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HOSPITAL SAN AGUSTIN

PEONADAS A LA CARTA

PEONADAS A LA CARTA

 

’Peonadas’ a la carta

La mayoría de los centros públicos activan programas de tarde para reducir la lista de espera, que en Asturias llega a 75 días de demora mediaEl Sespa dispone de un listado de precios para regular la actividad vespertina en los hospitales

El Servicio de Salud del Principado (Sespa) niega su existencia, pero el caso es que las ’peonadas’ no sólo se practican en la sanidad pública asturiana, sino que hasta disponen de un catálogo de precios. Desde lo que cobran los cirujanos por operar 4 horas por la tarde (entre 300 y 400 euros) hasta las retribuciones extraordinarias por consultas vespertinas (190 euros), pruebas diagnósticas (otros 190 euros) y cateterismos o procedimientos vasculares (370 euros). El listado es extenso (12 páginas) e incluye, además de los pluses citados, otros menos conocidos, como la asistencia por preparación al parto (118,75 euros por sesión), los desplazamientos de profesionales de salud mental a la cárcel de Villabona para brindar atención a los reclusos (142,50 por cuatro horas), o los traslados del SAMU (60,26 euros si el desplazamiento es con paciente y 14,58 si no hay enfermo).

El listado de precios que aplica el Servicio de Salud del Principado para regular las llamadas ’peonadas’, tanto quirúrgicas como de consultas externas, cuenta con la rúbrica del Consejo de Gobierno. El catálogo fue incluido en la Ley de Presupuestos generales para 2010 y dispone del beneplácito de la Consejería de Economía y Hacienda, además de la propia Consejería de Salud.

Según esta norma, que denomina a las ’peonadas’ como ’complemento de productividad variable’, la actividad de tarde debe ser «una circunstancia de carácter especial». Puede tener su origen en «el aumento de la demanda asistencial sin incremento de plantilla, la escasez de profesionales o en cualquier otra situación análoga», reza el documento al que ha tenido acceso EL COMERCIO.

6.000 al mes

La reducción de las listas de espera es el principal justificante para que un servicio hospitalario pueda activar una ’peonada’, trabajo por el que los profesionales cobran un plus adicional a su nómina. Los sindicatos aseguran que hay cirujanos que se embolsan hasta 6.000 euros mensuales por estos conceptos.

La prolongación de jornada debe ser siempre de cuatro horas (de 15 a 19 horas) y contar con la autorización de la gerencia del hospital. Los aspirantes a trabajar de tarde deben demostrar un rendimiento mínimo en los quirófanos durante el horario de mañana. El índice oscila entre el 77 y el 80%, dependiendo de cada especialidad (ver cuadro).

Los cirujanos que operan de tarde cobran un fijo de 300 euros, junto a otros 100 euros cuya asignación es variable en función a resultados de demora y de actividad asistencial. Las esperas prolongadas están penalizadas. De ahí que los servicios que tengan bolsas de pacientes con demoras de más de seis meses no pueden apuntarse a las operaciones extraordinarias de tarde.

Pero no sólo los cirujanos cobran por las ’peonadas’. También los residentes que entran a quirófano, cuyo plus está en 171 euros. Las enfermeras quirúrgicas tienen una asignación también de 171 y los técnicos perfusionistas, de 142,50 euros.

Las tarifas bajan un poco para los médicos de hemodinámica y cardiología intervencionistas, que tienen un fijo de 285 euros y un complemento variable que oscila entre 66,50 y 47,50 euros. Eso sí para los hemodinamistas los criterios cambian. Aquí la demora de un cateterismo no debe exceder los 20 días si se quiere montar actividad vespertina especial. Lo mismo ocurre con los vasculares.

Pasar consulta de forma extraordinaria entre las 15 y las 19 horas se paga a 190 euros, de los que 142,50 son fijos y el resto, variable. Las enfermeras cobran 85,50 euros por

tarde. Las pruebas radiolígicas también están incluidas. El plus es de 237,50 euros en el caso de los facultativos y de 118,75 para los técnicos. Por su parte, las operaciones quirúrgicas complejas tienen una asignación única: 332,50 euros.

La Administración exige que en los quirófanos de las ’peonadas’ haya como máxima sólo dos cirujanos. El Sespa no ha querido precisar cuántos hospitales tienen activadas ahora mismo ’peonadas’. Sin embargo, este periódico ha podido confirmar que hay actividad de tarde en el HUCA, Cabueñes, San Agustín, Mieres y Langreo. Jarrio lo tiene en estudio.

 

’Peonadas’ a la carta

La mayoría de los centros públicos activan programas de tarde para reducir la lista de espera, que en Asturias llega a 75 días de demora mediaEl Sespa dispone de un listado de precios para regular la actividad vespertina en los hospitales

El Servicio de Salud del Principado (Sespa) niega su existencia, pero el caso es que las ’peonadas’ no sólo se practican en la sanidad pública asturiana, sino que hasta disponen de un catálogo de precios. Desde lo que cobran los cirujanos por operar 4 horas por la tarde (entre 300 y 400 euros) hasta las retribuciones extraordinarias por consultas vespertinas (190 euros), pruebas diagnósticas (otros 190 euros) y cateterismos o procedimientos vasculares (370 euros). El listado es extenso (12 páginas) e incluye, además de los pluses citados, otros menos conocidos, como la asistencia por preparación al parto (118,75 euros por sesión), los desplazamientos de profesionales de salud mental a la cárcel de Villabona para brindar atención a los reclusos (142,50 por cuatro horas), o los traslados del SAMU (60,26 euros si el desplazamiento es con paciente y 14,58 si no hay enfermo).

El listado de precios que aplica el Servicio de Salud del Principado para regular las llamadas ’peonadas’, tanto quirúrgicas como de consultas externas, cuenta con la rúbrica del Consejo de Gobierno. El catálogo fue incluido en la Ley de Presupuestos generales para 2010 y dispone del beneplácito de la Consejería de Economía y Hacienda, además de la propia Consejería de Salud.

Según esta norma, que denomina a las ’peonadas’ como ’complemento de productividad variable’, la actividad de tarde debe ser «una circunstancia de carácter especial». Puede tener su origen en «el aumento de la demanda asistencial sin incremento de plantilla, la escasez de profesionales o en cualquier otra situación análoga», reza el documento al que ha tenido acceso EL COMERCIO.

6.000 al mes

La reducción de las listas de espera es el principal justificante para que un servicio hospitalario pueda activar una ’peonada’, trabajo por el que los profesionales cobran un plus adicional a su nómina. Los sindicatos aseguran que hay cirujanos que se embolsan hasta 6.000 euros mensuales por estos conceptos.

La prolongación de jornada debe ser siempre de cuatro horas (de 15 a 19 horas) y contar con la autorización de la gerencia del hospital. Los aspirantes a trabajar de tarde deben demostrar un rendimiento mínimo en los quirófanos durante el horario de mañana. El índice oscila entre el 77 y el 80%, dependiendo de cada especialidad (ver cuadro).

Los cirujanos que operan de tarde cobran un fijo de 300 euros, junto a otros 100 euros cuya asignación es variable en función a resultados de demora y de actividad asistencial. Las esperas prolongadas están penalizadas. De ahí que los servicios que tengan bolsas de pacientes con demoras de más de seis meses no pueden apuntarse a las operaciones extraordinarias de tarde.

Pero no sólo los cirujanos cobran por las ’peonadas’. También los residentes que entran a quirófano, cuyo plus está en 171 euros. Las enfermeras quirúrgicas tienen una asignación también de 171 y los técnicos perfusionistas, de 142,50 euros.

Las tarifas bajan un poco para los médicos de hemodinámica y cardiología intervencionistas, que tienen un fijo de 285 euros y un complemento variable que oscila entre 66,50 y 47,50 euros. Eso sí para los hemodinamistas los criterios cambian. Aquí la demora de un cateterismo no debe exceder los 20 días si se quiere montar actividad vespertina especial. Lo mismo ocurre con los vasculares.

Pasar consulta de forma extraordinaria entre las 15 y las 19 horas se paga a 190 euros, de los que 142,50 son fijos y el resto, variable. Las enfermeras cobran 85,50 euros por 

tarde. Las pruebas radiolígicas también están incluidas. El plus es de 237,50 euros en el caso de los facultativos y de 118,75 para los técnicos. Por su parte, las operaciones quirúrgicas complejas tienen una asignación única: 332,50 euros.

La Administración exige que en los quirófanos de las ’peonadas’ haya como máxima sólo dos cirujanos. El Sespa no ha querido precisar cuántos hospitales tienen activadas ahora mismo ’peonadas’. Sin embargo, este periódico ha podido confirmar que hay actividad de tarde en el HUCA, Cabueñes, San Agustín, Mieres y Langreo. Jarrio lo tiene en estudio.

La gripe llama a la puerta del Hospital San Agustin

La gripe llama a la puerta del Hospital San Agustin

 

Los médicos prevén el pico de la enfermedad para el próximo mes y los sindicatos urgen la apertura de las tres plantas de hospitalización cerradas desde hace meses

Myriam MANCISIDOR

 

Otoño: resfriados, afecciones respiratorias y, sobre todo, gripe. Estas son las dolencias que llevan cada día a numerosos usuarios con tarjeta médica en el área sanitaria avilesina a los servicios de urgencias de los centros de salud y el Hospital San Agustín. Los profesionales ya han diagnosticado las primeras patologías ligadas al cambio de estación pero prevén que el «pico» gripal llegue el próximo mes de noviembre. El pasado año llegaron a atender en Urgencias hasta a 250 enfermos en un día y el centro hospitalario colgó el cartel de «completo». Para prevenir males mayores, los sindicatos urgen ahora la apertura de las tres plantas de hospitalización -cuarta sur (emergencias), sexta centro y la unidad de corta estancia quirúrgica- cerradas poco antes del pasado verano.

 

El objetivo de la clausura de estas plantas que suman 76 camas es, según las centrales, reducir costes aprovechando que en la época estival el centro registra menos demanda. «Normalmente siempre se cierran plantas en verano, cuando se aprovecha para pintar y limpiar, pero el 1 de octubre están abiertas al público. Este año no ha sido así y esperamos que las abran cuanto antes porque la actividad asistencial va a aumentar considerablemente en las próximas semanas», manifestaron responsables de Comisiones Obreras (CC OO).

 

Las mismas fuentes destacaron que ayer la actividad en el servicio de Urgencias del San Agustín era la propia de un día laborable después de fiesta, con más pacientes de los habituales. «Hacia las dos de la tarde de hoy (por ayer) se espera que haya entre ocho y diez personas pendientes de ingreso», manifestaron los sindicalistas. Destacaron, a su vez, que el cierre de la unidad de corta estancia quirúrgica resta camas al resto de plantas. «Las operaciones se siguen haciendo pero los pacientes ingresan en habitaciones destinadas a otros pacientes», precisaron, y le lanzaron al gerente, Alfonso Flórez, una pregunta: «¿Qué parámetros se siguen para mantener cerrada o abierta una planta?». Según los sindicatos, el centro funciona «a golpe de necesidad». Con la próxima llegada de la gripe, auguran, se necesitarán más camas libres.

 

La gripe lleva cada otoño e invierno, especialmente, a numerosos enfermos al Hospital San Agustín. La mayoría de los pacientes presenta un cuadro clínico similar: fiebre elevada, artromialgia (dolor en articulaciones), malestar general y escalofríos. En el caso de niños y pacientes crónicos la gripe se complica, en ocasiones, con otras afecciones respiratorias. La campaña de vacunación antigripal comenzó el 4 de octubre y finalizará el 12 de noviembre. Está dirigida a mayores de 65 años, enfermos crónicos, embarazadas y personal sanitario. Las autoridades sanitarias pronostican que el virus A será de nuevo el predominante en la temporada 2010-2011.

El 19% de los partos en el Hospital San Agustín se realizaron mediante cesárea

El 19% de los partos en el Hospital San Agustín se realizaron mediante cesárea

El centro avilesino está entre los que más utilizan en Asturias técnicas para facilitar el alumbramiento

El Principado ha realizado una encuesta entre las mujeres que han tenido hijos entre el 30 de junio de 2009 y el de 2010 para analizar la situación de la asistencia materno-infantil en el conjunto de la región. En el caso de la comarca de Avilés, el Área Sanitaria III, se concreta que el número de partos que tuvieron lugar por cesárea fueron el 18,9%, frente al 81,1% de mujeres que tuvieron un parto vaginal.

En los últimos años, según apuntan todos los indicadores, en España se ha producido un aumento del número de cesáreas, aunque es la sanidad privada la que eleva los porcentajes. Según los últimos datos, la media es que el 25% de los partos en España se producen con este método. En Asturias, según los datos que maneja la Consejería de Salud, se quedan en el 19,4%, siendo el Hospital de Arriondas, con un 31%, el que más las practicó en el periodo de tiempo estudiado, seguido del Hospital Universitario de Asturias con un 23,4%.

La realización de cesáreas salva vidas y eso no lo dejan de señalar los profesionales, pero a la vez recuerdan que esta intervención tiene detrás de sí elementos que la hacen mucho menos recomendable que el parto natural. No hay que olvidar que se trata de una cirugía mayor y que el periodo de recuperación es superior al tiempo que requiere un parto vaginal.

Los datos del número de partos por cesárea en el San Agustín están en la media regional; por debajo se encuentran centros como los de Mieres, Nalón, Gijón, Cangas o Jarrio, mientras que muy por encima está Oviedo y sobre todo el hospital de Arriondas.

De las cesáreas realizadas, hay un porcentaje importante que son programadas, el 40%, el resto se trata de las que se deciden durante el parto o momentos antes por la situación del bebé. Y en estas cesáreas, en la mayor parte de ellas, se utilizó anestesia epidural y sólo un 15% general. Por lo que se refiere a la necesidad de utilizar algún método (forceps, ventosa o paleta) de acompañamiento en los partos vaginales, el estudio elaborado por el Principado concluye que en un 36% fue necesario hacerlo, aclarando que son las primerizas las que más necesitan esta ayuda para dar a luz.

El Consejo Interterritorial de Salud aprobó hace dos años una estrategia de atención al parto normal asumida por todas las autonomías y en ese marco se incluye este estudio que pretende analizar no sólo el trabajo que se realiza en los hospitales asturianos, sino también el grado de satisfacción de las mujeres. El objetivo es humanizar la atención al parto y situarla en su justa dimensión fisiológica.

Precisamente la participación de la mujer, la información y la asunción de este momento de la vida como algo 'natural' fue otra de las cuestiones que se plantearon en la encuesta realizada en el conjunto de los hospitales asturianos. En el caso del Hospital San Agustín, las encuestadas aseguraron mantener cierta participación a la hora de tomar decisiones sobre su embarazo.

En la encuesta se preguntaba sobre si se le hicieron a las mujeres determinadas pruebas para determinar si el feto padecía algún tipo de malformación. El área de Ginecología del Hospital San Agustín se sitúa en torno a la media regional el número de respuestas de mujeres que señalan que se les realizaron pruebas, entre ellas las más habituales son la analítica de los primeros tres meses, las ecografías en la semana 12 y la amniocentesis en menor porcentaje.

La encuesta también trataba de concretar en qué medida participaba la madre en esa decisión, y así, en el caso de Avilés, hay casi un 8% de las mujeres encuestadas que aseguran que no se les pidió opinión a la hora de realizar las pruebas. Aunque alta, es una cifra muy alejada de la de otros concejos asturianos, por ejemplo, de la de Oviedo, en donde el 15,7% de las mujeres mantienen que no se les pidió consentimiento para realizarle las pruebas.

Ecografías

La investigación realizada por el Principado analizó el número de ecografías que se hicieron durante los embarazos en los distintos centros de la región. En el Hospital San Agustín, algo más del 60% de las mujeres encuestadas vieron cómo se les hacía entre tres y cuatro ecografías. El 24,2% de las mujeres respondieron que se le hizo entre cinco y seis pruebas y más de seis a un 14,4%. Estos últimos casos se corresponden con mujeres cuyo embarazo presenta algún tipo de problema que haga necesario un seguimiento especial. Por otro lado, en Avilés, las mujeres a las que se le hizo menos de tres ecografías no llega al 1%.

En cuanto a la duración del parto, en la mayor parte de los casos se situó entre las siete y las doce horas. En el conjunto de la región, la duración más prolongada, más de doce horas, se produjo en hospitales como los de Arriondas, Oviedo y Nalón; en cuanto a los que en este momento está por debajo de las doce horas de forma más frecuente figura Avilés, junto a Mieres y Cangas.

A la hora del parto, en Avilés destaca el mayor uso del gel vaginal con respecto al resto de centros sanitarios asturianos y también el gotero de oxitocina. Se trata de dos elementos que ayudan al parto. Casi el 76% de los partos en Asturias se iniciaron de manera natural, pero las mujeres de Avilés, como las de Oviedo y Gijón, son las que más señalan que su parto fue inducido o provocado, con porcentajes por encima de la media regional.

Crece la demora media para operarse en los hospitales asturianos

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Y esto con los datos de Julio, los de Agosto son “mejores” (¡…?) VER

La demora para operarse creció en todos los hospitales públicos y llega ahora a 65 días

16.154 pacientes estaban en lista de espera en julio. Son 691 más que un mes antes.

El aumento coincide con el plan de ajuste a los concertados

07.10.10 - L. FONSECA | GIJÓN, en El Comercio.

El consejero de Salud, Ramón Quirós, y también la gerente del Sespa, Elena Arias, aseguraron en reiteradas ocasiones que el recorte presupuestario aplicado a principios de julio a los centros concertados no derivaría en un aumento de las esperas en la sanidad pública. Sin embargo, el balance arrojado a mediados del verano por los diferentes hospitales indica todo lo contrario. La lista de espera quirúrgica creció en toda Asturias. También la demora para operarse, que pasó 56 a 65 días en apenas un mes.

Los datos a fecha del 31 de julio revelan que hay más pacientes pendientes de ser intervenidos. En junio había 15.451 personas aguardando por una operación. Un mes después la cifra se elevó a 16.154 pacientes. Se trata de 691 personas más.

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) es el que muestra peores resultados. Sus quirófanos son responsables del 77% del incremento de la lista de espera en el conjunto de la sanidad. La demora media era a finales de julio de 70 días. El único hospital que le supera en tiempo es el Valle del Nalón, con 72 jornadas de media, 11 más que en junio. En el HUCA la lista de espera la componen 6.114 personas (535 por encima de los datos de junio).

Avilés y Arriondas, mejor

Otro hospital donde también crecieron los listados es el de Mieres, que sumó 126 personas más hasta llegar a 1.419 pacientes en julio. La demora media está aquí en 65 días (8 más si se la compara con la de un mes antes). Los dos únicos centros que han logrado cierta contención son el San Agustín, en Avilés, que tiene la demora media (48 días) más baja de Asturias, y el Hospital de Arriondas, único que logró bajar su lista de espera durante julio.

Se da la circunstancia de que el aumento de las demoras quirúrgicas se produce un mes después de que el Sespa acordara aplicar una reducción tarifaria del 3,2% en la red concertada. Estos hospitales anunciaron que harían menos actividad con el objetivo de paliar estas pérdidas.

Jove, uno de los centros afectados por el recorte, también vio cómo subía su demora media, que pasó de 58 a 61 días. Su hermano mayor, Cabueñes, tuvo un compartamiento similar durante julio, tanto en la lista de espera como en el tiempo medio para operarse. Pero este hospital público tiene aún peores resultados en agosto. Tal y como adelantó este periódico, el hospital gijonés cerró el verano con 63 días de demora media, 12 más que en junio y una lista de espera de 3.260 enfermos (500 más en dos meses).

Los datos del Sespa señalan, a su vez, que 58 personas aguardan desde hace más de seis meses para ser operados. De ellas, 13 sufren dolencias cardíacas o vasculares. Además, hay un paciente del HUCA que lleva 327 días esperando para ser intevenido de una dolencia neurológica. Es la mayor demora que al día de hoy acumula lai sanidad asturiana.

Datos del área III, pero válidos para el resto de las áreas por similitud entre ellas en esta cuestión

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Sólo el 13,3% de los usuarios de urgencias presenta dolencias de atención inmediata

Una de cada tres personas que reclaman atención urgente en el hospital llega con cuadros clínicos que podrían atenderse en los centros de salud

Foto: Una paciente del servicio de urgencias cruza en camilla un pasillo marcado con las líneas de «triage» verde y azul

Amaya P. GIÓN, en La Nueva España
De las 52.214 personas atendidas en los últimos quince meses en el área de urgencias del Hospital San Agustín bajo los nuevos criterios de clasificación de su gravedad (modelo «triaje»), el 13 por ciento correspondió a casos de color naranja, urgencias inmediatas que deben ser atendidas en un máximo de diez minutos, y sólo un 0,3 por ciento fueron críticos, aquellos que necesitan ser atendidos al momento, dada su gravedad y que son etiquetados en rojo. El 50 por ciento fue etiquetado en amarillo, lo que se traduce en un tiempo de espera máxima de una hora para ser atendidos. Estos pacientes son considerados de gravedad leve. El 36,7 por ciento restante (uno de cada tres casos) fue de casos verdes y azules, situaciones poco urgentes con tiempo de demora admisible de unas dos o tres horas. «En teoría, estas últimas situaciones podrían haberse resuelto en una urgencia de menor nivel, como en atención primaria», aseguró el coordinador del servicio de urgencias, Gabriel Redondo.

De los 80.609 pacientes que han pasado por el servicio de urgencias del Hospital San Agustín desde el 1 de julio de 2009 hasta ahora, el 65 por ciento (52.214 personas) fue atendido por medio del «triage», el programa de filtrado de los usuarios según prioridades de atención. El nuevo sistema comenzó a funcionar a finales de junio del pasado año. El personal sanitario del servicio de urgencias del hospital avilesino realizó entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2009 un total de 26.155 «triajes» y otros 26.059 entre el 1 de enero y el 30 de septiembre del año en curso.

El «triage», palabra francesa que significa clasificación o elección, se estructura por colores, en función de la gravedad de los pacientes cuando se presentan en el servicio de urgencias del San Agustín, hospital de referencia del área sanitaria III y que engloba los concejos de Avilés, Castrillón, Gozón, Corvera, Pravia, Cudillero, Soto, Muros e Illas. En el control de enfermería se marcan los historiales de los enfermos con el color que indica su gravedad: rojo (emergencia, muy grave), naranja (medianamente grave), amarillo (leve), verde (muy leve) y azul (se utiliza para quien, por ejemplo, acude a urgencias a por recetas).

El personal sanitario, tras comprobar el estado del paciente y que éste le responda a un breve cuestionario, clasifica al paciente en cinco categorías, cada una de las cuales se traduce en un código de color y en un tiempo máximo de atención en función de su gravedad. El estado crítico se marca en rojo y supone la atención inmediata; las emergencias se distinguen con el color naranja, y el tiempo máximo de atención es de diez minutos; con el color amarillo se marcan las urgencias, casos que tienen que recibir asistencia en menos de una hora. Los casos estándares (por ejemplo, la recogida de recetas) o muy leves se distinguen con los colores verde y azul y los tiempos de espera establecidos son de 120 y 240 minutos, respectivamente.

La priorización del estado de gravedad de cada paciente, práctica conocida como «triaje», también se aplica ya en los centros de salud avilesinos. Como ya informó este periódico, la Consejería de Salud ha concentrado este mes los servicios de urgencia los fines de semana y los días festivos en los centros de salud de El Quirinal y Las Vegas (Corvera), un cambio que conllevará un refuerzo en el personal sanitario y, además, la implantación del mismo sistema que ya está en funcionamiento en el Hospital San Agustín.

Los vecinos aprueban el primer fin de semana de centralización de urgencias

Los vecinos aprueban el primer fin de semana de centralización de urgencias

La Federación La Unión ve «buen futuro» a la medida, que concentra la atención médica en los centros de salud de El Quirinal y Las Vegas

 

05.10.10 - 03:09 - RAFA BALBUENA | AVILÉS.

El primer fin de semana en el que las urgencias médicas de Avilés y Corvera se centralizaron en los centros de salud de El Quirinal y Las Vegas, se desarrolló «con completa normalidad y sin problemas», según especificó ayer la gerente de Atención Primaria del Área Sanitaria III, Alejandra Fueyo.

La medida, que entró en vigor el pasado sábado, se aplica en ambos concejos durante los sábados, domingos y festivos. Las atenciones que sean requeridas de lunes a viernes en horario nocturno serán desviadas únicamente el centro de Salud de El Quirinal. Según señaló Fueyo en septiembre, cuando fue aprobado este nuevo régimen de atención, «ahora está garantizada la presencia continua de al menos un médico en cada centro», ya que la concentración «no contempla que los centros hayan de ser cerrados cuando el médico guardia tenga que hacer una visita a domicilio». Además, el plan refuerza los efectivos de enfermería en términos parejos a los del Hospital San Agustín.

Esta impresión es compartida por la Federación de vecinos La Unión, que considera que agrupar las urgencias en estos dos centros «es una medida con buen futuro», en palabras de su presidente, Alejandro Cueli. Para él, no obstante, «debe reforzarse el servicio en épocas de gripe, por ejemplo», aunque concluye que «es más que positivo que de momento haya al menos cuatro médicos en este horario».

Los enfermos quieren menos visitas

Los enfermos quieren menos visitas

 

Una encuesta interna del Hospital San Agustín revela que los pacientes reclaman descanso y silencio durante su estancia

No sólo se cura con un diagnóstico acertado y una correcta aplicación de los medicamentos. Los enfermos del Hospital San Agustín también reclaman menos visitas. Prefieren tranquilidad y silencio durante su estancia en el centro sanitario.

Estos son los primeros resultados de una encuesta interna realizada entre los pacientes y que comenzó el pasado mes de agosto. Aunque aún quedan por recibir algunas respuestas, y posiblemente en octubre se seguirán distribuyendo cuestionarios, existe una constante demanda de una mayor tranquilidad durante la estancia en el centro sanitario.

Es una de las conclusiones de este estudio que, según explican desde la gerencia del centro, se inició tras comprobar que algunos pacientes, y también el personal expresaban su malestar por el ruido y la actividad de las visitas.

La encuesta se organizó desde el servicio de Atención al Paciente, al entender que es el equipo que cuenta con los recursos adecuados para pulsar la opinión tanto de pacientes como de profesionales. La idea es cerrar la encuesta cuando se alcancen los 250 cuestionarios. Aunque aún no ha concluido el trabajo, no se descarta repetir investigaciones similares el próximo año.

En las encuesta se detecta, según se explicó desde la gerencia, cierto descontento por la actual situación de las visitas. Así, entre los profesionales se registra un evidente malestar por las personas que acuden fuera del horario, especialmente durante la mañana. En estas horas es cuando se registra una mayor actividad en las plantas, con las visitas de los médicos a los distintos enfermos. La acumulación de personal ajeno no deja de suponer un inconveniente para la normalidad del trabajo.

En este sentido, es necesario recordar que en el Hospital San Agustín se diferencia entre visitantes y acompañantes. Los segundos son familiares de los enfermos y que, bien por su extrema gravedad o por ser personas con un gran nivel de dependencia, reciben la autorización para permanecer en la habitación fuera del horario de visita, permitiendo incluso que pernocten si es necesario.

Las respuestas de los pacientes también demuestran que reclaman menos visitas durante su estancia en el centro. En la encuesta reconocen que muchas visitas representan «un sobre-esfuerzo» y que les obligan a prestar atención y mantener conversaciones en momentos en los que preferirían descansar.

Aunque los datos aún no se han tabulado, algunas personas llegan a reconocer que se encuentran «abrumados» por las visitas y que les llegan «a cansar».

El estudio también revela otros aspectos como un alto nivel de satisfacción con todos los profesionales del Hospital San Agustín, además de elogiar la limpieza del centro y conceder una buena nota a la comida.

Preocupación por las visitas

La preocupación en la dirección del Hospital San Agustín por la gran afluencia de visitas a los enfermos no es nueva. En el pasado, hubo intentos de aplicar un mayor control, retomando la antigua exigencia de limitar el acceso a las personas con tarjetas, si bien no se llegó a mantener por las críticas recibidas.

Y es que un alto número de personas en una habitación siempre rompe el clima de descanso y reposo que necesita un enfermo que se encuentra ingresado en el hospital. Además, el malestar siempre repercute en los demás pacientes, tanto los que se encuentran en la misma habitación como en la planta, por la gente que se puede acumular en el pasillo, el murmullo y su ruido.

De momento, la encuesta no impulsará cambios en la organización de las visitas. En el Hospital San Agustín se confía en que la iniciativa surja de los propios pacientes antes que aplicar medidas coercitivas. Se espera que suceda algo parecido a la limitación de aparcamientos en Urgencias, donde, de forma progresiva (aunque también se han puesto unas cuantas multas, incluyendo retiradas de vehículos que sobrepasaban con un gran margen el límite temporal de estacionamiento) los ciudadanos han asumido que se trata de un lugar para dejar el coche de forma temporal, mientras se trasladaba el paciente a Urgencias y, posteriormente, llevar el vehículo al aparcamiento subterráneo o fuera de los límites hospitalarios.

Lo que si se ha tomado en serio es la preocupación por reducir el nivel de silencio en todo el centro. Es una línea de trabajo que impulsa el Servicio de Salud del Principado (SESPA) desde el anterior mandato. No es que el San Agustín sea un hospital especialmente ruidoso, pero se quiere impulsar un centro más silencioso en el convencimiento de que así mejorará el confort para los enfermos.

Entre las medidas que se tomarán es la modificación de todas las ruedas en todos los carros del hospital. Es un proyecto en el que ya se trabaja y que se aplicará entre este ejercicio y el próximo, habida cuenta de la cantidad de equipos que existen en el centro y sus diferentes funciones, desde llevar ropa a transportar medicamentos.

Además, la encuesta ha servido para confirmar la importancia del servicio de Atención al Paciente como un ’termómetro’ para conocer la opinión de los enfermos. En lo que va de año, el servicio ha recibido 121 quejas, que se suelen responder en una media de 15 días. Además, cada escrito llega a la mesa de dirección que la analiza y lee cuidadosamente.

La cifra es menor a la del año pasado, cuando la puesta en marcha del nuevo sistema informático provocó un repunte en el número de las reclamaciones de los usuarios.

El San Agustín reduce un 59,62% el tiempo de realización del preoperatorio

El San Agustín reduce un 59,62% el tiempo de realización del preoperatorio

 

 

Un cambio en el sistema de organización permite concentrar las pruebas en un único día con una duración media de 57 minutos

FERNANDO DEL BUSTO | AVILÉS.

La queja de un vecino de Avilés y las posibilidades tecnológicas del nuevo sistema informático han permitido reorganizar las pruebas preoperatorias de forma que se ha reducido el tiempo invertido por los pacientes en un 59,62%. Así, se ha pasado de una duración media de 141,16 minutos durante el año pasado a una media de 57 minutos en lo que va de ejercicio. Además, desde enero de 2010 todas las pruebas se abordan en un único día cuando, en el pasado, se registraron preoperatorios en varios días.

La maquinaria del Hospital San Agustín se puso en marcha el año pasado, cuando a la mesa del gerente llegó una queja de una persona. Su preoperatorio se había alargado durante varias horas para pruebas que, en tiempo efectivo, consumieron poco más de treinta minutos. Todo eso le había generado importantes molestias en su actividad profesional. Como se ve, una queja razonable y que motivó un estudio detallado.

Más de un día

El Selene, el nuevo sistema informático, aportó información sobre la actividad del preoperatorio que fundamentaba la queja del paciente. A lo largo de 2009, la demora media en las pruebas preoperatorias alcanzaba una duración de 141,16 minutos. En ocasiones, se hacían en más de un día. El peor mes era marzo, cuando se alcanzó una demora media de 223 minutos y agosto ofrecía los mejores registros, con 100 minutos. Hay que tener en cuenta que en agosto es cuando menos se opera del año.

A partir de ahí, la dirección analizó cómo se establecía el sistema de trabajo. Se comprobó que su dinámica apenas se había modificado desde el inicio de la actividad en el Hospital San Agustín.

En el preoperatorio intervienen diferentes servicios: Admisiones, encargado de realizar la citación; Consultas Externas, Rayos y Extracciones, fundamentalmente. Las citas se organizaban aprovechando los huecos en la actividad del día, lo que podía provocar varias horas de espera. Incluso darse la situación de que la extracción, a la que se debe acudir en ayunas, no fuese la primera prueba del día.

El cambio en marcha

Con todos esos datos sobre la mesa era evidente que se debía cambiar la organización del sistema. ¿Por qué se había mantenido tanto tiempo? Era el peso de la inercia en una organización tan compleja como un hospital, donde la presión del día a día dificulta en muchas ocasiones la reflexión sobre la introducción de mejoras.

En este caso, el proceso de cambio comenzó con una serie de reuniones entre la dirección y las jefaturas de los diferentes servicios implicados. Se analizó el contexto y se vio la posibilidad de introducir modificaciones. El objetivo era claro: alcanzar lo que se denomina una consulta de alta resolución, en la que se cubren todos los objetivos en una única visita.

Se decidió concentrar las visitas entre las 8 y las 10 de la mañana, tratando de comenzar por las extracciones, para romper el ayuno, y distribuyendo los pacientes a en tramos para evitar esperas y colapsos. La media diaria es de 22 preoperatorios. En enero comenzaba la aplicación del nuevo sistema. La media mensual era de 67 minutos cuando en diciembre había sido de 124. Pero esa hora escasa se redujo en febrero hasta 55 minutos de media, lo que demuestra la mejoría en el funcionamiento de la nueva organización. Incluso se han registrado preoperatorios de nueve minutos. Meta alcanzada. Demostrando, además, el espíritu de superación de una organización comprometida en la mejora continua.