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SESPA

Conflicto en la sanidad asturiana - Cuarto día de paros

 

20121012094817-concentracion-medicos-aviles.jpgLos médicos apelan a la jurisprudencia para suspender operaciones programadas

El SIMPA emplaza a la Consejería de Sanidad a negociar este fin de semana

Blanco condiciona el diálogo al aplazamiento de la huelga

Faustino Blanco, a la derecha, con el diputado socialista Fernando Lastra. luisma murias

El SIMPA vaticina un aumento de las esperas

Lne.es » Sociedad y Cultura Oviedo / Gijón, P. Á. / A. R. / J. A. A.

 El Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) esgrimió ayer la jurisprudencia del Tribunal Supremo para justificar la decisión de los facultativos que han estado en huelga entre el lunes y el jueves de esta semana de suspender operaciones que estaban programadas pero que no tenían carácter de urgencia. La organización sindical responde de esta manera a la apertura -por parte de la Consejería de Sanidad- de una investigación en los hospitales de la región bajo el argumento de que los facultativos que cumplen servicios mínimos han de llevar a cabo obligatoriamente las intervenciones que estaban previstas.

 

Según Sanidad, del aplazamiento de la cirugía programada «pueden derivarse responsabilidades individuales» aunque los hechos estén enmarcados en una huelga. El titular de la Consejería, Faustino Blanco, señaló ayer que, con el objetivo de «no romper puentes» con el SIMPA, la Administración aún no ha abierto expedientes referidos a la supuesta suspensión de intervenciones.

 

De otra parte, el secretario general del SIMPA, Antonio Matador, emplazó al Gobierno regional a negociar este mismo fin de semana para poner fin a los paros de los médicos, motivados por el modo de aplicar en la sanidad pública asturiana la ampliación de la jornada laboral de los empleados públicos. «Para estos tres días del fin de semana no tenemos convocada huelga, y a partir del martes que viene, tampoco», señaló Matador, como réplica a las declaraciones que pocas horas antes había efectuado Blanco, quien había manifestado su disposición al dialogo si los médicos realizan «un gesto» que consistiría en suspender la huelga, sin desconvocarla.

 

La primera fase del calendario de paros (de media jornada) concluirá el próximo lunes. Para finales de octubre están previstos cuatro días más, que ya consistirán en una huelga de jornada completa.

 

La jurisprudencia a la que apela el SIMPA procede de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo y está fechada el 11 de mayo de 2007: «(...) es evidente que las intervenciones no urgentes pueden ser suspendidas, ocasionándose desde luego una molestia en el retraso para los pacientes, que verán postergada su intervención, pero ello no pone en peligro grave su salud, sino que tan sólo supone un trastorno en el normal funcionamiento del servicio, circunstancia inevitable en cualquier tipo de huelga (...)».

 

Según el secretario general del Sindicato Médico, esta resolución judicial «no deja lugar a ninguna duda». La praxis que, según la organización sindical, están desarrollando los facultativos en las jornadas de huelga se centra en llevar a cabo únicamente intervenciones catalogadas como urgentes y preferentes, así como operaciones a enfermos oncológicos y a pacientes en situación de riesgo vital.

 

Antonio Matador manifestó la «disponibilidad absoluta» del SIMPA a reanudar las negociaciones con el Gobierno asturiano. Según el responsable del sindicato, los primeros cuatro días de huelga «han sido un éxito», con un seguimiento «mucho mayor de lo esperado». La organización médica hizo público un comunicado en el que enfatiza que la legislación vigente obliga, en caso de huelga, a que el empresario -en este caso la Administración del Principado- y el comité de huelga entablen negociaciones para llegar a un acuerdo.

 

A juicio del SIMPA, el nuevo modelo de jornada «incrementará todavía más» las listas de espera, y provocará que el Gobierno asturiano no pueda cumplir su compromiso de cerrar el año 2012 sin demoras de más de seis meses para operarse. «El recorte de cien millones en la previsión presupuestaria del Sespa no hace más que añadir más leña al fuego», agrega el sindicato en relación al nuevo ajuste de recursos anunciado por Sanidad.

 

Faustino Blanco, por su parte, reclamó una negociación en la que «tienen que objetivarse las condiciones, y no parece que la mejor forma de propiciar el diálogo, que queremos sea productivo, sea con una huelga».

 

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Gijón demandó «un esfuerzo» para poner fin a una huelga «desproporcionada e injusta, porque sus consecuencias recaen sobre la parte más vulnerable de la sociedad, que son los enfermos crónicos». Si bien los derechos adquiridos de los médicos «hay que tratar de mantenerlos», las circunstancias obligan a los trabajadores sanitarios a «no añadir con su huelga un elemento más de desesperanza a los atribulados ciudadanos», agrega el colectivo.

 

Según los datos de Sanidad, la cuarta jornada de huelga tuvo un seguimiento del 0,6 por ciento en atención primaria y del 8,3 por ciento en especializada. La mayor incidencia de paros se registró en el Hospital San Agustín de Avilés, donde además un numeroso grupo de médicos se concentró en los exteriores del centro sanitario.

Dos posturas

 

Sindicato Médico (SIMPA)

 

«El Principado pretende convertirse en el adalid de la sanidad pública mientras le asesta un nuevo tijeretazo. No se puede defender públicamente un sistema de cobertura universal y, al mismo tiempo, detraerle fondos».

 

Faustino Blanco, consejero

 

«Quiero una mesa de diálogo productivo, talante para el reencuentro y búsqueda de soluciones y en la que nadie quede en situación de perder o ganar».

El Sespa investiga a los médicos por la suspensión de operaciones programadas

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El SIMPA sostiene que si se llevaran a cabo las intervenciones previstas no habría huelga y asegura que el seguimiento de ésta es «masivo»

Asamblea de personal del Hospital de Cabueñes (Gijón), celebrada ayer.

Lne.es » Sociedad y Cultura Oviedo / Avilés, P. ÁLVAREZ / M. MANCISIDOR

 El Gobierno regional ha abierto una investigación en los hospitales asturianos centrada en la suspensión de operaciones programadas con motivo de la huelga de médicos, que ayer cumplió su segunda jornada. El Servicio de Salud del Principado (Sespa) sostiene que los facultativos que cumplen servicios mínimos han de llevar a cabo las intervenciones que estaban previstas de antemano. Entre tanto, el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) considera que los profesionales sólo están obligados a realizar operaciones de carácter urgente y preferente, así como intervenciones a enfermos oncológicos y a pacientes en situación de riesgo vital. «Si se hiciera toda la actividad programada no habría huelga», argumentó Antonio Matador, secretario general del Sindicato Médico.

 

Celia Gómez, gerente del Sespa, reconoció «alguna discrepancia» con el comité de huelga en la interpretación de la norma que establece la composición y las funciones de los servicios mínimos. Sin embargo, sus conversaciones a este respecto con los responsables del SIMPA no parecen haberse traducido en un acercamiento de posiciones. En consecuencia, la Administración sanitaria ha puesto en marcha la evaluación de la situación de algunos servicios para evaluar el impacto de este supuesto incumplimiento y determinar si del mismo se desprenden consecuencias punibles.

 

Los responsables del Sindicato Médico no sólo no entienden que la suspensión de quirófanos implique una vulneración de la ley, sino que continúan haciendo énfasis en el impacto quirúrgico de la huelga que están desarrollando. Según el SIMPA, en el día de ayer, segundo del paro de los facultativos, fueron aplazadas «cientos de intervenciones, consultas y pruebas diagnósticas». «Los datos confirman, en contra de lo que sostiene la Administración, el masivo seguimiento de la huelga», indica un comunicado de la organización sindical.

 

Muy distinta es la versión del Servicio de Salud, según la cual el segundo día de paros se saldó con un seguimiento del 0,59 por ciento en atención primaria y del 8,53 por ciento en los hospitales. El balance del Sespa señala que en el ámbito hospitalario la mayor incidencia se registró en el área de Mieres, con un seguimiento del 18,8 por ciento en el Hospital Álvarez-Buylla, mientras que en las áreas de Cangas del Narcea y Arriondas no hubo ningún facultativo en huelga. Con estos datos en la mano, la Administración sanitaria refutó las cifras del SIMPA, que hablaban de un 75 por ciento de actividad quirúrgica suspendida en el Hospital de Cangas y agregaban que en el de Arriondas sólo se habían practicado intervenciones urgentes y preferentes.

 

Según el Sespa, en atención primaria sólo se contabilizaron seis médicos en huelga en el conjunto de las áreas sanitarias. En las áreas de Cangas del Narcea, Oviedo, Mieres y Langreo ningún facultativo de centro de salud secundó el paro. El Sindicato Médico ha reconocido que en esta primera fase de la huelga, que se desarrolla a media jornada, no tiene demasiado sentido incidir en los centros de salud, donde la repercusión va a ser necesariamente baja.

 

Y es que en estas cinco jornadas iniciales (de lunes a jueves de esta semana, y el lunes de la próxima), los paros son de media jornada (de 08.00 a 11.45 horas de la mañana). En la segunda fase, prevista para los días 24, 25, 26 y 29 de octubre, ya serán de jornada completa. La huelga está motivada por la aplicación en la red sanitaria asturiana de la ampliación de la jornada laboral decretada por el Gobierno central para toda España. Una modificación que se traduce en un aumento de 35 a 37,5 horas del programa de trabajo que el personal debe cumplimentar cada semana.

 

En el área sanitaria de Avilés, los facultativos se mostraron ayer indignados por los servicios mínimos fijados por el Gobierno regional. Esto ocasionó que algunas especialidades contaran, incluso, con más personal del habitual, caso de medicina interna, donde trabajaron 8 de los 9 profesionales del servicio. En consultas externas, según los huelguistas, «sólo se suspendieron cuatro de cada diez citas» y se atendieron a los pacientes con la etiqueta de preferentes. Asimismo tres de los ocho quirófanos del San Agustín no tenían actividad programada y, el resto, funcionó a medio gas.

 

«Los enfermos, salvo algunas excepciones, nos mostraron su apoyo y comprendieron nuestras reivindicaciones, por lo que les queremos dar públicamente las gracias», manifestó el neurólogo José Antonio Vidal, vocal del ejecutivo del Sindicato Médico.

Los datos

Conflicto en la sanidad asturiana Segundo día de paros

Balance de la jornada de huelga de ayer

 

Según el Principado. Seguimiento del 0,59% en atención primaria y del 8,53% en especializada. En atención hospitalaria, la mayor incidencia se registró en el área sanitaria de Mieres.

 

Según el SIMPA. Fueron suspendidas cientos de intervenciones, consultas y pruebas diagnósticas. El seguimiento del paro fue masi

Personal de Silicosis denuncia la derivación de pacientes crónicos a otros hospitales

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Los trabajadores del instituto ovetense consideran «una descapitalización de un centro de referencia como éste» trasladar historias a Cabueñes y Jove

Lne.es » Gijón A. RUBIERA

 

La decisión de los responsables sanitarios de autorizar que pacientes crónicos que llevan años bajo la tutela de los médicos del Instituto Nacional de Silicosis pasen ahora a ser controlados en sus áreas sanitarias, sobre todo para compensar la repercusión económica de sus tratamientos en otras áreas que no sean sólo la de Oviedo, no sólo ha causado disgusto en los pacientes afectados, tal como ayer manifestaron gijoneses a los que ya se notificó la medida y su derivación a Cabueñes y Jove. También han mostrado su desacuerdo con la medida trabajadores del Instituto Nacional de Silicosis que consideran que esta derivación es un ataque contra el centro ovetense y «una total descapitalización» con vistas al futuro. Personal del centro mostró sus dudas de que «pueda llevarse a cabo una medida semejante, teniendo en cuenta que el Instituto tiene el reconocimiento oficial de ser centro de referencia, y además ha recibido fondos por esa circunstancia». También cuestionan esa derivación los responsables de algunos de los centros sanitarios a cuyos servicios de neumología se está remitiendo a dichos pacientes. La medida afectaría a enfermos de toda Asturias y, sobre todo, a algunos pacientes pendientes de forma continuada de tratamientos que tienen un alto coste.

 

La cuestión de fondo en ese traslado de historias clínicas entre áreas sanitarias asturianas tendría que ver con el funcionamiento, desde hace más de un año, de la unidad de gestión clínica del área del pulmón (que integra a los especialistas del HUCA y del Instituto Nacional de Silicosis). Se trata de un nuevo modelo de gestión sanitaria que dota de más autonomía a las unidades, con la posibilidad que tienen los responsables de llevar a cabo, con un presupuesto cerrado asignado por el Sespa, un control más al detalle de sus propias acciones, su presupuesto, sus actividades y los servicios a los que quieren dedicar sus recursos.

 

Los responsables ovetenses, con la aceptación del Principado, habrían hecho valer su idea de que el seguimiento de algunos pacientes que tienen muy controlada su enfermedad, aunque estén pendientes de tratamientos continuados, podría derivarse a sus propias áreas sanitarias con lo que supone de ahorro en la unidad ovetense. «Entonces, ¿qué contenido va a tener el Instituto Nacional de Silicosis para seguir considerándose centro de referencia?», argumentaban ayer algunos perjudicados.

 

Por otra parte, en el área sanitaria V (Gijón, Carreño y Villaviciosa) se están completando los nombramientos de responsables de equipos. Ayer se oficializaba el nombramiento de Ana Cao Fernández como subdirectora de Enfermería del área V, en sustitución de Isabel Sara González. En Jove, que quedó sin director médico tras la marcha de Antonio Álvarez (ahora director de Asistencia Sanitaria y Salud Pública del Área IV) ya está incorporada Begoña Álvarez Muñoz, hasta ahora directora de urgencias del Hospital de Mieres.

Los otros sindicatos preparan el paro de la próxima semana

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Lne.es » Sociedad y Cultura

Asamblea de trabajadores sanitarios, ayer, en el Hospital Central.

 Los sindicatos sanitarios SATSE, USAE, SICEPA/USIPA, Comisiones Obreras y UGT empezaron ayer a calentar motores para la huelga de diez días de todo el personal del sector que han convocado entre los próximos 16 de octubre y 6 de noviembre. Su calendario de paros se irá alternando -sin solapamientos- con el de los médicos. Estas cinco centrales reclaman que la jornada anual de los trabajadores a turnos sea de 1.530 horas, frente a 1.590 que propone el Sespa, que llegó a rebajar esta cifra hasta 1.569.

 

Al mediodía de ayer, en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) se desarrolló una asamblea informativa que cosechó una afluencia elevada. Los responsables de los sindicatos censuraron «la cerrazón de la Administración asturiana a negociar el acuerdo de regulación de jornada, que implicará la desaparición de cientos de puestos de trabajo».

El Sespa avisa de que deberá bajar el sueldo a todo el personal si no ajusta a los médicos

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 La primera jornada de la huelga convocada por el SIMPA provoca una menor afluencia de pacientes y desacuerdos sobre la cirugía programada

 El área de policlínicas del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en la mañana de ayer. | nacho orejas

 

 Lne.es » Sociedad y Cultura Oviedo, Pablo ÁLVAREZ

 El Gobierno asturiano advirtió ayer de que la única alternativa posible al aumento de la actividad y la merma de salarios que ha decidido aplicar a los médicos de la sanidad pública asturiana sería «reducir las retribuciones a todo el personal», al igual que se ha hecho «en otras comunidades autónomas».

 

La gerente del Servicio de Salud del Principado (Sespa), Celia Gómez, elevó el tono de sus argumentos ayer, el día en el que dio comienzo la huelga de nueve días convocada por el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA). Un paro que en estas cinco jornadas iniciales (de lunes a jueves de esta semana, y el lunes de la próxima) es de media jornada (de 08.00 a 11.45 horas de la mañana) y a la que están llamados unos 4.000 facultativos de la región, incluidos los médicos residentes.

 

La huelga está motivada por la aplicación en la red sanitaria asturiana de la ampliación de la jornada laboral decretada por el Gobierno central para toda España. Una modificación que se traduce en un aumento de 35 a 37,5 horas del programa de trabajo que el personal debe cumplimentar cada semana. El SIMPA rechaza con particular beligerancia la supresión de las libranzas posteriores a las guardias y la eliminación de los programas de trabajo vespertinos para los facultativos mayores de 55 años que están exentos de realizar guardias nocturnas.

 

La huelga de ayer se saldó con un balance desigual en función de quién lo realizaba. Según el Sespa, el paro fue secundado por un total de 245 médicos: 232 de hospitales y 13 de centros de salud, para un seguimiento global del 7,87 por ciento. A la vista de estos datos, «parece razonable pensar que la mayoría de los profesionales comprende y se siente preocupada por el momento tan crítico que vive Asturias en concreto y el país en su conjunto», señalaron fuentes de la Administración.

 

En la trinchera contraria, el SIMPA subrayó que la actividad sanitaria fue «mínima», que el seguimiento fue «masivo» y que «los propios pacientes, conocedores del conflicto laboral, no han acudido a sus consultas en centros de salud y hospitales». Los responsables del Sindicato Médico denunciaron «coacciones de las gerencias y direcciones médicas a los facultativos» y agregaron que han puesto estos hechos en manos de los servicios jurídicos de la organización sindical.

 

El Sindicato Médico concretó más. Sus dirigentes de atención primaria y especializada, Carlos Fernández Moro y Ángel Colmeiro, respectivamente, calificaron de «burdo maquillaje» los datos aportados por el Sespa y agregaron que «el mejor termómetro del seguimiento de la huelga está en la caída de la actividad asistencial». Según los responsables del SIMPA, durante las tres horas y tres cuartos de paro de ayer el ritmo de asistencia «fue similar al de un fin de semana».

 

«En los hospitales se ha realizado toda la actividad urgente y preferente, pero se ha suprimido la asistencia en quirófanos y consultas externas», indicaron los líderes del Sindicato Médico, quienes, como botón de muestra, precisaron que en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) se suspendió el cien por ciento de la actividad programada en urología, cirugía general -con la excepción de los procesos preferentes-, oftalmología o cirugía infantil, así como el 75 por ciento en traumatología, el 60 por ciento en ginecología y el 50 por ciento en neurocirugía, cirugía mayor ambulatoria, vascular y otorrinolaringología.

 

El HUCA «es sólo un ejemplo de un patrón que se ha cumplido también para el resto de los hospitales», señaló el SIMPA. En el hospital gijonés de Cabueñes, los facultativos protagonizaron una concentración «que prevén repetir cada día durante las jornadas de huelga».

 

Acerca de lo sucedido en atención primaria, el sindicato convocante afirma que «el seguimiento ha sido algo menor, pero la caída de la asistencia ha resultado igualmente significativa teniendo en cuenta que los servicios mínimos para el conjunto de la red de centros de salud superaba el 70 por ciento».

 

La gerente del Sespa reconoció «discrepancias» con el Sindicato Médico a la hora de interpretar qué tipo de actividad debe llevarse a cabo en régimen de servicios mínimos. «Hemos hablado con el comité de huelga», indicó Celia Gómez, quien subrayó que «las consultas que son preferentes y la actividad quirúrgica programada deben mantenerse». Según la responsable del Sespa, «ha habido problemas en algunos servicios y en algunos centros que estamos evaluando para conocer tanto el impacto como si se deriva alguna consecuencia de ello».

 

También ayer, el Sespa y el SIMPA mantuvieron una reunión que concluyó sin avances y con reproches mutuos de cerrazón e inmovilismo. Fue en este contexto de intercambio de críticas en el que Celia Gómez lanzó su aviso para navegantes acerca de una alternativa que consistiría en un recorte salarial para los aproximadamente 16.000 trabajadores del Sespa. Una amenaza con un trasfondo muy significativo, pues los restantes sindicatos del ámbito sanitario -que representan a los demás estamentos profesionales del sector- tienen previsto comenzar su propia huelga el próximo martes, día 16, para cumplimentar un programa de paros de diez días que iría intercalándose con el de los médicos.

 

«El planteamiento del Sindicato Médico es mantener la actividad extraordinaria de una u otra manera», afirmó la gerente del Sespa al término de la reunión con los representantes del SIMPA. Las pretensiones de la Administración sanitaria consisten en «absorber esa actividad extraordinaria en la jornada ordinaria» y en que «la jornada se cumpla por parte de todos los profesionales, incluidos los médicos, porque si no tendríamos que tomar otras decisiones que no se han querido tomar pero que sí se han tomado en otras comunidades autónomas, de reducciones de las retribuciones a todo el personal».

 

«No ha habido ninguna modificación de posición por parte del Sindicato Médico», subrayó Celia Gómez, quien efectuó «un nuevo llamamiento al diálogo». El Sespa convocó en la misma tarde de ayer a los médicos residentes «porque creemos que hay algún tipo de falta de información o desconocimiento» sobre las implicaciones de la nueva normativa para los facultativos en fase de formación.

 

Por su parte, el Sindicato Médico anunció que mantiene el calendario de paros «tras ratificar la nula voluntad negociadora del Sespa». Según Antonio Matador, secretario general del SIMPA, el Sespa «se limitó» a escuchar las propuestas ya conocidas de los médicos, «pero no ha movido ficha ni ha realizado ninguna contraoferta».

La consulta de Laura deberá esperar otros tres meses

 

Oviedo, P. Á.

 

Laura -nombre ficticio- tenía una cita programada desde antes del verano con el traumatólogo del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Ayer, después de dar unas cuantas vueltas por el recinto sanitario y de recibir largas y respuestas vagas, no fue atendida. Finalmente, deberá esperar hasta finales de enero para que sea examinada la lesión que sufrió hace dos años a causa de una caída muy aparatosa.

 

«Llegamos a las ocho de la mañana a consultas externas, y las enfermeras y las auxiliares administrativas nos dijeron que no sabían nada, y que a lo mejor los médicos podían atendernos a las doce del mediodía, cuando la huelga hubiera terminado», relatan los padres de Laura, quienes de inmediato se dirigieron al servicio de atención al usuario. «Nos comentaron que los médicos tenían derecho a hacer huelga y nosotros respondimos que teníamos derecho a trabajar, y nuestra hija a ir al colegio, y a no pasar toda la mañana dando vueltas de un lado a otro», señala la familia ovetense, que tiene previsto presentar hoy una reclamación.

La UCE tilda la movilización de «irresponsable»

 

 

La Unión de Consumidores (UCE-Asturias) difundió ayer un comunicado en el que enfatiza que «un mes de huelga en la atención sanitaria es una medida absolutamente irresponsable y desproporcionada, y pone de manifiesto un total desprecio por los derechos de los usuarios». Las críticas de la UCE se dirigen hacia el Gobierno central, «que no cree en un sistema público de salud».

 

 

«Comprendemos el derecho a la huelga, pero el sistema sanitario tiene que dar alguna solución a este tipo de situaciones», argumentan los padres de Laura.

Gijón registra la mayor cifra de médicos huelguistas

El área sanitaria de Gijón registró ayer la mayor tasa de incidencia en la primera jornada de la huelga de los médicos de la sanidad pública asturiana. Según los datos difundidos por el Servicio de Salud del Principado (Sespa), la convocatoria se saldó con un seguimiento global del 7,87 por ciento: un 1,3 por ciento en atención primaria (13 facultativos) y un 11,07 por ciento en especializada (232 profesionales).

 

 

En atención hospitalaria, el mayor impacto del paro se concentró en el área gijonesa, con un seguimiento del 26,7 por ciento. Según el Sespa, del total de los facultativos de especializada que secundaron la huelga el 34 por ciento son médicos residentes (en el Hospital de Cabueñes, el 56 por ciento). En atención primaria, la mayor repercusión del paro también se registró en la zona gijonesa, con un seguimiento del 2,7 por ciento.

Pacientes resignados y facultativos indignados

Un paseo en jornada de huelga por algunos de los hospitales de la región

Oviedo / Gijón / Avilés,

 

P. Á. / L. P. / J. V.

 

A las nueve y media de la mañana de ayer, los aparcamientos públicos del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) estaban completos, como siempre. Había que recurrir a alguno de los parkings privados de la zona. «Se nota algo menos de movimiento que en un día normal», explicaba uno de los operarios del negocio, quien ya se había topado con clientes que, debido a la huelga de médicos, habían retornado para recoger sus coches tras recibir la indicación de volver a la consulta de su facultativo al filo de las doce del mediodía.

 

 

Dentro del HUCA, el área de radioterapia no sufría alteraciones reseñables. «De momento, todo va bien», explicaba uno de los pacientes que aguardaba a ser llamado para su sesión. Por los pasillos del complejo hospitalario proliferaban los médicos indignados con la nueva regulación de la jornada laboral, que aumenta sus horas de trabajo y les resta ingresos en concepto de guardias y jornadas de tarde («peonadas»). «Debe quedar claro que no nos oponemos a trabajar dos horas y media más a la semana, pero es una locura aplicar este aumento como se ha hecho aquí», coincidían en señalar tres especialistas del Hospital Central, quienes reclaman al Principado una adaptación de la nueva norma «a las características de cada servicio, que son muy distintas». «Yo estuve muchos años en el Hospital de Cabueñes y veo que aquí las huelgas son mucho más "light"», añadía una de las profesionales.

 

 

En ese mismo momento, Cabueñes vivía la primera jornada de paro médico con tranquilidad y con unos pacientes muy concienciados. El centro gijonés registró un seguimiento del 80 por ciento, con 180 profesionales cumpliendo con los servicios mínimos y «absoluta normalidad» a lo largo de toda la jornada, según indicó Francisco Cantero, delegado del Sindicato Médico (SIMPA). Sólo se atendieron las urgencias y las operaciones inaplazables, como las correspondientes a fracturas y casos de cáncer programados. En el caso de las consultas, se reasignaron las citaciones menos urgentes, y muchos pacientes incluso optaron por no acudir. No fue el caso de Isabel García, quien confiaba en que la atendieran «para no perder el viaje y tener que venir otro día». Uno de los que más nervios pasaron fue José Antonio Gabarre, con su esposa de parto en plena protesta y «un poco de preocupación por ver qué pasaba, a ver si no nos iban a atender como un día normal». Finalmente, «en urgencias nos dijeron que ellos trabajaban igual y todo fue correcto». Casi un centenar de médicos de Cabueñes protagonizaron una concentración a las puertas del centro para dejar claro que «acatamos la nueva jornada laboral, pero no como el Gobierno dice, sino de forma racional».

 

 

Entre tanto, en Mieres el seguimiento de la huelga fue «total», en expresión de Belén Costa, integrante del comité de huelga del Hospital Álvarez-Buylla, quien aclaró que «sólo se han atendido los casos urgentes y preferentes». Costa aseguró que «no ha habido casi quejas por parte de los pacientes, han entendido nuestra protesta».

 

 

Entre los usuarios afectados figura el caso de un niño de dos meses y medio que no fue atendido en el centro de salud: «Nos dijeron que esperásemos, pero el niño estaba casi desmayado, y tuvimos que traerlo a urgencias del hospital», explicaba Telvi Miguélez a la puerta del Álvarez-Buylla. También refería esta vecina de Turón el caso de otra joven, Paula Álvarez, de 17 años, quien «después de tenerlo todo preparado para operarse de anginas le cancelaron la operación». «Los médicos están en su derecho, pero nos afecta mucho», indicaba la mujer.

 

 

Caso distinto es el que citaba Ángeles San Martín, de Mieres, quien había acudido al centro hospitalario porque operaban a una hermana suya de cáncer «y fue la única operación que habían hecho, según me comentaron». Esta vecina explicaba que el hijo de una amiga tuvo menos suerte: «Iban a operarle del tabique nasal a las siete de la mañana y al final nada; preguntaron a las enfermeras, pero le contestaron que no era asunto suyo». Ángeles San Martín defiende el derecho de huelga, pero sostiene que «tenían que haberlo hecho de otra manera, anulando con tiempo las operaciones o las citas, porque al final los pacientes han venido igual al hospital».

La huelga médica aplaza citas y operaciones, pero no paraliza la sanidad

Los médicos inician un paro que el Sespa vaticina «largo» y los sindicatos, «duro»

Los médicos inician un paro que el Sespa vaticina «largo» y los sindicatos, «duro»
 

El Servicio de Salud del Principado y el Sindicato Médico reanudarán hoy las negociaciones y ambas partes se reclaman voluntad negociadora

Lne.es » Sociedad y Cultura Oviedo, P. R.

Casi cuatro mil facultativos de la sanidad pública asturiana, de hospitales y centros de salud, incluidos los MIR, han sido convocados por el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) para iniciar una huelga contra el nuevo modelo de jornada laboral implantado por el Principado. El paro será de nueve días, repartido en dos fases. En la primera, que se inicia hoy y se prolongará durante los días 9, 10, 11 y 15 de octubre, será parcial, desde las 08.00 horas hasta las 11.45 horas. Tras un descanso, en el que tomará el relevo el resto de sindicatos sanitarios con su propia movilización, los médicos volverán a parar, esta vez las veinticuatro horas, los días 24, 25, 26 y 29 de octubre. Y cuando ellos finalicen retornarán de nuevo los anteriores. El conflicto en la sanidad, que no finalizará hasta el próximo 6 de noviembre, ha sido calificado por el Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) como «largo», mientras que los sindicatos han optado por definirlo como «duro».

 

El Sespa ha convocado a negociar hoy de nuevo al Sindicato Médico. Si no hay cambios de última hora, la reunión se celebrará a las diez de la mañana. Ambas partes acuden con pocas esperanzas de llegar a un acuerdo. El Principado renunció a mantener conversaciones durante la semana pasada y ni siquiera hizo un intento de última hora durante el fin de semana; sólo el viernes invitó a los facultativos a reanudarlas, pero con fecha de hoy. En la carta que el Servicio de Salud envió al Sindicato Médico, le invita a negociar «en un clima de diálogo profesional, libre de prejuicios y de posiciones irrenunciables, y buscando que la aplicación del aumento de jornada resulte lo más favorable posible para el interés general».

 

Los médicos, por su parte, según declaró el secretario general del SIMPA, Antonio Matador, piden «verdadero diálogo», ya que hasta ahora «nos han escuchado, pero nada más». Matador no oculta su extrañeza por la actitud de la Administración. «La realidad es que, pese a lo que diga la gerente del Sespa, no se han movido de criterio. Dicen que el sistema no es sostenible con nuestras exigencias, pero nosotros sólo pedimos que no nos pisen, que apliquen la jornada como se está haciendo en otras comunidades autónomas». Y añade: «Al final, por mucho que lo niegue la gerente, va a ser verdad que el Principado no mueve ficha porque ha hecho números y esta huelga le sale rentable».

 

Matador asegura que como sindicato firmarían la propuesta presentada el pasado viernes en la Junta General por Foro Asturias, que, en síntesis, proponía que se mantuviera la libranza posterior a las guardias sanitarias y que se equipare la bonificación por nocturnidad a la de otras autonomías. «Sin embargo, el resto de los partidos de la oposición se abstuvo», afirma.

 

 La aplicación de la nueva jornada laboral obliga a los médicos que realizan cinco guardias al mes a trabajar al año 253 horas más de las que se derivarían de la reforma aplicada por el Gobierno central, en tanto que sufrirían una rebaja salarial de unos 3.400 euros anuales. La pérdida retributiva rondará los 8.500 euros al año en el caso de los mayores de 55 años que estaban exentos de guardias nocturnas y cubrían, como alternativa, módulos de trabajo por las tardes.

 

 El Principado dictó el pasado sábado los servicios mínimos, que los médicos consideran «excesivos» y que «impugnaremos». «Debe quedar claro que ningún paciente que lo necesite realmente dejará de ser atendido, pero también que el trabajo ordinario que el huelguista deja de realizar no puede ser hecho por nadie, ni compañeros no huelguistas ni compañeros que están en servicios mínimos. Está expresamente prohibido sustituir total o parcialmente al huelguista por otro trabajador», subraya Matador.

 

 Además de las urgencias y los tratamientos de oncología médica, radioterapia y hemodiálisis, el Principado ha incluido en la lista de servicios que deben hacerse las intervenciones quirúrgicas programadas. En lo que respecta a los centros de salud, hoy deberá trabajar el 70 por ciento de la plantilla y el resto de los días de huelga, el 50%.

Susana Pérez-Alonso pide la convocatoria urgente del Consejo de Salud

«No entiendo esta huelga, y más en un momento en que la calle está ardiendo», afirma

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 Oviedo, P. R.

 La presidenta de la Asociación de Usuarios de la Sanidad del Principado de Asturias, Susana Pérez-Alonso, ha pedido la convocatoria «urgente» del Consejo de Salud, un organismo en el que están representados la Administración, los trabajadores de la sanidad y los ciudadanos.

 

 «No entiendo esta huelga, y más en un momento en que la calle está ardiendo. No puede ser que los integrantes de este Consejo, que está para cosas como ésta, nos enteremos por los medios de comunicación de lo que está pasando. Los ciudadanos pagamos y tenemos derecho a saber por qué médicos y trabajadores de la sanidad convocan una huelga en estos momentos», declaró a LA NUEVA ESPAÑA.

 

 Y añade «al final serán los usuarios de la sanidad y los enfermos crónicos los más perjudicados por una huelga de la que no conocemos nada, queremos saber lo que piden unos y lo que niegan otros», añade.

 

 La huelga de hoy será la cuarta de la sanidad pública asturiana desde el traspaso de competencias al Principado. Las anteriores se desarrollaron en la primavera de 2002, el otoño de 2006 y marzo de 2008.

 

 El próximo 16 de octubre comenzará la de los trabajadores sanitarios, convocada por los sindicatos CC OO, SAE, SATSE, SICEPA y UGT.

 

 En este caso, el conflicto está muy centrado en la jornada de los trabajadores que hacen turno de noche. Los cinco sindicatos han convocado su paro en fechas que no coinciden con las del Sindicato Médico. Serán los días 16, 17, 18, 19, 22, 23, 30 y 31 de octubre y los días 5 y 6 de noviembre. Estos cinco sindicatos ya mantuvieron un encierro en la sede del Sespa, en Oviedo, durante cuatro semanas.

4.000 médicos están llamados desde hoy a la huelga en protesta por la nueva jornada

Cabueñes inicia el ajuste de eventuales con el cese de una veintena de trabajadores

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El hospital gijonés, que tiene a casi 200 profesionales pendientes de renovaciones, encara la actividad del último trimestre con una merma mínima

Foto: Personal de Cabueñes en una de las últimas protestas contra el despido de eventuales, en la plaza del Marqués. marcos león

 

Lne.es » Gijón A. RUBIERA

 

 

El hospital de Cabueñes tiene ya, desde los primeros días de octubre, menos personal, sobre todo de enfermeras y auxiliares, de los que venía disponiendo a estas alturas del año en los últimos tiempos. Algo más de una veintena de profesionales de la categoría de enfermería y auxiliares, a los que hay que sumar algún otro contrato de técnicos y de personal de servicios, firmaron su cese con el final de septiembre en la primera andanada de ajustes de personal que se cierne sobre Cabueñes, como en el resto de la sanidad pública asturiana. También se han efectuado cambios, en menor volumen, en la plantilla de médicos de algunos servicios, con modificaciones que afectan al tipo de contratos por el que se regían.

 

 

Pero ese primer envite podría haberse hasta celebrado, por el bajo número de afectados sobre el total posible, de no ser por los momentos de tensión que se vive en el sector, contando las horas para que se haga efectiva una huelga de médicos y a las puertas de nuevos paros del resto de categorías. Porque en el hospital gijonés la espada de Damocles pendía este mes de octubre sobre cerca de 200 trabajadores, todos de personal eventual aunque con distintas modalidades de contrataciones, que a finales del pasado año no consiguieron firmar la tradicional continuidad por doce meses consecutivos -como sí ocurrió en otros hospitales de la región y como sucedió los años pasados-. Todos ellos vieron cómo esa continuidad fue, primero, firmada sólo hasta junio, luego hasta septiembre, y finalmente hasta el próximo mes de diciembre. Esa situación excepcional de Cabueñes la provocó la intención del Principado de revisar las contrataciones más recientes, las realizadas en el centro gijonés a raíz de las «nuevas acciones» incorporadas a la cartera del hospital en los últimos años, como la apertura de la gran unidad de cardiovascular con hemodinámica.

 

 

En las últimas semanas la nueva gerencia del área V, así como la dirección del hospital, consiguieron del Sespa un compromiso de prórroga para la mayoría de ese personal eventual cuyos contratos surgieron del recorte de jornada de trabajo que se llevó a cabo en el 2005, y que ahora se volverá a incrementar. Pese a haberse evitado ese importante volumen de ceses de cara al mes de octubre, que podrían haber rondado más de un centenar, todo el personal en Cabueñes ha contenido la alegría porque «el hospital es un polvorín y sabemos que si no es ahora el palo será en unos meses», apuntan desde la junta de personal del área V.

Los médicos en huelga deberán realizar operaciones programadas

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El Sespa incluye estas cirugías en los servicios mínimos al prever un paro «largo» y al que se sumarán otros trabajadores, dice

El Cmercio. 07.10.12 - 02:41 -L. FONSECA | GIJÓN.

"No vamos a consentir que haya un caos en la sanidad con una huelga de un mes"

La huelga en la que a partir de mañana se verá inmersa la sanidad pública asturiana arranca con polémica no sólo por el elevado porcentaje de servicios mínimos impuesto por la administración, que en los hospitales rondará el 80%, sino por cómo deberán ser aplicados durante los días que dure el paro sanitario. El Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha incluido las operaciones programadas, es decir, aquellas que han sido planificadas con anterioridad a la huelga, como parte del trabajo que deben realizar los médicos en conflicto. Los convocantes de la protesta, el Sindicato Médico (Simpa) asegura que las cirugías programadas no pueden entenderse como servicios mínimos «ya que son actividad ordinaria». El secretario general de la central médica, Antonio Matador, afirmó que se trata de una medida ilegal.

Tal y como avanzara EL COMERCIO, la instrucción del Sespa sobre los servicios mínimos fue publicada ayer en el Boletín Oficial del Principado (BOPA). En la misma se recoge el número de efectivos de hospitales y centros de que deberán trabajar los días 8, 9, 10, 11 y 15 de octubre, cuando la huelga será a media jornada (de 8 a 11.45 horas), y también para los días 24, 25, 26 y 29, cuando el pero será ya total.

Además, el Principado remitió ayer una nota de prensa en la que explica que los servicios mínimos han sido diseñados «para garantizar el derecho a la salud y a la asistencia sanitaria de los asturianos». El Sespa vaticina un conflicto que se prolongará en el tiempo, ya que reconoce que los mínimos, que define como «exigentes», han sido pensados «en previsión de una huelga que podría ser larga y la que previsiblemente se sumarán otros trabajadores sanitarios durante los próximos días».

El Sespa ha hecho un listado de qué cosas tienen que hacer los médicos durante la huelga. Las urgencias, la atención a enfermos oncológicos, la sesiones de hemodiálisis y de radioterapia dispondrán del cien por cien del personal. No podrá haber retrasos ni demoras en la atención producto de la protesta. Las consultas preferentes y las primeras citas en Atención Especializada no deberían verse afectadas por la protesta. Al menos, esa es la teoría. También tienen que ser atendidos como si se tratara de una urgencia aquellos pacientes que vienen desplazados de una área sanitaria que no sea la suya.

Centros de salud al 70%

Los 4.000 médicos llamados a la huelga son tanto los de hospitales como los de centros de salud. Para éstos últimos, el Sespa ha fijado unos servicios mínimos diferentes. Mañana, día de arranque de la huelga, tendrá que trabajar obligatoriamente el 70% de la plantilla, pero el resto de días la presencia se limita al 50%. No obstante, en consultorios donde el número de trabajadores es más reducido, se dan casos en los que se exige la presencia del cien por cien de los médicos, lo que les impedirá «ejercer el derecho a la huelga».

El secretario general de Simpa confirmó ayer que no se produjo ningún tipo de contacto por parte de la administración durante la jornada de ayer.

La Asociación de Usuarios de la Sanidad pide una reunión urgente del Consejo de Salud

07.10.12 - 02:38 -E. C. | GIJÓN.

La presidenta de la Asociación de Usuarios de la Sanidad del Principado, Susana Pérez-Alonso, pidió que «de inmediato» sea convocado el Consejo de Salud, órgano que ha de ser reunido «en casos como el que estamos viviendo» por tratarse de un ente el que están representados administración, trabajadores y ciudadanos. «No puede llegarse a un conflicto de estas características sin que todas las partes implicadas en él, y los ciudadanos lo somos, conozcan más que por los medios de comunicación lo que aparentemente sucede», sostiene la presidenta de la asociación.

«Al final no conocemos que es lo que piden unos y niegan otros, lo que sí sabemos es que los ciudadanos, los usuarios de la sanidad y los enfermos crónicos pagarán muy caro una huelga sanitaria», señala Pérez-Alonso. Asimismo, añadió que «nosotros pagamos los sueldos de políticos y trabajadores, ¿no se nos va a decir en el órgano procedente como es el Consejo de Salud que es lo que sucede?», preguntó.