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SESPA

Será oficial tras la reunión del Consejo de Administración que se celebra hoy a las 13:00 h.

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También se producirán otros nombramientos pendientes en A. Primaria y A. Especializada

El ingeniero gallego Juan José Pérez Blanco, nuevo gerente del HUCA

De 38 años, proviene del Hospital de Orense, donde ocupaba la dirección de recursos económicos y servicios generales

20.09.11 - LAURA FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ya tiene gerente. Se trata de Juan José Pérez Blanco, un ingeniero industrial de 38 años y de origen gallego, que proviene del Complejo Hospitalario de Orense (CHOU), un centro en el que trabajan un millar de personas. El nombramiento lo hará efectivo hoy el Consejo de Administración del Servicio de Salud del Principado (Sespa), que aprobará también el relevo de la práctica totalidad de las gerencias de Atención Primaria.

Pérez Blanco sustituirá en el cargo a Mario González, que, tras ejercer como máximo responsable del HUCA en los últimos cuatro años (septiembre de 2007 a agosto de 2011), fue cesado de sus funciones al poco de tomar posesión el nuevo Gobierno regional de Foro Asturias. Aunque algunos sectores daban como segura la continuidad de González debido al trabajo que había realizado con vistas a la apertura de La Cadellada, desavenencias surgidas con el nuevo gerente del Sespa, Juan Azcona, precipitaron su marcha. Su sucesor será ahora quien tenga que coger el testigo del futuro HUCA y encargarse de su finalización, montaje y apertura.

Según ha podido saber EL COMERCIO, Pérez Blanco atesora experiencia en la materia. Antes de recalar en Galicia, donde fue fichado por el Gobierno Núñez Feijóo (PP), formó parte de la cúpula directiva del Hospital de La Paz, en Madrid, donde ocupó la Subdirección Técnica. Fue el encargado de diseñar y aplicar el último plan director que se desarrolló en el complejo sanitario madrileño y que permitió la ampliación de La Paz con la renovación de todo su bloque quirúrgico, entre otras actuaciones.

Ya en Galicia, a Pérez Blanco también se le asignó la elaboración de un plan director del Hospital de Orense, así como la reforma y traslado del psiquiátrico (Hospital Piñor). El citado centro cerró sus puertas en junio pasado para acometer una importante reforma, por lo que fue necesario vaciarlo de pacientes y también de equipamientos.

El nuevo gerente deberá hacer otro tanto de lo mismo, aunque en mucha mayor dimensión, en Asturias, cuando se proceda a abrir el complejo de La Cadellada, cuya apertura se retrasará a septiembre de 2013, según las últimas previsiones del consejero de Sanidad, José María Navia-Osorio.

Pérez Blanco nació en Alemania aunque su procedencia es gallega, donde desarrolló gran parte de su profesión. Es la primera vez que la gerencia del HUCA recae en un profesional no médico. La Consejería de Sanidad ha valorado su amplia experiencia en el mantenimiento y equipación de hospitales. Además, la intención es que Pérez Blanco se encargue pura y exclusivamente del futuro HUCA y que las labores del día a día del actual Hospital Central recaigan en el subgerente, Ángel Alzueta.

Cambios en Primaria

El Consejo de Administración del Sespa procederá hoy también a relevar a las gerencias de Primaria, a excepción de la de Arriondas donde semanas atrás ya se nombró a José Luis Vigón Fernández.

La Consejería de Sanidad ha decidido fichar a médicos que se declararon públicamente contrarios a la polémica ’reforma Quirós’ durante la pasada legislatura. Entre los designados figuran varios de los firmantes del manifiesto ’antiquirós’, el cual dio lugar luego al nacimiento de la Plataforma en Defensa de la Atención Primaria. Clara García Osorio, médica de Vallobín, será propuesta para gerente de Primaria de Oviedo, mientras que Óscar Veiras del Río lo será para Gijón. García Osorio fue coordinadora de equipos en el Área Sanitaria V cuando el actual gerente del Sespa, Juan Azcona, era director médico de Gijón. Oscar Veiras fue médico SAC (servicio de Atención Continuada) en el centro de Salud de La Ería (Oviedo). Emigró a Lugo aprovechando la convocatoria de un concurso de oposición del Servicio Gallego de Salud (Sergas).

También habrá renovación en Jarrio. Fernando Floriano, que ya ocupó este puesto entre 2003 y 2005, será nombrado gerente. Floriano había ejercido como gerente hasta julio de 2005, cuando fue cesado por el entonces gerente del Sespa, Juan José Cañas (PSOE). La destitución de Floriano guardó relación con la negativa de varios médicos a realizar sustituciones en unas condiciones que consideraban precarias. Floriano rechazó expedientarlos como exigió entonces el Sespa y acabó siendo cesado. Posteriormente fue recuperado por el gerente del HUCA, Abelardo Román, para el servicio de admisiones.

El Sespa realiza la segunda tanda de cambios en las gerencias

Se baraja el retorno a Jarrio de Fernando Floriano y se ultiman los relevos en primaria de Oviedo, Gijón y Avilés

Oviedo, P. Á., en La Nueva España

El Servicio de Salud del Principado (Sespa) llevará a cabo hoy la segunda tanda de nombramientos de gerentes de hospitales y de servicios de atención primaria. Según ha podido saber este periódico, se baraja la posibilidad de que Fernando Floriano retorne a la dirección del área sanitaria de Jarrio, que comprende tanto el hospital como los centros de salud del noroccidente de la región. Entre tanto, Clara García Osorio y Óscar Veiras se harán cargo de las gerencias de primaria de Oviedo y Gijón, respectivamente. Para Avilés suena Jorge Pérez-Berrocal, aunque también parece contar con opciones -para Avilés o para otra área- Amalia Franco.

En un principio, está previsto que hoy también se desvele la identidad del nuevo gerente del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). La semana pasada, en la Junta General del Principado, el consejero de Sanidad, José María Navia-Osorio, anunció que el elegido es «un gerente con un perfil fundamentalmente técnico, no un perfil sanitario». Navia-Osorio presidirá a la una del mediodía de hoy la reunión del consejo de administración del Sespa, órgano por el que este tipo de nombramientos han de pasar de forma preceptiva. Los responsables sanitarios de la región tienen previsto proceder a una renovación masiva en las gerencias de primaria.

La primera tanda de nombramientos tuvo lugar el pasado 26 de agosto. Entonces, fueron designados los nuevos directores del Hospital de Cabueñes de Gijón y del Monte Naranco de Oviedo, además del gerente de atención primaria del área de Arriondas y el equipo directivo completo -salvo el gerente- del HUCA. En esa reunión también se dio luz verde a diversos cambios en direcciones médicas y en otros cargos de menor relieve público.

Quien finalmente sea el elegido para llevar las riendas del Hospital Central -el buque insignia de la sanidad asturiana- se encontrará con un equipo recién nombrado sobre el que no ha tenido nada que decir. El consejero argumentó en la Junta que esta circunstancia no generará distorsión alguna. Navia-Osorio dibujó un esquema de gestión con dos funciones drásticamente diferenciadas «Pensamos que el HUCA tiene dos problemas. Uno es el problema del día a día, con todo el desfase económico y con todo el desastre de listas de espera. Para eso tenemos la figura del subgerente, el doctor Ángel Alzueta. El otro problema es el traslado al nuevo Hospital Central, y para eso hemos buscado un gerente con un perfil fundamentalmente técnico, no un perfil sanitario».

De confirmarse las citadas hipótesis, Fernando Floriano retornará al área de Jarrio, de la que ya fue gerente con anterioridad, en sustitución de Ricardo de Dios. Clara García Osorio, médica del centro de salud ovetense de Vallobín, desempeñó cargos de gestión en la atención primaria del área de Gijón; ahora relevará a José Antonio Noya. Óscar Veiras formó parte durante algún tiempo de los Servicios de Atención Continuada (SAC), y reemplazará a Antonio Molejón. Amalia Franco ha sido coordinadora de calidad del HUCA y directora médica de primaria en Gijón. Jorge Pérez-Berrocal trabaja en el centro de salud de Otero, de Oviedo.

La demora quirúrgica en Cabueñes y Jove ya casi alcanza a 5.000 pacientes

 

Cierran agosto con 480 enfermos pendientes más que en 2010 y tiempos de espera en aumento

 

 

Una operación quirúrgica en el hospital de Cabueñes. Archivo

 

19/09/2011 00:00 / E. G. Bandera Gijón

 

Agosto siempre marca picos en las demoras quirúrgicas y, aunque ya no lideran el tiempo medio de espera en Asturias, los hospitales de Cabueñes y Jove siguen sumando pacientes y días de espera. Los dos centros hospitalarios del área sanitaria V (Gijón, Villaviciosa y Carreño) cada vez están más cerca de los 5.000 pacientes pendientes de intervención quirúrgica. Según los datos del Servicio de Salud del Principado (Sespa), las listas de espera quirúrgicas de ambos centros sumaban 4.685 enfermos, 480 más que en el mismo periodo de 2010 y 157 más que hace dos meses.

 

Cabueñes, con 3.423 pacientes pendientes de operarse, había conseguido bajar la lista de espera quirúrgica con respecto al mes anterior en 46 personas. Sin embargo, en los últimos tres meses ha seguido incrementando los periodos de espera, con una media que ya alcanza los 70 días, seis más que en agosto de 2010. Por contra, se sitúa a nueve días de la media registrada en el resto de centros asturianos, que lidera el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) con un tiempo medio de espera de 94 días.

 

 

Por debajo de la máxima La espera máxima en Cabueñes se mantiene estable en cierto modo estable, aunque crece en un día con respecto a 2010, y se sitúa en tres meses. En Asturias, el tiempo de espera máximo ya alcanza los 310 días. De los 3.423 pacientes que integraban la demora quirúrgica de agosto, 2.286 esperaban menos de 90 días y 1.137 de 90 a 180 días. Hace un año, este último listado lo integraban 893 personas.

 

Traumatología sigue siendo la especialidad con mayor número de pacientes que aguardan por una intervención quirúrgica, con 990 personas cuando en agosto de 2010 eran 934. Pese a que el tiempo de demora máximo se mantiene en niveles similares (con 177 días), se registra un incremento de 12 días en la espera media, que se sitúa en 79 días. En todo caso, la especialidad de Otorrrinolaringología sigue siendo por la que más tiempo esperan los pacientes, aunque éstos pasan de los casi 300 de 2010 a los 259 de este agosto. La espera media es de 87 días y la máxima de 177.

 

Baja en casi un centenar el número de pacientes, además, que esperan por una intervención de cirugía general y digestiva y sube en 346 personas la demora de oftalmología, que acumulaba en agosto 904 enfermos pendientes de intervenir. De hecho, si en 2010 eran 447 los pacientes que aguardaban por una operación de cataratas, la demora alcanzaba el mes pasado a 725 personas.

 

El hospital de Jove es el que sigue teniendo las peores cifras en la demora media quirúrgica, que ya alcanza los 86 días, a ocho de la registrada en el HUCA y 17 días por encima de la que presentaba en agosto de 2010. En junio pasado aún era de 79 días y, en julio, ya pasaba a 85. La espera máxima también sube hasta los 293 días, cuando hace un año era de 197 y, un mes antes, de 262.

 

Jove acumulaba en agosto 1.262 pacientes pendientes de operarse, 212 más que el año anterior. Y, de ellos, 698 aguardan menos de 90 días, otros 515 entre 91 y 180 días y, 49, entre 181 y un año. En agosto de 2010, este último listado tenía sólo tres pacientes. La intervención de cataratas es la que más pacientes aglutina, con 267 que esperan una media de 99 días para ser intervenidos. Y, por especialidades, también oftalmología sigue a la cabeza, con 363 pacientes, siete menos que hace un año, pero con una media de demora que pasa de los 76 días a los 97. Traumatología también alcanza un tiempo de espera medio idéntico, con 178 pacientes, nueve menos que en 2010.

 

 

Asturias garantiza la atención a desplazados

 

Asturias garantiza la atención a desplazados

 

El Servicio de Salud asegura que no hace distinciones entre pacientes locales y los procedentes de fuera

 

19.09.11 - 02:37 - LAURA FONSECA | GIJÓN.

 

En tiempos de crisis, los principios de solidaridad y cohesión sobre los que se asienta el actual Sistema Nacional de Salud amenazan con saltar por los aires. La obligada necesidad de las comunidades autónomas de ajustarse el cinturón hace que gastos que hasta ahora eran asumidos con deportividad interterritorial empiecen a ser vistos como el enemigo a batir. La atención sanitaria y farmacéutica a los pacientes desplazados, aquellos que residen temporalmente fuera de su domicilio habitual, es un claro ejemplo de ello. Comunidades como Cataluña y Valencia han abierto la caja de los truenos al empezar a denegar determinados servicios sanitarios a usuarios foráneos. Pese a tratarse de un incumplimiento de la Ley General de Sanidad y de la normativa sobre cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud de mayo de 2003, las autonomías se mantienen en su rebeldía y exigen al Ministerio de Sanidad que compense el gasto generado por los pacientes 'foráneos'.

A lo largo de este verano, personas que se encontraban de vacaciones fuera de su región han tenidos dificultades a la hora de acceder al médico o de hacerse con una receta. Cataluña y Valencia han sido las primeras en cerrar el grifo a los desplazados, pero otras regiones con una alta afluencia de turistas como son Canarias, Baleares, Murcia y Madrid podrían seguir su ejemplo. En Asturias, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) asegura no haber tenido problema alguno con los desplazados, entre otros motivos, porque «aquí no se hace distinción entre pacientes locales y de otras comunidades. Todos son atendidos por igual».

Tanto es así, señalan las fuentes del Sespa, que en Asturias «no se contabiliza el coste o la atención que demandan este tipo de usuarios». Otras comunidades sí han hecho sus cuentas. Y las han hecho a pesar de que ese gasto no se compensa.

La legislación vigente es muy clara en este sentido y recoge que los diferentes sistemas de salud deben asumir el coste sanitario de los ciudadanos procedentes de otras regiones. Incluso, si estos pacientes necesitan someterse a una operación quirúrgica o si deben permanecer ingresados en un hospital durante tiempo prolongado. Valencia, por ejemplo, asegura que en 2009 desembolsó más de 160 millones de euros en asistencia a enfermos de otras regiones de España.

La Comunidad de Murcia asegura que atiende cada verano a unos 130.000 turistas, lo que le supone un gasto en recetas de 3,6 millones de euros. Cataluña cifra el coste de los desplazados en 80 millones y Andalucía, en 26.

463 traslados en ambulancia

Uno de los pocos datos de los que puede echar mano Asturias son los traslados que se realizan en ambulancia a otras comunidades autónomas y cuyo gasto sí forma parte de los fondos de cohesión del Sistema Nacional de Salud. En 2010, un total de 463 pacientes desplazados fueron llevados en ambulancia (en avión en el caso de Canarias) a su comunidad de origen. Se trata, en la mayor parte de los casos, de enfermos que necesitaron de atención hospitalaria. La mayor parte de los traslados (207) fueron a Madrid, seguidos de Cantabria (73) y Cataluña (70). La contrapartida la conforman otros 428 asturianos que fueron atendidos fuera de la región y que durante 2010 necesitaron ser trasladados desde otras comunidades hacia Asturias. En este caso, el mayor grueso de desplazamientos se localizó en Castilla-León, con 117 casos, y en Cantabria y Madrid, con 60 pacientes, respectivamente.

También se incrementan los gastos por las derivaciones de pruebas que seguirán siendo necesarias 2 años más…

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La demora del nuevo HUCA repercutirá de manera negativa en servicios como hemodiálisis y la UCI

RTPA

Hemodiálisis, radioterapia oncológica o la UCI son algunos de los servicios a los que más va a perjudicar la demora del traslado al nuevo Hospital. En la última legislatura poco o nada se ha invertido en el complejo hospitalario de El Cristo. La vista estaba puesta en el horizonte de 2012 y en los nuevos equipamientos en La Cadellada.

Para Manuel Matallana, de la Asociación por la Defensa de la Sanidad Pública, esto supone "un debacle en el funcionamiento de este hospital". Es así que habrá "técnicas que no podrán aplicarse" teniendo en cuenta que algunos equipamientos del nuevo hospital están comprados hace más de un año.

Por su parte, Antonio Matador, secretario general del SIMPA, este "deterioro se está solventando gracias a ciertos conciertos, se está derivando mucho a hospitales concertados". Es el caso de las resonancias magnéticas.

Los sindicatos sanitarios se muestran críticos con la herencia del anterior ejecutivo. Al nuevo, le dan el margen del recién llegado, aunque le apremian para que diseñe el plan de formación sobre las nuevas técnicas y aparataje, y le piden una mejor gestión.

Entre tanto, el nuevo HUCA largo se vuelve a fiar. Se hará esperar hasta finales de 2013.

Ramón Quirós .......El HUCA no es un hospital de millonarios sino un hospital para un millón de asturianos. Es un centro pensado para todos los ciudadanos, incluido el actual consejero de Sanidad

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«El nuevo HUCA lleva paralizado cuatro meses, si no lo abren en 2012 será por culpa de Foro»

«El mensaje de Navia-Osorio es nefasto. Creo que lo hace porque sabe que tendrá que hacer recortes en Sanidad»
Ha vuelto a su puesto en la Dirección General de Salud Pública tras haber dirigido la Consejería de Salud en los últimos cuatro años. Desde allí, el exconsejero Ramón Quirós, ha visto y oído cómo su sucesor en el cargo, José María Navia-Osorio, le acaba de acusar de haberle legado «una losa» en forma de nuevo HUCA y una deuda de 317 millones que obligará al Sespa a dejar de pagar a los proveedores. También le afea haberle dejado pacientes quirúrgicos en los cajones. Quirós, mochila en ristre, le responde: «El mensaje de Navia-Osorio es nefasto. Creo que lo hace porque sabe que tendrá que hacer recortes». Sobre el HUCA destaca un aspecto: «no es un hospital para millonarios, es para todos los asturianos, incluido el actual consejero», uno de los que más patrimonio ha declarado del actual equipo de Gobierno.

Sanidad: patatas calientes y recalentadas

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La primera intervención en la Junta del consejero Navia-Osorio combinó diagnósticos preocupantes y certeros con críticas endeblemente fundadas

Foto: Carlos Galcerán. lne

Lne.es » Sociedad PABLO ÁLVAREZ

 Déficit presupuestario, aplazamiento de pagos a proveedores, un hospital nuevo que amenaza con hipotecar el conjunto del sistema sanitario público, casi 700 pacientes con demoras de más de seis meses para operarse... No defraudaron los contenidos de la primera comparecencia del consejero de Sanidad del Principado, José María Navia-Osorio, en la Junta General del Principado, celebrada el pasado miércoles.

 

Brillante e ingenioso a ratos, el titular de Sanidad dibujó con datos lo que muchos sabían y otros barruntaban: que la sanidad es una de las «patatas calientes» que ha heredado el Ejecutivo que preside Francisco Álvarez-Cascos. Sin embargo, Navia-Osorio añadió algunas cifras y consideraciones, caso de las referidas al coste del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), endeblemente fundadas y que parecían encaminadas a aumentar aún más la temperatura de cocción del menú. Las líneas que siguen analizan con cierto detalle algunas de las patatas -tanto las calientes como las «recalentadas»- que el titular de Sanidad sirvió en el Parlamento regional.

 

El HUCA como patata caliente. Que el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) es una patata caliente para el nuevo Ejecutivo era algo que pocos dudaban. En primer lugar, porque la coyuntura global del momento actual no tiene nada que ver con aquella en la que se acometió el proyecto, allá por el año 2002. Por poner un ejemplo, hace nueve años eran legión los que se frotaban las manos sólo de imaginarse las maravillas que podrían hacerse con los terrenos que el actual Hospital Central dejase libres en el barrio del Cristo. Hoy nadie sabe muy bien qué hacer con ellos.

 

Por otra parte, el proceso de gestación del HUCA no ha estado exento de sobrecostes, cambios de proyecto, modificaciones en los materiales, prolongaciones de plazos? El Gobierno de Álvarez-Cascos cuenta con la indudable legitimidad de que su líder siempre se mostró contrario al proyecto de un nuevo hospital y partidario de reformar el antiguo, para lo cual el Gobierno central del PP ofreció en su día 21.000 millones de pesetas. En la Junta, el consejero de Sanidad, José María Navia-Osorio, tildó al nuevo HUCA de «losa» para el conjunto de la sanidad pública asturiana, un centro sanitario que considera sólo apto «para ricos», en alusión a los altos costes que supondrá ponerlo en servicio y mantenerlo en funcionamiento.

 

El HUCA como patata recalentada. Pero esta incuestionable patata caliente fue severamente recalentada al decir el Consejero que el Principado deberá pagar a la empresa pública Gispasa por el HUCA un total de 1.588 millones de euros a lo largo de los próximos 25 años. «Cinco veces más de lo que se dice», apostilló. La cifra causó alarma e indujo a pensar que las cifras que se venían barajando hasta el momento se habían quintuplicado de la noche a la mañana.

 

Con el revuelo ya instalado en la opinión pública y en el sector sanitario, el anterior Gobierno salió a la palestra para desmentir tal conclusión y aclarar que «en torno al 80 por ciento» de esa cifra no es para sufragar la construcción del HUCA, sino para gastos corrientes que en diversos conceptos acarreará el futuro HUCA del mismo modo -o similar- que los acarrea la sede actual. Entre tanto, la Consejería también matizó sustancialmente las declaraciones del Consejero (ver LA NUEVA ESPAÑA de ayer) admitiendo que la citada cuantía incluía gastos ajenos a las obras (esterilización, mantenimiento de la obra civil y de los equipos...). El departamento de Navia-Osorio no ha concretado qué porción de los 1.588 millones son imputables a la construcción del nuevo HUCA y qué parte corresponde a gastos independientes de que el hospital sea nuevo o viejo, o esté ubicado en un lugar o en otro.

 

Un déficit acuciante... El Consejero vaticinó que su departamento concluirá el año 2011 con un déficit de 317 millones de euros. Y añadió que para 2012 necesitará un presupuesto cercano a los 2.000 millones simplemente «para poner a cero la sanidad», pues al ejercicio de 2012 se destinarían unos 1.590. De la cifra global de gasto, 73,4 millones corresponden a la factura que Gispasa pasará en concepto de HUCA. A nadie se le oculta que obtener esos 2.000 millones requerirá buscar recursos debajo de las piedras.

 

... Severos problemas de pagos... Navia-Osorio admitió que los pagos a los proveedores, especialmente a los grandes, sufrirán aplazamientos notables. Sin embargo, el Gobierno regional se ha propuesto que las farmacias sigan cobrando con puntualidad, al contrario de lo que está sucediendo en otras comunidades autónomas.

 

... Y, pese a todo, Medicina a La Cadellada. En este contexto de restricciones, sorprende la decidida apuesta de Francisco Álvarez-Cascos por trasladar la Facultad de Medicina a La Cadellada, junto al nuevo HUCA. Crear un nuevo campus de ciencias de la salud fue una promesa del ex presidente Vicente Álvarez Areces que el Gobierno socialista olvidó muy pronto a causa de su elevado coste. Habrá que ver de dónde saca el dinero el actual Ejecutivo.

 

Listas de espera: manipulación o trampas al solitario. En su comparecencia, el Consejero se mostró preocupado por la situación de las listas de espera quirúrgicas. El pasado 31 de agosto aguardaban una operación 17.525 pacientes, de ellos 661 con una demora superior a los seis meses, y con una espera media de 79 días. Navia-Osorio vertió críticas sobre la gestión del Gobierno de Areces en este epígrafe, e incluso aludió a pacientes hallados «en los cajones».

 

Con independencia de los datos, tan criticables como se quiera, el titular de Sanidad tiene en su equipo, como directores generales, a dos profesionales que en la pasada legislatura tenían un control muy directo -bien es cierto que no la última palabra- sobre las listas de espera en el Servicio de Salud del Principado (Sespa). Lo cual invita a pensar que o bien Navia-Osorio está en condiciones de denunciar abiertamente una posible manipulación de los datos por parte del equipo anterior o bien que teme que alguien se haga trampas al solitario. O sea, si la patata ya estaba caliente o fue recalentada. El Consejero argumentó, con tono irónico, que de junio a agosto la lista de espera aumentó en 1.057 enfermos. Sin embargo, es bien sabido que las demoras siempre crecen en verano. Más que nada, porque los médicos están de vacaciones y no operan. En los dos meses citados, en 2010 la lista aumentó en 1.432 pacientes; en 2009, en 1.925; en 2008, en 1.510, y en 2007, en 2.021. O sea, que el incremento de este año ha sido el menor en cinco años.

 

Dedicación exclusiva: ¿un disparo en el propio pie? Navia-Osorio afirmó en la Junta que «como consejero» no tiene «ninguna» opinión sobre la dedicación exclusiva de los médicos del sistema sanitario público. Hasta hace bien poco la tenía, y era claramente favorable a permitir que los facultativos que lo desearan pudieran compaginar actividad pública y privada, pero todo cambió hace hoy dos semanas, cuando LA NUEVA ESPAÑA publicó que el departamento que dirige Navia-Osorio manejaba el proyecto de suprimir la incompatibilidad entre ambas actividades, vigente en el Principado (y sólo en el Principado) desde 2003. Foro Asturias desmintió la noticia y la Consejería de Sanidad siguió los mismos pasos.

 

La cuestión ahora es ver qué hacen la Consejería y el Sespa para llevar adelante la cobertura de determinadas jefaturas que, según la normativa actual, exigen dedicación exclusiva. Plazas para las que los responsables sanitarios podrían estar pensando en profesionales que, por ser anteriores a 2003, compatibilizan el ejercicio público con el privado. No sería de extrañar que el drástico cambio de postura se convirtiera en un desagradable disparo en el propio pie.

«La actitud del Consejero siembra dudas sobre todas las cifras que da el Gobierno», dice el PP

Oviedo, P. Á. 

El Partido Popular y el PSOE criticaron ayer las declaraciones del consejero de Sanidad, José María Navia-Osorio, en la Junta General del Principado, en las que cifró en 1.588 millones de euros el coste final del nuevo HUCA, y el hecho de que más tarde su departamento admitiese que esa cuantía incluye gastos ajenos a las obras. 

Carlos Galcerán, diputado autonómico del PP, afirmó que «da una imagen penosa que la denuncia que marcó la comparecencia del Consejero esté basada en datos manipulados. Hay una mezcla y una confusión de coste y sobrecoste, incluyendo gastos ajenos a las obras y creando una alarma injustificada o quizá buscada para esconder lo evidente: que no se está gobernando». Galcerán subrayó que «es incuestionable el despilfarro de Gispasa, pero esta actitud del Consejero siembra dudas sobre el resto de las cifras que está aportando el Gobierno». 

Entre tanto, Pilar Alonso, diputada del PSOE, argumentó que «el Consejero tiene que rectificar en un asunto de extremada importancia para el futuro de la sanidad». Según Alonso, «a pesar de que se le advirtió reiteradamente de que los datos no eran correctos mantuvo su posición». A juicio de la diputada socialista, el hecho de que el Consejero afirmara que no tenía opinión sobre la dedicación exclusiva de los médicos «puso de manifiesto que era cierto el contenido de la información que desmintió».

Listas de espera

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Casi cien días para operarse en el HUCA

El Central cierra agosto con una demora media quirúrgica de 94 días, 15 jornadas por encima de la media regional

17.09.11 - L. FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

Quienes estén a la espera de operarse en el Hospital Central de Asturias (HUCA) deben ser verdaderamente pacientes. Según los datos que hizo públicos la nueva Consejería de Sanidad en su web, el complejo sanitario cerró agosto con una demora quirúrgica media de 94 días. Se trata de una de las esperas más elevadas, que le sitúa 15 días por encima de la media regional. En el conjunto del sistema hospitalario asturiano el tiempo promedio para una intervención está en 79 días.

La consejería que dirige José María Navia-Osorio (Foro Asturias) achaca este incremento a los anteriores gestores, a los que acusó días atrás en la Junta General de haber dejado 'escondidos en los cajones' a más de un millar de pacientes pendientes de intervención. Sin embargo, responsables de la anterior Consejería de Salud lo niegan y afirman que la gestión de las listas de espera a partir de julio, cuando tomó posesión el Gobierno de Cascos, «es responsabilidad suya».

Polémicas aparte, el caso es que los pacientes adscritos al HUCA deben aguardan casi cien días (más de tres meses) para poder pasar por el quirófano. La consejería saliente había dejado una demora de 69 días, según los datos correspondientes al mes de junio. El HUCA tiene actualmente 6.675 personas que esperan ser llamadas para una operación. Son 531 pacientes más que hace dos meses. Asimismo, 589 personas acumulan demoras de más de medio año. De ellas, 124 son pacientes que aguardan por una intervención de cirugía cardíaca. En Asturias, la lista de espera la conforman 17.525 personas. Son mil más que en junio. La demora media es de 79 días.

El incremento de las listas de espera preocupa al Colegio de Médicos. Su presidenta exigió al nuevo titular de Sanidad «una solución inmediata. La situación de muchos pacientes es vergonzosa», dijo. Además, Carmen Rodríguez aseguró que «las listas de espera siempre han estado maquilladas. No me extraña que la nueva administración se haya encontrado con pacientes en los cajones».

Unidades clínicas

Rodríguez se mostró crítica con la decisión del nuevo consejero de mantener y promulgar las unidades de gestión clínica. «Nunca estuve de acuerdo con esa figura. No me parece una buena decisión». Por su parte, el Sindicato Médico exigió explicaciones al consejero de Sanidad sobre las críticas vertidas hacia las unidades de gestión del HUCA.

Sanidad admite ahora que los 1.588 millones del HUCA incluyen gastos ajenos a las obras

 

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La cifra facilitada en la Junta por Navia-Osorio abarca, además de las obras, servicios de esterilización, seguridad, limpieza y mantenimiento

Foto: Vista parcial del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) que se construye en La Cadellada. miki lópez

Lne.es » Sociedad Oviedo, Pablo ÁLVAREZ

La Consejería de Sanidad del Principado admite ahora que la cifra de 1.588 millones de euros que el titular del Departamento facilitó el miércoles como coste del nuevo HUCA incluye varios conceptos ajenos a la obra civil y que corresponden a equipamiento y a gasto corriente en epígrafes como esterilización y mantenimiento tanto de la obra civil como de parte de los equipos.

 

Un portavoz autorizado de la Consejería reconoció que la citada cuantía engloba partidas diversas, pero eludió aclarar qué porcentaje de la misma corresponde a la construcción del recinto y qué porcentaje a otros epígrafes. El anterior Gobierno regional sí había aportado anteayer un dato, según el cual «en torno al 80 por ciento» de los 1.588 millones «tiene que ver con el gasto corriente», es decir, con servicios que «ya en el momento actual son contratados por el HUCA» en su ubicación en el barrio del Cristo. Entre ellos figuran, además de los ya citados, limpieza, seguridad y jardinería.

 

En su comparecencia del miércoles en la Junta General del Principado, el consejero de Sanidad, José María Navia-Osorio, elevó el coste del nuevo HUCA que se construye en La Cadellada a 1.588 millones de euros. Y apostilló: «Cinco veces más de lo que se dice». Una coletilla que, probablemente, hacía alusión a los 300 millones en números redondos -en rigor, 295,8- que van a suponer las obras tras el añadido de dos sobrecostes.

 

Esta afirmación del Consejero en sede parlamentaria causó una sorpresa mayúscula -e incluso alarmó- no sólo a numerosos ciudadanos, sino a determinadas entidades del ámbito sanitario. El coste total del HUCA que desde abril de 2010 maneja LA NUEVA ESPAÑA se sitúa en el entorno de los 500 millones de euros, una cifra desde luego susceptible de ir en aumento, pero que hoy en día incluye los citados 295,8 millones de obra civil, cerca de 100 millones en equipamiento y mobiliario, unos 50 millones en sistemas de información y en torno a 33 millones en accesos.

 

Navia-Osorio señaló la citada cifra y precisó que ésa es la cantidad que el Principado deberá pagar a la empresa pública Gispasa en los próximos 25 años. Los 1.588 millones son la cifra resultante de las cuotas anuales de un contrato de arrendamiento operativo en virtud del cual Gispasa construye el HUCA y mantiene su titularidad a lo largo de treinta años, transcurridos los cuales el edificio pasará a ser propiedad de la Administración regional.

 

Para acometer las obras, Gispasa tuvo que pedir al Banco Europeo de Inversiones (BEI) un préstamo de 164 millones de euros, con un plazo máximo de 28 años, incluyendo 8 años de carencia y a tipo de interés euribor. Además, el Gobierno central aportó 72 millones.

 

Al día siguiente de la comparecencia, el anterior Gobierno regional admitió la existencia del contrato de arrendamiento y la cuantía global del mismo, pero hizo tres precisiones. La primera, que «es engañoso hablar de 1.588 millones como si fuera el coste final del nuevo Hospital Central». La segunda, que aproximadamente el 80 por ciento de esa cifra que el Principado tendrá que pagar a Gispasa por el HUCA corresponde a gasto corriente, en conceptos como limpieza, seguridad, jardinería, esterilización o mantenimiento. Son servicios que en el actual HUCA se subcontratan a determinadas empresas y que en el nuevo recinto está previsto que gestione Gispasa (que también los subcontratará). La tercera precisión del anterior Ejecutivo de Areces indicaba que el procedimiento elegido «en ningún caso supone que la inversión prevista inicialmente se haya multiplicado por cinco como se ha afirmado».

 

En su intervención en el Parlamento regional, el consejero de Sanidad afirmó que el coste del nuevo HUCA supondrá una «losa» para la sanidad asturiana. Entre tanto, el secretario general del Sindicato Médico de Asturias (SIMPA), Antonio Matador, afirmó que si los datos expuestos por Navia-Osorio se verificasen, «los responsables de los mismos no pueden irse de rositas y que luego tengamos que pagarlo todos los ciudadanos».