consulta y en el ámbito familiar, con sus cuatro hijos y sus cinco nietos, pero no en esa facultad de Medicina de Oviedo de la que fue apartado con una excusa peregrina tras impartir un solo año de clase.

Solo una anécdota, tomada con mucho humor y deportividad por el protagonista, en la dilatada vida profesional de un Casares (Avilés, 1946) que, como sus hermanos, se desentendió del negocio familiar de conservas regentado por su padre en Marcos del Torniello.

Estudió el Bachillerato interno en Gijón y cursó la carrera en Valladolid, desde donde regresó a realizar el MIR al Hospital General de Asturias con la licenciatura en una mano y con su novia Paula, con la que habría de casarse durante su residencia, en otra. No acierta a explicar por qué eligió la Medicina como futuro campo profesional, lo que sí afirma con rotundidad es que nunca se ha arrepentido de ello. Cuando se decantó por la cardiología ya se vislumbraban los avances de una especialidad que por aquel entonces tenía mucho de medicina interna pero que se iría abriendo hacia el intervencionismo.

Cambios

Al igual que los medios y técnicas, han variado las patologías más frecuentes.

Solo dos ejemplos de una especialidad que evoluciona a la par que los problemas de la sociedad. Casares no duda en calificar de «monstruoso» el avance técnico en la materia, sin dejar de reprochar no tanto al paciente -que también- como a su «empresa», el poco tiempo que tienen para trabajar la prevención, un terreno «vital», en el que queda mucho por hacer.

Es de esto, de su trabajo, de la gestión, de lo que le gusta hablar a Casares. Lo hace con pasión, poniendo puntos sobre las íes. Y reivindica, siempre que puede, la necesaria implicación del médico en la gestión rechazando, además, el concepto funcionarial de su trabajo. Fuera del ámbito médico, su reserva solo se rompe con la política porque, aunque corta su experiencia en la materia, todavía «le pica el gusanillo».

Su aventura («de base», matiza) tuvo lugar en los ochenta. Militó en el Partido de Acción Democrática de Francisco Fernández Ordóñez hasta que fue aglutinado en el PSOE. Posteriormente, presidió el CDS en Avilés, un partido que pasó de cero a seis escaños en las elecciones municipales de 1987. Discrepancias con la dirección motivaron, no obstante, su cese definitivo en 1991.

En la política entró una vez que se asentaba su trabajo en el Hospital San Agustín. No fue fácil ponerlo en marcha. En septiembre de 1975, un grupo de profesionales del sector sanitario del que formó parte comenzó a trabajar en la organización del que sería el principal hospital de la comarca, inaugurado en enero de 1976.

Había tenido opción de trabajar en Oviedo o Gijón, en cuyos centros recaló brevemente tras concluir el MIR, pero el reto de poner en marcha el hospital de su ciudad natal era mucho más atractivo. Un proyecto no exento de dificultades, como casi todo lo que supone un cambio en las formas.

La ilusión que movía a este grupo de médicos, enfermeras y auxiliares se topó de bruces con el escepticismo de unos avilesinos reacios a la novedad y orgullosos del sistema que funcionaba hasta el momento.

El tiempo transcurrido minimiza el esfuerzo, pero Casares no duda en señalar esta etapa como la más satisfactoria de su trayectoria, en la que el esfuerzo de divulgación no solo en el ámbito popular sino también en el interno, reclamando medios y material, tejió lazos de compañerismo entre todos los involucrados en la tarea.

Ahora, con el mismo inconformismo que ha mostrado durante los últimos 67 años de su vida, Casares afronta la jubilación. Le estimula saber que va a tener aún más tiempo para dedicar a sus nietos y para perfeccionar el 'putt' en el campo de golf. Eso solo de momento... porque a Gerardo Casares siempre le ha podido la inquietud y el espíritu de superación.

El HSA reduce en diez toneladas su volumen de residuos

El HSA reduce en diez toneladas su volumen de residuos

 

En 2012 generó más de medio millón, un 1,7% menos que en 2011, según Sanidad, que atribuye el descenso a su política medioambiental 

01.04.13 - 02:46 - 

El Hospital San Agustín (HSA) redujo el año pasado en más de diez toneladas el volumen de residuos que genera su actividad. En concreto, se pasaron de 596.432 kilos en 2011 a 585.601 de 2012, un 1,7% menos, según datos aportados por la consejería de Sanidad. Tal descenso es producto de la política ambiental que aplica en su estrategia ambiental el centro avilesino, referencia del área sanitaria III, explican las autoridades sanitarias, con el objetivo de «promover un medio ambiente saludable y sostenible, contribuir a la mejora de la salud de los pacientes y preservar la de los profesionales».

También se han instalado tres contenedores para la recogida de ropa usada con fines sociales y otro para la recuperación de teléfonos móviles antiguos, que se suman a los de papel y cartón, pilas y baterías, equipos informáticos, fluorescentes, vidrio, madera, cartuchos de tinta, residuos orgánicos y envases de los que ya disponía el centro, añade el comunicado de la consejería de Sanidad.

La consejería afirma que los datos «ponen de manifiesto que la sensibilización e implicación de la plantilla consolida y mejora los procesos de reciclado, lo que conlleva a un aumento significativo de la recogida». Además, de los 585.601 kilogramos de residuos generados en el centro en 2012, el 31,59% fue separado en origen, lo que supuso un ahorro del 8,41 por ciento con respecto al costo total», que no se precisa.

El comunicado indica que «para el cumplimiento de este compromiso medioambiental, el Hospital San Agustín lleva a cabo diversas acciones», entre las que cita las siguientes: «La utilización de criterios ambientales en compras de material, hospitalización y actividad quirúrgica, así como en las actividades que dan soporte a las mismas; el uso racional de los recursos naturales, las materias primas y los materiales sanitarios; y el cumplimiento de la legislación ambiental, esforzándose en la mejora continua de aspectos como la segregación, disminución y peligrosidad de los residuos, la reducción del consumo de agua y energía eléctrica y la sensibilización de todos los trabajadores del área para la protección del medio ambiente».

Un grupo de 16 interinos sanitarios denuncia su discriminación laboral

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Los profesionales, que ejercen en la comarca, critican la organización del trabajo y dicen sufrir agravios salariales

 

 

 

 

Foto: Acceso al centro de salud del Quirinal

 

 

 Lne. F. L. JIMÉNEZ

 

Un colectivo integrado por siete médicos y nueve profesionales de enfermería, todos ellos interinos y adscritos preferentemente a los centros de salud del Quirinal y de Las Vegas (Corvera), ha iniciado los trámites para presentar una demanda contencioso-administrativa con la que esperan normalizar su situación laboral, caracterizada hasta la fecha, según la queja que ayer hicieron pública, por la discriminación que sufren frente a otros compañeros, también interinos, en el reparto de la carga de trabajo y en la cuantía del sueldo. La destinataria de sus quejas es la gerencia del área sanitaria comarcal, que según plantean los afectados por la supuesta discriminación «admite que tenemos razón, pero no hace nada por igualar nuestras condiciones laborales a las del resto de compañeros».
 
Rosa Menéndez y Sonia Escudero, improvisadas portavoces del colectivo sanitario quejoso, expusieron una situación en virtud de la cual los interinos que se sienten víctimas de agravio comparativo realizan su jornada laboral repartida en 19 días de un mes natural cuando el resto de los interinos de su misma categoría y condición la hace en sólo 10 días. Esto tiene una traducción inmediata en los días completos de descanso: 12 días al mes para los denunciantes y 21 para el resto de interinos (quince profesionales, entre médicos y personal de enfermería).


Los diferentes cuadrantes laborales que tienen unos y otros interinos se traduce, así mismo, en una diferencia salarial de 100 euros en el caso de los médicos y 80 euros para el personal de enfermería, siempre según la versión de los denunciantes del agravio. «Ahora además ha surgido un nuevo frente de discriminación, pues a las horas nocturnas trabajadas se les aplica un factor de ponderación que se traduce, a efectos prácticos, en un cómputo mayor de jornada realizada. Pero como a nosotros nos trocean los turnos, apenas hacemos guardias nocturnas y nuevamente salimos perdiendo», explica la doctora Menéndez.

La queja
Los afectados

 

Siete médicos y nueve profesionales de enfermería adscritos a los centros de salud del Quirinal y Las Vegas.

 

La relación laboral

 

Data de 2006, cuando los denunciantes firmaron sus primeros contratos con el Sespa.

 

El supuesto agravio

 

Se produce en términos de reparto de la jornada laboral y sueldo; otro grupo de interinos tiene mejores condiciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

El San Agustín cierra febrero sacando a 64 personas de lista de espera quirúrgica

El San Agustín cierra febrero sacando a 64 personas de lista de espera quirúrgica

Febrero ha representado para el Hospital San Agustín el inicio de la ’digestión’ de las listas de espera acumuladas después de la huelga sanitaria en el Principado. Y es que el mes se cierra con un dato positivo: salen más personas de ella que las que se incorporaron. Así, el número total de pacientes aguardando por el quirófano era de 2.456, 58 más que en el mes de enero, lo que implica un aumento mensual de 2,41%, según cálculos propios a partir de la estadística mensual publicada en la web Astursalud.

Sin embargo, en la distribución de tramos temporales, se constata una reducción en el más elevado, aquellos enfermos que esperan entre 181 y 365 días por la operación. En enero de este año en este conjunto se encontraban 153 personas y el pasado mes se redujo hasta 89; es decir, 64 menos, lo que implica una reducción del 41,83%.

De esta manera, la apertura de quirófanos en horario de tarde y que no hubiese una epidemia de gripe durante este invierno repercute de forma positiva en la actividad quirúrgica del centro.

Hay otros datos que reflejan que el hospital recupera su buena marcha en la disminución del tiempo media de espera, como lo demuestra la reducción en una semana de la demora media, que pasa desde 72,7 días en enero de este año a 64,9 días en el pasado mes de febrero, es decir, una reducción de 7,8 días.

Con todo, aún existen indicadores que muestran los efectos negativos del conflicto sanitario. Por ejemplo, ha aumentado el tiempo máximo de espera de un paciente que alcanza los 334 días, casi un mes más que en enero. En concreto, se trata de un enfermo de Urología, un servicio que ya venía sufriendo un gran atasco al encontrarse muy ajustado de personal. En la lista de espera no aparecen patologías cancerígenas y grandes invalideces, consideradas prioritarias y que se operan nada más que se confirma el diagnóstico.

La web Astursalud no había ofrecía ayer los datos sobre las listas de espera para consultas externas y pruebas especiales. La evolución de la lista de espera quirúrgica apunta a que el mes ha sido positivo. El incremento de 51 pacientes que aguardan hasta 90 días para ser operados implica la finalización previa de consultas y, posiblemente, pruebas diagnósticas.

Por servicios

Respecto a la distribución de la actividad quirúrgica por servicios apenas existen cambios en la estructura tradicional. Oftalmología, Traumatología y Cirugía General concentran las mayores cifras.

Así, en Oftalmología aumenta el número de pacientes en lista de espera al pasar de 694 en el mes de enero a 741 en febrero. Sin embargo la evolución de las diferentes clasificaciones temporales demuestra que se han producido más salidas de la lista de espera que incorporaciones; produciéndose éstas por la actividad de consultas externas.

Esa tendencia se reproduce en la mayor parte de los servicios quirúrgicos. Incluso en Cirugía, se computa una reducción total del departamento, que pasa de 539 personas aguardando por una operación en enero a 501 en febrero de este año.

Incluso un servicio que sufre sobrecarga de trabajo en un equipo muy justo de personal, como es el caso de Urología, se ha producido una reducción de 23 personas al pasar de 219 pacientes en enero a 196 en febrero.

Los únicos datos negativos los ofrece Dermatología, que crece de forma sustancial al pasar de 75 pacientes en enero a 145 en febrero. Esta evolución se debe a la coincidencia en el tiempo de dos jubilaciones. El Servicio de Salud del Principado ya ha iniciado el proceso para contratar dos dermatólogos. Su incorporación permitirá que, en breve, el equipo retome sus datos habituales.

Cómo cuidar el corazón

Cómo cuidar el corazón

 

 

 

 

 

 

 

 

El cardiólogo Víctor Rodríguez ofrece hoy una charla en la que explica las formas de velar por el paciente con cardiopatías

12.03.2013 | 02:58

Carolina G. MENÉNDEZ


No fumar, realizar una actividad física moderada y controlar los factores de riesgo cardiovascular (alimentación saludable, subida repentina de peso, problemas de respiración o dolor torácico, entre otros), son algunos de los aspectos que centrarán la charla que esta tarde, a las ocho, en la Casa de Cultura, ofrece el doctor Víctor Rodríguez. En primer lugar, el cardiólogo del Hospital San Agustín, en un acto organizado por el Club LA NUEVA ESPAÑA de Avilés, expondrá los principales cuidados que requiere un paciente con cardiopatía, tanto si porta marcapasos, padece una insuficiencia cardiaca o ha sufrido un infarto de miocardio. Y tras las explicaciones, responderá las preguntas del público.


Víctor Rodríguez dirigirá principalmente sus indicaciones a los cuidadores de los enfermos para que sepan cómo actuar en la vida diaria y en momentos excepcionales. Pero también destinará sus consejos a los propios pacientes, para que estén bien informados y alejen muchos miedos e inseguridades propios del curso de la enfermedad.


A las personas con marcapasos, el cardiólogo quiere transmitirles un mensaje tranquilizador. «Muchos creen que no pueden hacer vida normal y salvo muy pocas limitaciones, como evitar las resonancias o ciertos aparatos electromagnéticos y vigilar si se presenta alguna alteración cutánea cerca de la zona donde está el marcapasos, su día a día ha de ser completamente normal», resalta.


Por su parte, a quienes padecen una insuficiencia cardiaca, el doctor Rodríguez aconseja también ejercicio físico moderado, una alimentación pobre en sal ya que ésta favorece la retención de líquidos, pesarse todos los días y si el peso sube repentinamente (más de 2 kg en tres días) aumentar la ingesta de diuréticos, y conocer los signos de alarma que advierten de que algo no va bien, como respirar peor o dolor torácico». En este caso, dice, hay que llamar al 112. Y para quienes hayan sufrido un infarto, les aconseja, además, tener a mano cafinitrina (comprimidos sublinguales para que en caso de necesidad mejore el flujo de sangre al corazón).